Veintinueve caramelos.
Veintinueve caramelos:
Fresa, naranja y pomelo.
Deliro al pensar que me tocas.
Deliro al pensar que te siento.
En mis entrañas tus caricias clavadas.
Luces de neón componen el firmamento.
Un beso tuyo sella mi boca.
El fino roce de tus dedos estremece mi deseo.
Tu cuerpo en forma de recuerdo.
Capítulo inacabado fue el último encuentro.
Cada noche el final es distinto.
Pero siempre lo acaba un te quiero.
Tu aroma es el bálsamo de mi piel.
La tinta con la que firmas mis ilusiones.
El silencio viste de gala cuando pronuncio tu nombre.
Tus palabras la dulce melodía que adormecen mis temores.
Mi futuro está en tus ojos.
A tu lado dichoso porvenir.
El mar se concentra en el fondo.
Y las caracolas salen a tocar nuestra canción.
Las lágrimas escuecen en los ojos de otros.
Mi consuelo es verte mañana.
Y la amnesia forma parte de mi pasado.
Autoenvenenada me muero.
Saboreo mi último caramelo.
De fresa, naranja y pomelo.
Fresa, naranja y pomelo.
Deliro al pensar que me tocas.
Deliro al pensar que te siento.
En mis entrañas tus caricias clavadas.
Luces de neón componen el firmamento.
Un beso tuyo sella mi boca.
El fino roce de tus dedos estremece mi deseo.
Tu cuerpo en forma de recuerdo.
Capítulo inacabado fue el último encuentro.
Cada noche el final es distinto.
Pero siempre lo acaba un te quiero.
Tu aroma es el bálsamo de mi piel.
La tinta con la que firmas mis ilusiones.
El silencio viste de gala cuando pronuncio tu nombre.
Tus palabras la dulce melodía que adormecen mis temores.
Mi futuro está en tus ojos.
A tu lado dichoso porvenir.
El mar se concentra en el fondo.
Y las caracolas salen a tocar nuestra canción.
Las lágrimas escuecen en los ojos de otros.
Mi consuelo es verte mañana.
Y la amnesia forma parte de mi pasado.
Autoenvenenada me muero.
Saboreo mi último caramelo.
De fresa, naranja y pomelo.