Peligrosa atracción

Lo podríamos haber llamado también “atracción fatal”, pero ya nos hubiera quedado demasiado cinéfilo, aunque no hubiera sido menos cierto. Estos no es más que “el previo” a lo que espero estar contando algún día de estos, no más tarde que temprano, sobre las últimas adquisiciones.
No puedo evitarlo, no puedo pensar en otra cosa, hoy lo he visto y he pensado eso de que "quiero pasar contigo el resto de mis días", o como diría Becquer, "hoy creo en Dios".
Visto así, a escondidas, podemos ver que se trata de un casco, o al menos, eso parece. De un color liso, sin marcas que nos puedan hacer pensar en una u otra firma de equipamiento motorista.
Así es BMW, que deja que sus productos se den a conocer por su propio diseño. Elegante y extremadamente silencioso, el Sportintegral de la marca bávara no sale de mi cabeza últimamente, y si sale, espero que sea para estar sobre ella. Pronto tendremos nuevas noticias, para bien o para mal, y que de aquí a unos días pueda estar hablando de lo que es o de lo que podría haber sido el complemento perfecto para una R1100GS.





