SACANDO LA VACA A PASTAR

Aprovechando el buen tiempo el fin de semana pasado sacamos la vaca a pastar. Nos acercamos a Higuera de la Sierra y seguimos un bonito camino, cubierto de alcornoques, rodeado de cerditos, que supuestamente nos llevaría a Aracena.
Al principio por el camino cabían coches, poco después se convirtió en senda, luego en sendero y finalmente en camino de cabras.

Como el día anterior había llovido algunas zonas estaban un poco complicadas. Primero unos charquitos, luego algo de barro y conforme avanzábamos cada vez me planteaba más que "¿qué diablos hacemos aquí?". Llegó un momento en el que era más fácil seguir hacia delante que darle la vuelta a la gorda.

Creo que les pedí demasiado a los Tourance, por tierra no van mal, pero cuando aparece el barro se echan a temblar. Sin tacos y con un barro en algunas zonas demasiado arcilloso los neumáticos se convirtieron en slicks. Como se puede ver, mientras que yo hacía fotos pensando "Que guay es mi moto que se mete en estos sitios..." Esperanza se dedicaba a buscar piedras para poder sacarla de ahí... Unos metros más alante me metí de lleno en arena y, si hubiera ido solo, creo que aún seguiría allí tirando para sacar la gorda...
TURISMO - Granada y Alpujarra

El lado "alpujarreño" de Sierra Nevada
Aprovechando que era mi cumpleaños y que mi novia me regalaba un fin de semana en Granada y alrededores nos fuimos a conocer la Alpujarra granadina.
De Sevilla fuimos a Granada capital y para no aburrirnos demasiado en la autovía le dije al TomTom que me llevara evitando autopistas y... este es el resultado:

Le dije al TomTom que evitara las autopistas y... se lo tomó muy en serio. Menos mal que tengo una GS y no una RR.
De granada capital, con un buen bocata de lomo, queso y huevo en la barriga, subimos a Sierra Nevada y Veleta. No había mucha nieve, la verdad, pero el día era fantástico. Le dimos la vuelta a la montaña literalmente y nos fuimos a la zona de la Alpujarra. Teníamos Hostal reservado en Capileira, un pueblo precioso, con casitas blancas y pintorescas y calles tan estrechas por donde no cabrían los cilindros de la moto...

Pasamos Capileira, el asfalto se convirtió en tierra y cuando el barro se juntó con las placas de hielo fue el momento de darse la vuelta...
Al día siguiente atravesamos Capileira y subimos, subimos, subimos... la carretera dejó paso a una pista fácil pero con barro en las zonas sombrías. Casi arriba del todo había restos de nieve y el agua se convirtió en hielo y, contra eso... media vuelta y empezar a bajar.

Esperanza, con Montefrío detrás, en una paciente vuelta a casa...
A la vuelta hicimos de todo un poco pero en definitiva dimos muchas vueltas... Pasamos por sitios bonitos que no conocíamos como Montefrío, con su iglesia ahí en lo alto, y pasamos por carreteras ya de noche en las que seguro que ha habido algún tipo de aducción extraterrestre alguna vez...
Espero ofrecer más y pronto.





