logotipo

img_google
SOBRE DOS RUEDAS
MOTOR Y DOS RUEDAS
Acerca de
Roberto Ruiz -
Todo girará en torno al motociclismo. Productos y deportes, vivencias personales y todas las aventuras donde se pueda meter una R 1200 GS.

MI OTRO BLOG

MIS FOTOS
Sindicación
 
Y nos fuimos a Portugal


Ya había ganas. De salir, de poder disfrutar a fondo de mi «primera gran moto», y de poder hacerme a ella un poco más, con tranquilidad, domándola poco a poco para conseguir que los dos pensemos igual, y al mismo tiempo.
Mi novia y yo salimos el viernes desde Sevilla hacia Huelva, cruzamos la frontera y nos salimos de la autopista, ya estaba bien de aburrimiento. Llegamos a Tavira y desde allí por la nacional 125 hasta Lagos, pasando por Faro, Portimao y Albufeira.
En Lagos encontramos una pensión, Pensión Mar Azul, y nos gustó lo suficiente para pasar allí las dos siguientes noches. Pequeñita, acogedora y con una habitación que invitaba a descansar. Paseito por el pueblo, con mucho ambiente, y de cena Porco Frito a la Portuguesa, que con sólo pensar en aquel plato ya me entra hambre.



Al día siguiente, sábado, nos fuimos hacia el Cabo de San Vicente. Fue el día más bonito. Unas carreteras perfectas para ir en moto, unos acantilados que daban miedo y unas playas que, si hubiera sido verano, me sé de una que le hubiera faltado tiempo para meterse en el agua.
Llegamos hasta la punta de la península y de ahí subimos por la costa oeste. Paramos a comer y encontramos una playa que me costará olvidar. Una carretera espectacular, rodeada de vegetación y con unas curvas suaves, dulces y que enlazaban unas con otras. Un tramo al que le faltaba un cartel de «¿Te gusta conducir?». He de reconocerlo, disfruté como nunca.



Al día siguiente de vuelta a Sevilla. El día empezó mal y continuó peor, mi pobrecita R1100GS salió con cicatrices que no debo tardar en reparar. Pero salvo el mal sabor de boca que nos dejó este percance, el viaje resultó perfecto, con una moto que se comportó allá donde la metiera, disfrutando tanto como yo cuando nos salíamos del asfalto y dándonos siempre una seguridad y una firmeza como sólo ella sabe hacer.
Por cierto, si a mi moto le doy un 10, a Esperanza, mi novia, no le doy menos de un 20. Gracias. Si todo ha sido tan perfecto ha sido gracias a ti.


 
¡Y no se cayó!


Espectacular, no dejo de ver las fotos y de frotarme los ojos para comprobar que es cierto lo que estoy viendo.
En los IRTA de Montmeló, este pasado fin de semana, Valentino Rossi no se encontró a gusto con su Yamaha, al menos mucho menos de lo que lo estuvo Sete Gibernau con la Honda, pero el italiano, le ande o no su moto, es capaz de demostrarnos su habilidad sobre las dos ruedas en cualquier momento.
En la foto vemos a Rossi en plena caída, de ahí al suelo, claramente. Pero hablamos de Valentino, y para eso está, para demostrarnos que es el número uno, y que esto del motociclismo no se le da bien porque su moto corra más que el resto. Con el codo en el suelo, haciendo saltar chispas de su deslizadera de titanio, levantó la moto y evitó lo inevitable. Viendo esto me acuerdo de aquella ocasión en la que vi a Doohan apoyarse en el codo una y otra vez para levantar su moto, pero aquel día el australiano terminó por los suelos.
Son las cosas con las que algunos descubrimos que, sin querer, nos hemos quedado con la boca abierta, y nos hacen ponernos a pensar.


 
Peligrosa atracción


Lo podríamos haber llamado también “atracción fatal”, pero ya nos hubiera quedado demasiado cinéfilo, aunque no hubiera sido menos cierto. Estos no es más que “el previo” a lo que espero estar contando algún día de estos, no más tarde que temprano, sobre las últimas adquisiciones.
No puedo evitarlo, no puedo pensar en otra cosa, hoy lo he visto y he pensado eso de que "quiero pasar contigo el resto de mis días", o como diría Becquer, "hoy creo en Dios".
Visto así, a escondidas, podemos ver que se trata de un casco, o al menos, eso parece. De un color liso, sin marcas que nos puedan hacer pensar en una u otra firma de equipamiento motorista.
Así es BMW, que deja que sus productos se den a conocer por su propio diseño. Elegante y extremadamente silencioso, el Sportintegral de la marca bávara no sale de mi cabeza últimamente, y si sale, espero que sea para estar sobre ella. Pronto tendremos nuevas noticias, para bien o para mal, y que de aquí a unos días pueda estar hablando de lo que es o de lo que podría haber sido el complemento perfecto para una R1100GS.


 
K-1200-R. Vivita y coleando


Ya la tenemos aquí, rodando.
La que viene de la nueva K-1200-S, eso sí, desnuda, ya está lista para su propia copa. Si la Boxer Cup ya resultaba espectacular, ahora tenemos nuevas máquinas de 160 CV y que pondrán la Power Cup en marcha el próximo 14 de mayo en Le Mans, Francia.




El modelo que se presentó en el Intermont sufre diversas modificaciones, como la eliminación del ABS, paso a una carrocería de fibra de carbono, neumáticos Metzeler Racing y un sistema completo de escape Laser, entre otras variaciones. Eso sí, la mecánica permanece de serie, con su misma potencia.

Al menos, aquellos que tenemos una Boxer sufriremos menos cuando las motos se vayan al suelo, en esta copa no veremos cómo los cilindros ruedan dando volteretas por el suelo, algo con lo que se nos corta el cuerpo.

 
Primicia primiciosa



El pasado sábado 5 de marzo, tras un choricito y media de "venao" en el pueblo de El Bosque, me dirigía hacia el Circuito de Jerez a ver cómo se desarrollaba el Curso de la Escuela de Conducción del Action Team de MOTOCICLISMO.
En el camino, tras mirar por mi espejo retrovisor, tuve que adelantar a mi hermano que con su flamante R-1200-GS circulaba unos metros por delante de mí, y advertirle de lo que se nos acercaba por detrás. Dos extraños faros se acercaban a un ritmo tranquilo, sin saber hacia dónde se dirigían, y confundiendo una salida con otra de la carretera que nos llevaba hacia Arcos de la Frontera.
Tal como vi sus prominentes luces lo comprendí. Le hice una seña a mi hermano para que entendiera lo que estábamos a punto de contemplar e inmediatamente aminoramos la marcha para ser adelantados. Dos BMW R-1200-ST, una de ellas con maletas y topcase, con matrículas de transporte y conducidas por dos caballeros de la misma nacionalidad que la moto, o al menos, eso nos hicieron pensar sus rasgos. En definitiva, una primicia en el momento más inesperado. Más tarde pude saber que ese fin de semana BMW se encontraba por la zona realizando una presentación, aunque no deja de ser extraño encontrarse en medio de la carretera con dos motos que, recordemos, aun no están en las tiendas, y menos en las españolas. No quiero ni imaginar cómo hubieran sido nuestras caras si además nos hubiéramos topado con alguna de las nuevas RT. Tiempo al tiempo.


 
¡Al completo!


Dije que pronto afirmaría con nuevos documentos gráficos la existencia de ese regalo de Reyes y.. aquí está. Además, ya se puede decir que estamos al completo. No falta nada de nada. Con más de 1.000 euros puestos encima invertidos en Cordura, Cuero, Protecciones, Gore-Tex, Kevlar o Thinsulate... por citar algunos. Uno ya es digno de subirse a la máquina en cuestión, que sin ella, todo queda en nada. Ahora el resto del dinero hay que gastárselo en revisiones y gasolina, aunque... no descarto una nueva adquisición para proteger la cabeza, todo dependerá de los señores de BMW y sus Sportintegral.