<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/rss20.xml"><title><![CDATA[Solos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Para los que siguen buscando...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_17.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_15.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_14.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_13.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/solos/c_8.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_17.htm"><title><![CDATA[Despedida]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_17.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>El blog que yo leía diariamente cerró sus puertas hace un año y se despidió de todos los lectores, algo que me dejó un poco vacío. Unos meses después, escribía al blogger, que además era un gran amigo mío, y le pedí permiso para poder hacer una especie de segunda parte de su bitácora. Él accedió sin ningún problema, incluso he podido publicar un par de artículos suyos. Sé que muchos de los que me leéis sabéis de qué blog estoy hablando. <br/><br/>Ahora, un año después, cuando ya nadie lo esperaba, “<a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/alosquebuscan">A los que buscan</a>” ha vuelto a abrir sus páginas, casi con el mismo éxito que cosechó hace un año, cuando lo nombraron en ya.com uno de los mejores blogs en castellano. Esto me lleva a cerrar las mías, pues ya no tiene mucho sentido un blog que continúa a otro que funciona de nuevo. <br/><br/>Gracias a todos por haber estado aquí durante estos seis meses. Nos seguiremos viendo, seguro, en el blog de Search84. <br/><br/>Un abrazo.<br/>René Seeker.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_16.htm"><title><![CDATA[Respuesta a Leo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Querida Leo, <br/><br/>No sabes lo oportuna que resulta tu pregunta en este momento de mi vida. Las expectativas... ¿Como estudiante de psicología? No sé tampoco que responderte... puedo volver a hablar del famoso estudio de las expectativas en la pareja, donde triunfaban los que no esperaban nada, pero... ¿no esperar nada? Sí creo que la máxima del budismo tenga razón, al no anhelar, no hay frustraciones, pero no sé hasta qué punto eso puede ser realmente así para todo el mundo. Supongo que dependerá de la profundidad de cada persona. <br/><br/>Un amigo mío me comentó hace tiempo algo que le dijo su psicólogo, el profesor Pedro Jara: <b>"Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor". </b>Tal vez esa podría ser la clave. ¿No crees? Esperar lo mejor (trabajar para conseguirlo, esforzarse, esperar lo bueno), pero al mismo tiempo prepararse para lo peor (ser conscientes de que puede que no lo consigamos y trabajar también en ello). Podríamos traducirlo como "ser realistas", pero no estaríamos equivocando porque... ¿realistas? muchas cosas que nos pasan no siguen nuestra lógica, no entraban en nuestra realidad. Cada cual tiene su verdad, su realidad, por lo que ser realistas queda demasiado ambigüo. <br/><br/>Sin duda, las expectativas nos crean una importante dicotomía: esperar versus no esperar. A mí, personalmente, me servía más no esperar nada, pero me he dado cuenta de que eso es muy dificil de lograr... porque siempre esperamos algo de lo que realmente nos importa. Vemos las expectativas quizás en blanco y negro (o se cumplen o no se cumplen), pero tal vez haya una gran escala de grises (conseguir una parte, aprender una lección, estar más cerca de conseguirlo)... Por eso, en mi opinión más personal que preprofesional, lo ideal sería mirar los grises y seguir la frase de Jara, esperando lo mejor y preparándonos para lo peor. <br/><br/>Hay algo que influye mucho en las expectativas. Además de la profundidad de la persona, la autoestima...  ¿Qué opinas de esto?<br/><br/>Un abrazo fuerte, Leo.<br/>René.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_15.htm"><title><![CDATA[La diferencia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hace unas semanas me invitó a cenar un buen amigo, profesor de filosofía de una Universidad. Durante la conversación, me dijo que a nosotros nos salen mal las relaciones sentimentales porque pensamos demasiado. Las parejas más felices que conozco son las que no piensan demasiado. Están juntos, se quieren y ya está. Les da igual si el otro tiene unas ideas políticas diferentes, si se les acaban los temas de conversación, si les va bien en la cama o si el otro les gritas en público. Y como les da igual y se quieren, pues su relación no se estropea. <br/><br/>Hace poco más de un año, una Universidad americana publicó los resultados a un estudio que les llevó unos diez años. En él buscaban la causa que hace que una pareja funcione y lo que provoca que la pareja rompa. Escogieron a cincuenta matrimonios (en todo lo amplio de la palabra, pese a quien pese) que acababan de casarse y las entrevistaron. Diez años después, volvieron a contactar con esas parejas. Más del 60% se habían divorciado. Entonces las volvieron a analizar. ¿Qué diferenciaba a las parejas que se habían divorciado de aquellas que salían juntas? Las expectativas. Aquellas parejas que tenían altas expectativas sobre el otro o sobre su relación en general, fracasaron. Por el contrario, quienes no esperaban demasiado del otro, seguían juntas. ¿Y han necesitado diez años para saber esto? Pues sí, y aunque parezca una respuesta un tanto absurda, es una de las claves al fracaso de las relaciones sentimentales. <br/><br/>Entonces, para que una pareja salga bien ¿no debemos esperar nada de ella? Esta pregunta me llevó varias conversaciones con David, Lorena, Marité y algunos compañeros de carrera y la respuesta sería excesivamente larga para un post. Pero, en resumen, podríamos decir que debemos esperar lo básico y no cargar al otro con el peso de nuestra felicidad. Nuestra vida, nuestros problemas, nuestra felicidad es eso: nuestra. Y de nadie más. Si esperamos que llegue nuestro príncipe azul a rescatarnos de del torreón, lo llevamos bastante mal. <br/><br/>Escuchando: “Peces de ciudad” de Ana Belén <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_14.htm"><title><![CDATA[El olvido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>“Encerradas en un invernadero, bajo el cristal, las flores olvidan que la luz del sol  existe y cómo temblaban bajo el rocío”. (K. Kavafis)<br/><br/>A veces tengo miedo de estar olvidando ciertas cosas, ciertas emociones. Las flores de las que habla Kavafis se resguardaron en un invernadero y olvidaron el rocío. Lo que el poeta no cuenta es el por qué de ese encierro en el invernadero. Quizás, una mañana, tras el rocío, vino una fuerte tormenta. Y tras esta, otra. Y tras esta otra y otra. A lo mejor el olvido es consecuencia del miedo a las tormentas... de lo indefensas que se sintieron. <br/><br/>Escuchando: “The rainbow connection” de Kenny Logins<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_13.htm"><title><![CDATA[No sólo el sol...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_13.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Creo que me he quemado. Estar tantas veces expuesto al sol no es bueno, pero en las últimas ocasiones me había puesto protector solar. La protección no ha resultado, y ahora tengo la piel quemada, seca, despellejada. Ojalá lo único que quemase fuera el sol...<br/><br/><center><br/><img src="http://blogs.ya.com/solos/files/enpsique_bar_solos.jpg" alt="" border="0" width="494" height="30"/><br/></center><br/>Si te interesa este tema, puedes ver el post que han escrito Montero y Cámara en el blog EnPsique titulado "<a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/enpsique/200601.htm#145">Quemarse</a>"<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_12.htm"><title><![CDATA[Lo de siempre, cuando acaba un año...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Resumir un año entero en un post puede ser bastante sencillo para quien no busca. A los que buscamos, nos cuesta ¿verdad?. Expresar todo lo que hemos aprendido, lo que hemos tenido que desaprender, los avances y retrocesos para seguir... no es fácil.<br/><br/>Hace unas semanas fui al teatro a ver la última obra de Rosa María Sardà (Wit), junto a dos compañeros del blog EnPsique, Daniel Ibáñez y Joaquín Cámara. En la obra, de la que espero poder hablar en otro post, el médico hacía un breve cuestionario a la protagonista, una prestigiosa profesora de literatura inglesa. Edad, estado civil, enfermedades, y poco más. Cuando acabó le dijo: “Muy bien, ya tengo los datos de toda su vida”. Ella, con toda la ironía y resignación del mundo, lo miró y le dijo: “Sí, ya tiene los datos de toda mi vida”. No le preguntó por su trabajo, sus investigaciones, su estado de ánimos, sus traumas, fracasos, éxitos, ilusiones... no. Eso no entra en ningún historial. La parte más importante de una persona no cabe en ningún historial. Diría que tiene gracia, pero esque no se la encuentro.<br/><br/>Hay algo que es cierto. Las cosas más importantes para una persona no se pueden tocar, ni medir. Y no caben en un historial médico, ni laboral. Pero se quedan para siempre en nuestro historial personal, en nuestra “leyenda personal”, que diría Paulo Coelho. Y son tan grandes que sólo los que han pasado por lo mismo que nosotros pueden entenderlas y valorarlas. Aprender esto, aprender que no todos nos van a valorar ni a entender, y aceptarlo, es un paso importante en el camino del crecimiento interior, del que no soy experto, pero sí alumno.<br/><br/>Ahora, el René del 2006 tiene que despedirse del de 2005. Igual que te pasa a ti. Ya no somos los mismos. Pero ahí queda. El “tú” de 2005 estará pendiente de la evolución del nuevo. Tal vez para que, al reencontrarse más adelante, puedan apoyarse los dos. Y, poco a poco, el del nuevo año pueda ayudar al “tú de 1980”, al del 93, al del 98... y, por fin, superarlo todo. <br/><br/>Seguimos.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_11.htm"><title><![CDATA[Volver para seguir]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Tenía muchas ganas de volver a escribir aquí. Cuando uno se acostumbra a expresar todo lo que siente en un post (y esto lo sabrán bien los bloggers que me leen), casi no se puede vivir sin ello. <br/><br/>Desde hace tiempo me ronda una frase por la cabeza, una conclusión a la que llegué pero sobre la que no estoy seguro: "Volver para seguir". Esto significa que para poder seguir adelante con nuestra vida, a veces hay que volver al pasado y solucionar los temas que tenemos pendientes. Hay mucha gente que no está de acuerdo con esto, volver al pasado creen que es un retroceso... y yo opinaba igual, hasta que me dí cuenta de que no era así. Volver al pasado no es retroceder, pues has vuelto (como dice Kavafis en Ithaca) rico en conociemientos y experiencias. Ahora vuelves, pero no eres el mismo que se fue... y ahora, tal vez, ya sepas enfrentarte a los problemas que te hicieron daño.<br/><br/>Una vez me comentó una amiga: "No huyas, el problema irá contigo". Y es completamente cierto. Arrastramos nuestros problemas y miedos ocultándolos bajo nuevas amistades, nuevos looks, más trabajo, menos ocio, más bebida... pero da igual, porque cuendo nos quedamos solos, los problemas siguen estando. Por eso creo que, una vez que hemos sido capaces de aprehender de lo que nos sucedió, ya estamos listos para volver y despedirnos, de una vez por todas, del problema. <br/><br/>En un <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/enpsique/200512.htm#137">artículo </a>que leí hace poco en el blog <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/enpsique">EnPsique</a>, Joaquín Cámara hablaba de la importancia del perdón como herramienta psicológica para la liberación. Yo creo que esta puede ser una clave, el aprender a ver las cosas desde una percepción madura y relativa, tanto, que seamos capaces de perdonar (que no olvidar) a aquellos que nos hirieron.<br/><br/>Si nos nos vemos (o leemos) antes, que paséis una muy feliz navidad y un año nuevo espectacular. Os recuerdo que, aunque aquí actualizo menos, suelo escribir en EnPsique mis posts. Un abrazo fuerte, compañeros. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_10.htm"><title><![CDATA[Invitación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[<center><br/><img src="http://blogs.ya.com/solos/files/creer.jpg" alt="" border="0" width="510" height="382"/><br/></center><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_9.htm"><title><![CDATA[Seguir]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><img src="http://blogs.ya.com/solos/files/post2.jpg" ALIGN=LEFT alt="" border="0" width="158" height="55"/> Seguir. A veces es ese el único motivo que nos queda. No nos preguntamos nada más. Nos da igual el por qué, el para qué o para quién. Porque hay veces que ninguna pregunta nos va a responder lo que queremos, porque no sabemos lo que buscamos, ni para qué. <br/><br/>Seguir. Seguir caminando, seguir vivos, seguir trabajando, seguir con nuestras cargas, seguir como si no pasara nada, esperando que un día se soluciones todo. Y así vamos siguiendo. <br/><br/>O seguir buscando. Aunque no haya pistas, aunque sólo haya oscuridad y dudas. Pero seguimos, aunque no creamos estar avanzando. Pero, si sigues, avanzas. Nadie camina sin avanzar. Y ¿si caminamos para atrás? También estamos avanzando, porque no será igual. No se puede desandar lo andado, ni pisar dos veces el mismo camino. Nunca somos iguales. <br/><br/>Seguir, sin preguntas, es a veces lo único que nos mantiene vivos. En el fondo, mantenemos la certeza de que todo tiene sentido. En el fondo, por eso seguimos, aunque nos quedemos solos.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/solos/c_8.htm"><title><![CDATA[Heridas, luces y sombras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/solos/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>"¿Quién es el dueño de una carta: el remitente, o el destinatario? Acaso el correo, en su trayecto al menos. ¿Quién es el dueño de la herida: el que la causa, o el que la padece? ¿No son caras las dos de una misma moneda? O quizá el dueño es el sentimiento que les clava su dardo. Quien ama, quien es amado y el amor: ese arquero que los llaga a ambos, ese puente levadizo en que se encuentran y desencuentran... El dueño de la herida es el verdugo y es la víctima; es el idólatra y es su ídolo; pero, sobre todo, aquello que los vincula o los enfrenta, sea cual sea su nombre. Porque hay amores que no saben el suyo verdadero". (Antonio Gala. "El dueño de la herida")<br/><br/>Dice Antonio Gala que "al que ha visto la luz, le es imposible vivir entre las sombras". Y yo le diría al Sr. Gala ¿y si no hay más remedio? ¿si lo único que queda es sombra? ¿qué se hace en ese caso, Don Antonio? Y, tal vez, él me contestaría: "escribe, es lo que hago yo". Y yo le tendría que responder: "Eso hago, Don Antonio".<br/><br/><b>Escuchando: “Home again” de Vonda Shepard</b><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
