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Viajo sobre las suelas de mis zapatos
Acerca de
Le molestó la luna por la ventana abierta...
Vosotros...
Sindicación
 
Punto de partida
Nunca he sabido definirme con seguridad porque, aún, a estas alturas, no he llegado a conocerme lo suficiente.

A veces me sorprendo a mi misma con las reacciones que muestro frente a problemas o situaciones que llegan a mi vida, que, por supuesto, no todas tienen porqué ser negativas. A esto se le llama impulsividad. Pues si es así, Verónica es impulsiva e impredecible, cualidades que de cajón las catalogamos en el grupo de adjetivos que hacen interesante y enigmática a una persona, cierto, pero también me han hecho sentir como un bicho raro alguna que otra vez; es algo que no me importa, porque ya he asimilado que esa rareza (una de tantas) forma parte de mi carácter.

Soy cambiable, aunque de naturaleza pacífica, pero con un genio sorprendente e inmedible, que incluso asusta. Es como el perro que sestea y vas tu y le tiras piedras….¿qué hace el perro?: Ladrar. La diferencia está en que conmigo no sabemos cuándo “acertaremos” a despertarle. Con esto no quiero decir que tenga un carácter fuerte, todo lo contrario, me manejan como quieren, y quizás por ello es por lo que, cuando enfurezco todos se sorprenden, pero nada, la furia tarda en irse lo que yo en ir y venir a misa…..voy, me asomo a la puerta, miro al cura y digo “condios”.

No me importa el dinero, ni las clases sociales, ni si tú tienes más que yo. Me muevo por los sentimientos y los ofrezco sin medidas y sin esperar nada a cambio. Soy confiada con la gente y me acoplo con muchísima facilidad a cualquier persona.

¿Comunicativa?....Sí, también, aunque cuidado, porque hay días en los que me da el arrebato de comerme el mundo y bla bla bla…..esto puede ser sinónimo de cotorra…creo…..; y otros en los que me aíslo tan profundamente que casi ni se me ve. En esos momentos siento miedo por lo que soy, porque, a pesar de ser decidida, tengo dudas, porque no sé si lo que ofrezco está a la altura de los demás, porque me siento insignificante y desnuda ante los fantasmas de un pasado inmediato que me ha dejado secuelas que, en estos ratitos de soledad, punzan mi alma como un cuchillo recién afilado.

¿Positiva? También. Siempre mirando hacia adelante, siempre buscando la esperanza, y aunque caiga y me manche con el lodo, siempre hay salida, hay que levantarse, sola o con ayuda; que la ayuda también es muy importante y a mi me ha costado lo mío y parte de lo tuyo pedir ayuda, por mi orgullo algunas veces y otras, por mi dejadez ante la culpabilidad.

Verónica es también muy soñadora. Me pierdo en mi mundo, me dejo llevar por las horas hacia ninguna parte y es allí donde guardo la esencia de lo que soy. Verónica es feliz, payasa, cantante, bromista, risueña, pesada, melancólica…..soñadora…

Verónica quiere ser ave, llegar a la Luna, rezarle al Sol y estar contigo…

Y ahora emprendamos el viaje.