Viajo sobre las suelas de mis zapatos
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Le molestó la luna por la ventana abierta...
Vosotros...
Sindicación
 
19 de septiembre de 2006.


Curiosa fecha. Hoy hace justo un mes que me lancé a la aventura de las latas de conservas en oferta…

Hoy cierro este espacio porque me sobran los motivos. Porque hoy es tiempo de cerrar página y he de olvidarme de todo lo que me provoca dolor.

Puede que mañana siga con mis latas de conserva, pero puede que el sabor no sea el mismo que el de ahora…y puede que el olvido sea efectivo y a mi corazón no le duela tanto su latir…mañana puede tantas cosas…

Antes de marcharme, quisiera releerte otra vez…Aquí he dejado parte de mi…partes que aun duele…He desnudado parte mi alma y he dejado libre a esa Media-Verónica a la que tanto le gusta sentir…

Mejor no te releo…mejor te dejo como estás…en el recuerdo…A los que me dejaron sus comentarios GRACIAS, o les que me leyeron GRACIAS, a los que he conocido GRACIAS…a todos MI RESPETO Y ADMIRACION POR VUESTRAS ESCRITURAS Y GRACIAS.

Quizás vuelva a escribir…pero hoy este escenario se cerró…
 
Perdición

Hay una luz que me hiela el alma
caminar hacia ella me da la calma
no veo a nadie cerca de mi
pero noto que me alejo
y se me olvida vivir

Creo que ya he perdido mi cuerpo
que ya no queda nada ni siquiera tiempo
no pienso ni siento, no actuo ni miento
estoy por estar estoy por callar
por no decir lo que quiero

Guiarme por sus palabras
fue mi triste perdicion
perderme en sus miradas
me hizo recordar que no soy nada

Se acabo el arrancarme la piel por el dolor
necesitaba en mi vida un poco de calor
caen las hojas como cayeron mis sueños
resbalando ante mis ojos huyendo de mis dedos
no pienso ni siento, no actuo ni miento.

Estoy por estar estoy por callar
por no decir lo que quiero.

Guiarme por sus palabras
fue mi triste perdicion
perderme en sus miradas
me hizo recordar que........

Guiarme por sus palabras
fue mi triste perdicion
perderme en sus miradas
me hizo recordar que no soy nada

Guiarme por sus palabras
fue mi triste perdicion
perderme en sus miradas
me hizo recordar que ........

Guiarme por sus palabras
fue mi triste perdicion
perderme en sus miradas
me hizo recordar que no soy nada,
no soy nada

La quinta estación
 
Donde habita el olvido
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
"demasiadas cervezas",
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada...
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
"llámame un día".
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.

La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
"te necesito".
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.

Joaquín Sabina
Donde habita el olvido


 
Hoy llueve, hoy duele...
Que llueve...
Reflejo que se ahoga, aún duele;
qué quieres, se me antoja verte...
Y duele.



A. Sanz.




 
Veintinueve caramelos.
Veintinueve caramelos:
Fresa, naranja y pomelo.
Deliro al pensar que me tocas.
Deliro al pensar que te siento.
En mis entrañas tus caricias clavadas.
Luces de neón componen el firmamento.
Un beso tuyo sella mi boca.
El fino roce de tus dedos estremece mi deseo.
Tu cuerpo en forma de recuerdo.
Capítulo inacabado fue el último encuentro.
Cada noche el final es distinto.
Pero siempre lo acaba un te quiero.
Tu aroma es el bálsamo de mi piel.
La tinta con la que firmas mis ilusiones.
El silencio viste de gala cuando pronuncio tu nombre.
Tus palabras la dulce melodía que adormecen mis temores.
Mi futuro está en tus ojos.
A tu lado dichoso porvenir.
El mar se concentra en el fondo.
Y las caracolas salen a tocar nuestra canción.
Las lágrimas escuecen en los ojos de otros.
Mi consuelo es verte mañana.
Y la amnesia forma parte de mi pasado.
Autoenvenenada me muero.
Saboreo mi último caramelo.
De fresa, naranja y pomelo.