En la siesta de un domingo de verano
En medio del salón,
todas las figuras
pierden su forma original
disfrazando la simplicidad
con atuendos clandestinos
que incitan a fantasear.
El silencio rompe
la monotonía del hogar.
Por la ventana entra
a borbotones los
sofocos mundanos
de un sol que agoniza.
En el sofá yace
un cuerpo semidesnudo
aparentemente sereno
pero que esconde un alma febril
que calma el dolor
con el jarabe de sueños
que le recetó la doctora rutina.
Una brisa de aire fresco
moja mis labios y,
aun en trance, lucho por no despertar.
Una mano invisible
azota mi espalda;
abro los ojos y veo que
es mi tiempo que corre impaciente
por estar en su sitio…
el reloj marca las 6 de la tarde
y él se perdió durante 5 minutos…
Comentario:
"que calma el dolor
con el jarabe de sueños
que le recetó la doctora rutina."
"es mi tiempo que corre impaciente
por estar en su sitio… "
¿rutina vs tiempo?
Me gustó la idea de que el tiempo ganase a la rutina que intentó calmar el dolor... sí, señor.
Besos
con el jarabe de sueños
que le recetó la doctora rutina."
"es mi tiempo que corre impaciente
por estar en su sitio… "
¿rutina vs tiempo?
Me gustó la idea de que el tiempo ganase a la rutina que intentó calmar el dolor... sí, señor.
Besos