¿Es más difícil amarse ahora?
Según un artículo publicado el pasado año en la revista QUO, la convivencia amorosa se ha hecho más difícil en la actualidad. No se trata de que se haya perdido la capacidad de amar, sino de dos motivos diferentes. El primero, que se espera más que nunca de las relaciones de pareja. Y el segundo, que se necesita inventar un nuevo tipo de amor, y no se sabe cómo hacerlo.
Hasta hace poco, la felicidad de cualquier persona consistía en encontrar pareja y vivir cómodamente, ahora se busca principalmente lograr la plenitud emocional. Pero, al esperar más del amor, también crecen las posibilidades de fracasar.
Ahora, se piensa que la gran oportunidad de ser felices es una profunda relación amorosa. Pero esta creencia no da estabilidad a la pareja, sino que la hace más frágil. Los jóvenes creen que una relación dura lo que dura, y que es mejor no esperar mucho de ella.
Se produce así una paradoja: si existe el temor a que algo vaya a suceder, se puede acabar colaborando de forma involuntaria a que ocurra. Así, las parejas de ahora tienen muy presente que existe la posibilidad de una separación, lo que hace que se creen medidas de autoprotección. Y con ello, aumenta el riesgo de fracasar. Previendo la ruptura, ninguna de las dos partes se confiará del todo; prefieren dejar la puerta abierta a otras posibilidades.
Pero, a pesar del desconcierto, creo que se acabará por encontrar una solución. Después de la pareja, ¿qué? La pareja otra vez, pero más clara y justa.
Pero, ¿qué ocurre cuando se produce el rechazo amoroso?
Desde hace tiempo, los expertos dividen el rechazo amoroso en dos fases: “protesta” y “resignación/desesperación”. Durante la fase de protesta, los amantes abandonados se obsesionan con recuperar el objeto de su afecto. Sufren hasta la agonía pensando en qué pudieron fallar y en cómo reavivar la llama. Hacen apariciones dramáticas, y a menudo humillantes, en la casa o el lugar de trabajo de sus amantes, y luego se van airadamente, para volver de nuevo a pedir cuentas o a suplicar otra vez. Por fortuna el tiempo lo cura todo y hace que se se llegue a la fase de resignación, en la que de una forma más pausada y sosegada se hace balance de lo acontecido.
Hasta hace poco, la felicidad de cualquier persona consistía en encontrar pareja y vivir cómodamente, ahora se busca principalmente lograr la plenitud emocional. Pero, al esperar más del amor, también crecen las posibilidades de fracasar.
Ahora, se piensa que la gran oportunidad de ser felices es una profunda relación amorosa. Pero esta creencia no da estabilidad a la pareja, sino que la hace más frágil. Los jóvenes creen que una relación dura lo que dura, y que es mejor no esperar mucho de ella.
Se produce así una paradoja: si existe el temor a que algo vaya a suceder, se puede acabar colaborando de forma involuntaria a que ocurra. Así, las parejas de ahora tienen muy presente que existe la posibilidad de una separación, lo que hace que se creen medidas de autoprotección. Y con ello, aumenta el riesgo de fracasar. Previendo la ruptura, ninguna de las dos partes se confiará del todo; prefieren dejar la puerta abierta a otras posibilidades.
Pero, a pesar del desconcierto, creo que se acabará por encontrar una solución. Después de la pareja, ¿qué? La pareja otra vez, pero más clara y justa.
Pero, ¿qué ocurre cuando se produce el rechazo amoroso?
Desde hace tiempo, los expertos dividen el rechazo amoroso en dos fases: “protesta” y “resignación/desesperación”. Durante la fase de protesta, los amantes abandonados se obsesionan con recuperar el objeto de su afecto. Sufren hasta la agonía pensando en qué pudieron fallar y en cómo reavivar la llama. Hacen apariciones dramáticas, y a menudo humillantes, en la casa o el lugar de trabajo de sus amantes, y luego se van airadamente, para volver de nuevo a pedir cuentas o a suplicar otra vez. Por fortuna el tiempo lo cura todo y hace que se se llegue a la fase de resignación, en la que de una forma más pausada y sosegada se hace balance de lo acontecido.
Comentario:
Comentario:
Puff, tema complicado, pero tienes toda la razon....
Comentario:
ya no existe el amor , por que a las natillas les ponen unas sustancias que descontrolan nuestro sistema neurologico cuando las tomamos . viva la promiscuidad!!!!!!!!!!!!!!!
Comentario:
Buen momento para leer tu blog!!!
Por que nos obsesionamos?? (no leas mi blog! :P) Por suerte como bien lo dices...
"el tiempo lo cura todo y hace que se se llegue a la fase de resignación, en la que de una forma más pausada y sosegada se hace balance de lo acontecido."
Por que nos obsesionamos?? (no leas mi blog! :P) Por suerte como bien lo dices...
"el tiempo lo cura todo y hace que se se llegue a la fase de resignación, en la que de una forma más pausada y sosegada se hace balance de lo acontecido."
Comentario:
Comentario:
Soy nueva por aqui, volveré con más calma.
Comentario:
Yo estoy de acuerdo con que antes era mas facil pero creo que las parejas de antes si viviesen ahora el comienzo de sus relaciones actuarian igual, como dice Meriel
Comentario:
Pienso q el amor no e seterno, y no estña mal tenerlo presente. Puede llegar a serlo, y mejor q mejor. Pero cuando se habla de q antes las parejas estaban más unidas, y no habían tantos fracasos amorosos, era principalmente pq te adaptabas a tu pareja,o asumías q exisístían una serie de cambios y a aguantar.
Y no creo q el amor se asiente en los cimientos de aguantar al otro.
Preferible terminar a tiempo q vivir amargado toda la vida.
Y si el amor se acaba, pues ya resurgirá de nuevo.
Un besito
Y no creo q el amor se asiente en los cimientos de aguantar al otro.
Preferible terminar a tiempo q vivir amargado toda la vida.
Y si el amor se acaba, pues ya resurgirá de nuevo.
Un besito





