Un viernes con Rocío...
Rocío no para, busca continuamente cosas que hacer, mantener la mente ocupada para no pensar en la decisión que ha tomado. Una decisión que si ella quiere puede eliminar en cualquier momento, sin embargo, por alguna razón a la que no sabe o no quiere darle explicación, no lo hace…Y así pasa sus días, inmersa en su trabajo de contable. Administrando, organizando, contando, buscando horas extras por su cuenta, viajando…
Rocío llegó a la oficina a las ocho de la mañana, como siempre. Ese día había quedado en recoger unos documentos en la capital, por lo que la jornada de trabajo del viernes sería sobre cuatro ruedas. Era un día soleado, de los que le gustan a Rocío. La ciudad olía a sal, la temperatura era agradable…la mente de Rocío estaba ocupada…su corazón estaba tranquilo…Terminó con sus obligaciones, paseó por el centro, hizo compras, acompañada se tomó un café y se fue…
Un despiste de Rocío hizo que se saliera del trayecto de regreso y cuando se quiso dar cuenta estaba en la entrada del pueblo dónde Rocío había disfrutado del mar este verano. Siguió por la carretera, adentrándose entre hoteles, bares, casas y entonces apareció Él. Rocío miró compasiva al paralítico mar que tenía frente a ella, solitario, entristecido por el otoño y tullido por el frío, ahora nadie se acuerda de ti…
Rocío perdió su vista en el horizonte y allí estaba Él, esperándola. Los dos se abrazaron ansiosamente…lo necesitaban. Juntos recordaron aquellos días de verano en los que Rocío dejó que le acariciara sus rodillas con sus suaves olas; en los que le presentó a ese ser pequeñito que alegra los días de Rocío; jugaron con ella, la cuidaron, la mimaron, se divirtieron…
Una hambrienta gaviota les distrajo. Rocío miró fijamente el volante de su coche y pensó en que tenia que cambiar de sentido Allí donde estaba era un buen lugar. Se disponía a poner en marcha su coche cuando Él la llamó…”Rocío, déjame un sueño antes de irte…”
Roció cerró sus ojos…Se encontraba en el límite que separaba al asfalto de la arena. Lentamente comenzó a caminar por ella. Delante de Rocío se encontraba el Mar, esperándola. Detrás sólo quedaba su sombra y las pequeñas huellas que dejaba incrustada en la arena…y nadie más. Se dejó envolver por la sensación de frescor y cosquilleo que notaba al caminar: se paró justo delante de Él, desafiándole a rozarla. Él aceptó el desafío con ganas de jugar, cogió carrerilla, se estiró todo lo que pudo y lo consiguió. A Rocío se le escapó la risa, se agachó y chapoteó con sus olas…Vio una sombra que se acercaba, se paró justo detrás de ella; reconoció su olor y el corazón le golpeó fuertemente en el pecho. A Rocío le temblaban las piernas y no se atrevía a girar. El tiempo se detuvo cuando alguien la cogió por el hombro y la hizo girar. Sus miradas se volvieron a encontrar, se acercaron, se abrazaron, se besaron…
El zumbido del viento que produjo un camión en el cristal del coche de Rocío la hizo despertar…llegó la hora. Rocío arrancó el coche y antes de girar miró hacia el frente, una carretera recta que se dirigía a un buen lugar para asentar sus sueños, pero a Rocío se le acaban las fuerzas y ahora solo tiene ganas de sentarse en su butaca para ver la vida pasar, así que giró hasta el tope el volante e hizo el cambio de sentido, con dirección a lo de siempre…
Rocío llegó a la oficina a las ocho de la mañana, como siempre. Ese día había quedado en recoger unos documentos en la capital, por lo que la jornada de trabajo del viernes sería sobre cuatro ruedas. Era un día soleado, de los que le gustan a Rocío. La ciudad olía a sal, la temperatura era agradable…la mente de Rocío estaba ocupada…su corazón estaba tranquilo…Terminó con sus obligaciones, paseó por el centro, hizo compras, acompañada se tomó un café y se fue…
Un despiste de Rocío hizo que se saliera del trayecto de regreso y cuando se quiso dar cuenta estaba en la entrada del pueblo dónde Rocío había disfrutado del mar este verano. Siguió por la carretera, adentrándose entre hoteles, bares, casas y entonces apareció Él. Rocío miró compasiva al paralítico mar que tenía frente a ella, solitario, entristecido por el otoño y tullido por el frío, ahora nadie se acuerda de ti…
Rocío perdió su vista en el horizonte y allí estaba Él, esperándola. Los dos se abrazaron ansiosamente…lo necesitaban. Juntos recordaron aquellos días de verano en los que Rocío dejó que le acariciara sus rodillas con sus suaves olas; en los que le presentó a ese ser pequeñito que alegra los días de Rocío; jugaron con ella, la cuidaron, la mimaron, se divirtieron…
Una hambrienta gaviota les distrajo. Rocío miró fijamente el volante de su coche y pensó en que tenia que cambiar de sentido Allí donde estaba era un buen lugar. Se disponía a poner en marcha su coche cuando Él la llamó…”Rocío, déjame un sueño antes de irte…”
Roció cerró sus ojos…Se encontraba en el límite que separaba al asfalto de la arena. Lentamente comenzó a caminar por ella. Delante de Rocío se encontraba el Mar, esperándola. Detrás sólo quedaba su sombra y las pequeñas huellas que dejaba incrustada en la arena…y nadie más. Se dejó envolver por la sensación de frescor y cosquilleo que notaba al caminar: se paró justo delante de Él, desafiándole a rozarla. Él aceptó el desafío con ganas de jugar, cogió carrerilla, se estiró todo lo que pudo y lo consiguió. A Rocío se le escapó la risa, se agachó y chapoteó con sus olas…Vio una sombra que se acercaba, se paró justo detrás de ella; reconoció su olor y el corazón le golpeó fuertemente en el pecho. A Rocío le temblaban las piernas y no se atrevía a girar. El tiempo se detuvo cuando alguien la cogió por el hombro y la hizo girar. Sus miradas se volvieron a encontrar, se acercaron, se abrazaron, se besaron…
El zumbido del viento que produjo un camión en el cristal del coche de Rocío la hizo despertar…llegó la hora. Rocío arrancó el coche y antes de girar miró hacia el frente, una carretera recta que se dirigía a un buen lugar para asentar sus sueños, pero a Rocío se le acaban las fuerzas y ahora solo tiene ganas de sentarse en su butaca para ver la vida pasar, así que giró hasta el tope el volante e hizo el cambio de sentido, con dirección a lo de siempre…
Comentario:
graciasssssss por vuestros comentarios me gustan me gustan jjjjjjjjjjjjj
ay soñador que lindo escribes eh!
en el otro post, en el de hoy, te voy a contar un secreto soñador jijijijiji
besoossss
ay soñador que lindo escribes eh!
en el otro post, en el de hoy, te voy a contar un secreto soñador jijijijiji
besoossss
Comentario:
No me convence lo de ver la vida pasar sentada en mi butaca... aunque reconozco que a veces me dejo tentar por ello. Sería más fácil, más cómodo, pero ¿sería vida?
Besos ¡qué bonito has escrito!
Besos ¡qué bonito has escrito!
Comentario:
que bonito! lindos sueños! el amor, el amor...ni el otoño lo hace gris...siempre vivo y radiante. Si esta niña desprende amor a raudales...si es una enamor´´aaaaaa.Oye Nica...lo de siempre da felicidad si se mira del lado positivo:amigos, nuevas personas, que me voy a encontrar hoy en el trabajo, quiero saludar a tal o cual, hoy vienen estos o los otros...nuestra mente(incluido el corazoncito) si busca el lado bueno de las cosas, de los hechos y de las personas consigue la felicidad(poca o mucha)...sonreir al que pasa a nuestro lado..nos da la felicidad....asi que como buen soñador, te digo que no solo los sueños nos dan la felicidad...hay otras muchas cosas...has visto?. Este soñador ahora mismo mientras escribe,sonrie solo, es feliz escribiendo y comentado a Nica, por estos momentos he conseguido la felicidad.
Besos desde la ciudad que nos hace felices con solo nombrarla.
Pd: cuidado con los hechizos de Valentina, no caigas en sus manos...a mi una vez me hizo uno, y todavia no he podido salir del bendito hechizo...mas besos...pero cuidadito! que concede deseos y se cumplenn...
Besos desde la ciudad que nos hace felices con solo nombrarla.
Pd: cuidado con los hechizos de Valentina, no caigas en sus manos...a mi una vez me hizo uno, y todavia no he podido salir del bendito hechizo...mas besos...pero cuidadito! que concede deseos y se cumplenn...
Comentario:
me ha gustado mucho este escrito
saludos
saludos
Comentario:
si si valentina haz un hechizo para mi jijijiji besiiiiitosss y
achuchones para jose y un besote!
achuchones para jose y un besote!
Comentario:
habrá que decirle a Rocío que aunque gire el volante para volver a la rutina, siempre, siempre podrá girar de nuevo el volante para volver al mar.
al fin y al cabo Él no tiene prisa.
Achuchones salados.
al fin y al cabo Él no tiene prisa.
Achuchones salados.
Comentario:
Tener la mnete ocupada...distrae de pensar..en lo que no se quiere pensar..
Ese sueño...haré un hechizo para ti..y que se haga realidad..quieres???
Hoy me siento..hada,bruja..hechicera o lo que sea..pero ojalá pudiera conceder deseos..
Besitos.
Ese sueño...haré un hechizo para ti..y que se haga realidad..quieres???
Hoy me siento..hada,bruja..hechicera o lo que sea..pero ojalá pudiera conceder deseos..
Besitos.





