Respuesta a Leo
Querida Leo,
No sabes lo oportuna que resulta tu pregunta en este momento de mi vida. Las expectativas... ¿Como estudiante de psicología? No sé tampoco que responderte... puedo volver a hablar del famoso estudio de las expectativas en la pareja, donde triunfaban los que no esperaban nada, pero... ¿no esperar nada? Sí creo que la máxima del budismo tenga razón, al no anhelar, no hay frustraciones, pero no sé hasta qué punto eso puede ser realmente así para todo el mundo. Supongo que dependerá de la profundidad de cada persona.
Un amigo mío me comentó hace tiempo algo que le dijo su psicólogo, el profesor Pedro Jara: "Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor". Tal vez esa podría ser la clave. ¿No crees? Esperar lo mejor (trabajar para conseguirlo, esforzarse, esperar lo bueno), pero al mismo tiempo prepararse para lo peor (ser conscientes de que puede que no lo consigamos y trabajar también en ello). Podríamos traducirlo como "ser realistas", pero no estaríamos equivocando porque... ¿realistas? muchas cosas que nos pasan no siguen nuestra lógica, no entraban en nuestra realidad. Cada cual tiene su verdad, su realidad, por lo que ser realistas queda demasiado ambigüo.
Sin duda, las expectativas nos crean una importante dicotomía: esperar versus no esperar. A mí, personalmente, me servía más no esperar nada, pero me he dado cuenta de que eso es muy dificil de lograr... porque siempre esperamos algo de lo que realmente nos importa. Vemos las expectativas quizás en blanco y negro (o se cumplen o no se cumplen), pero tal vez haya una gran escala de grises (conseguir una parte, aprender una lección, estar más cerca de conseguirlo)... Por eso, en mi opinión más personal que preprofesional, lo ideal sería mirar los grises y seguir la frase de Jara, esperando lo mejor y preparándonos para lo peor.
Hay algo que influye mucho en las expectativas. Además de la profundidad de la persona, la autoestima... ¿Qué opinas de esto?
Un abrazo fuerte, Leo.
René.





