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Solos
Para los que siguen buscando...
Acerca de
Dicen que "Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda"... lo que no nos dijeron es que en esa búsqueda estaríamos SOLOS
Sindicación
 
Sólo mirando

Siempre he envidiado lo que muchos creen tonterías. No soy de esos que envidian a los ricos, a los famosos, a los guapos o las fiestas en Ibiza... no, a mí eso me da un poco bastante igual. Yo envidio otro tipo de cosas. El sábado me volvía a dar cuenta de esto. Desde hace varios meses tengo que trabajar en la universidad los sábados por la mañana y suelo terminar sobre la una y media de la tarde.

Cuando cojo el autobús urbano que me lleva hasta la estación de trenes, pasamos siempre por el centro de la ciudad, en donde se reúne la gente a tomar “el aperitivo”. El sábado pasado hacía un día precioso, soleado, caluroso, y la calle estaba llena de gente riendo y hablando sentados en las terrazas. Yo iba dentro del autobús, dirección al tren, con destino a mi casa. Como siempre. Aunque quisiese haber disfrutado de ese día, no tenía a nadie allí conmigo. Recordé cuando tenía pareja, que fuimos un par de veces a tomar algo a esas terrazas. También recordé mi primer año de carrera, cuando salía con mis compañeros por allí. Ahora he perdido todo eso, en verdad nunca lo llegué a tener del todo, pero se echan tanto de menos esas pequeñas tonterías...

Me gustan los sábados tranquilos, con gente, a las dos de la tarde, en una terraza, hablando y riéndonos, sin preocupaciones, pidiendo otra ronda. Y cuando no puedo hacerlo, que es el noventa y nueve por ciento de las veces, me gusta mirar a la gente que lo hace. Ser espectador de los ratos felices de los otros, que no aprecian lo que tienen, porque cuando tenemos lo que queremos no nos damos cuenta, de eso sé algo.

Dicen que no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y es verdad generalmente. Ahora, a mis veintitantos, con estabilidad emocional en cero y bajando, me doy cuenta de que en su día tuve momentos muy felices. Fueron pocos, rápidos, pero geniales. Supongo que vendrán otros, pero es sólo eso, una suposición. Hay un escrito de Shakespeare (vete tú a saber si es de él, porque me llegó por e-mail, pero da igual, porque es precioso) que me apetece poner en este post. Se llama “Aprenderás” y dice lo siguiente:

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la mirada triste de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... Aprenderás que las buenas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos. Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos (...) Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

(...) Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que puedas volver atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no sé podía más. Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.


Escuchando: “Stoney end” de Barbara Streissand.




 
Estoy, que no es poco.

El otro día vi una película en la que dijeron: “un día te das cuenta de que quien eres no es quien siempre soñaste ser”. Me sorprendió, hacía tiempo que una frase no me deprimía tanto, y esque quizás tenía razón. Cuando yo tenía diez años me imaginaba con la edad que tengo ahora, veintitantos, y me veía con mi carrera terminada, en mi casa, con mi pareja, en un mundo fantásticamente rosa. Ahora, lo único rosa que tengo en mi vida son las solapas del último recopilatorio de Alejandro Sanz. No, parece ser que no es fácil darse cuenta de que uno no es quien pensaba ser.

Tampoco es fácil mi carrera. Pasarte el día analizando tus emociones, tratando de buscar las raíces de tus problemas y hablando con tus miedos, te acaba volviendo un poco... raro. Porque al final todo tiene explicación, pero la explicación tampoco vale para mucho cuando te la dices tú a ti mismo.

¿Y por qué abro un blog? Hace unos días asistí a un curso vivencial sobre duelo y dijeron que una de las técnicas más eficaces para desahogarse es la originalmente llamada “técnica de la carta”. Que aunque parece una tontería, funciona. Y un blog es como una especie de carta...

Esta mañana, hablando con mi amigo David, le he preguntado cómo estaba. Él me ha dicho: “estoy, que no es poco”, y después del inevitable análisis psicológico de su respuesta, me he dicho: pues oye, es buen título para un primer post. Y esque es verdad, no es poco estar.

Voy a terminar pidiendo disculpas de antemano. Esto no es muy comercial, que dirían los comunicólogos, pero como con esto tampoco gano un céntimo... Os pido disculpas porque, dure lo que dure, habrá días que seré muy denso, otros que hablaré demasiado de psicología, otros días juzgaré, seré poco elegante... pecaré de inestable emocional, de prepotente, de sujeto con poca autoestima...pero esque mi vida a veces es así. Y este es el blog de un trozo de mi vida.

Pido disculpas, finalmente, porque según vayan pasando los posts, irán aumentando en profundidad... y muchos os acabaréis yendo. Ojalá, los buscadores, os quedéis.

Escuchando: “Volverán los buenos tiempos” de “Presuntos implicados”