Mi primera recomendación
Miren por la mañana, cuando ya haya amanecido, al cielo. ¿Esta nublado o hace niebla? Es igual, él está ahí, detrás de las nubes, la bruma o la neblina de contaminación (lo que los ingleses llaman smog). Puede que no le veamos, hace frío, estamos en enero y maldito sea el madrugón para ir a un trabajo que no le gusta a nadie y en el que hay que ponerle buena cara a todo el mundo. ¡Que remedio queda!
Pero aun así las plantas no se marchitan por una semana de tiempo nuboso, ni siquiera por dos, bien lo saben nuestr@s amig@s del cantábrico. Vale, no nos gusta la botánica y nos da igual. ¿Que tienen que ver unas plantas con mi mal humor de la mañana? Nada, es que este servidor se ralla mucho para no decir gran cosa, mil disculpas, despistado lector que has caído en la órbita de este blog. Yendo al grano, que es lo que al final somos, situados sobre un planeta que gira sobre una estrella en un lugar apartado de una galaxia a la cual da una vuelta cada 200 millones de años, y esta galaxia es tan solo una de entre billones de billones, según la teoría general avanzada por el grupo de gran renombre Monty Pyhton, si pensamos eso de buena mañana es porque no se nos ha ocurrido pensar que extraño acontecimiento el de nuestro existir en este universo.
Todo esto sigue sin tener nada que ver con las plantas, pero, al menos, ya nos va acercando al tema. Las plantas se mantienen vivas una semana porque siguen recibiendo radiación solar. Aunque no sea la suficiente como para que nosotros estemos de buen humor, cierta cantidad de luz atraviesa siempre las nubes y llega hasta nosotros. Es lo que conocemos como luz difusa . En este link explican muy bien el principio de aprovechamiento de la luz solar. Pues bien, querido y paciente lector, que hasta aquí has sido capaz de seguir mis razonamientos (si es que ha habido alguno), incluso esta pequeña fracción de energía solar que porta la luz difusa puede aprovecharse. La naturaleza, siempre tan sabia ella, así lo hace.
Pero aun así las plantas no se marchitan por una semana de tiempo nuboso, ni siquiera por dos, bien lo saben nuestr@s amig@s del cantábrico. Vale, no nos gusta la botánica y nos da igual. ¿Que tienen que ver unas plantas con mi mal humor de la mañana? Nada, es que este servidor se ralla mucho para no decir gran cosa, mil disculpas, despistado lector que has caído en la órbita de este blog. Yendo al grano, que es lo que al final somos, situados sobre un planeta que gira sobre una estrella en un lugar apartado de una galaxia a la cual da una vuelta cada 200 millones de años, y esta galaxia es tan solo una de entre billones de billones, según la teoría general avanzada por el grupo de gran renombre Monty Pyhton, si pensamos eso de buena mañana es porque no se nos ha ocurrido pensar que extraño acontecimiento el de nuestro existir en este universo.
Todo esto sigue sin tener nada que ver con las plantas, pero, al menos, ya nos va acercando al tema. Las plantas se mantienen vivas una semana porque siguen recibiendo radiación solar. Aunque no sea la suficiente como para que nosotros estemos de buen humor, cierta cantidad de luz atraviesa siempre las nubes y llega hasta nosotros. Es lo que conocemos como luz difusa . En este link explican muy bien el principio de aprovechamiento de la luz solar. Pues bien, querido y paciente lector, que hasta aquí has sido capaz de seguir mis razonamientos (si es que ha habido alguno), incluso esta pequeña fracción de energía solar que porta la luz difusa puede aprovecharse. La naturaleza, siempre tan sabia ella, así lo hace.





