Yo kiero ir xD
El Ficeb engancha. Son muchos los que añoran aquellos primeros años donde todo era más familiar y -dicen- más glamouroso, muchos los que critican que el Festival es un mercado de carne, que su único objetivo es hacer caja, que…De acuerdo. No entraremos en polémicas. Pero la auténtica realidad es que a todos, profesionales y aficionados, nos recorre un excitante hormigueo cuando se acercan estas fechas.
Este Festival tiene magia.
Aunque quizá más que el Festival en sí, la magia la aporten sus estrellas. Porque si hay un aliciente que arrastra a las masas hasta las instalaciones de La Farga en L´Hospitalet es el de tener a nuestro alcance la posibilidad de hablar y relacionarnos con aquellos y aquellas que son los protagonistas de nuestras fantasías eróticas. Para el verdadero aficionado, para el apasionado del porno, la sensación de tener por primera vez ante sí a cualquiera de estas mujeres y hombres en carne y hueso es inolvidable. Es una sensación que queda grabada con fuerza en nuestra mente y que al evocar durante los meses siguientes, aún nos produce la misma felicidad.
Una edición tras otra, Barcelona acoge a nombres legendarios, estrellas rutilantes que lo han sido, lo son, y que están camino de serlo. Directores, actores y actrices que dan lustre a un Festival, que, a pesar de los premios ninfa, ha alcanzado más notoriedad por su carácter de Feria que por el certámen cinematográfico en sí.
A decir verdad, del Ficeb pueden hacerse incontables lecturas. Una, la ya citada de punto de encuentro de los fans con sus ídolos. Otra, el carácter lúdico festivo, con los espectáculos de striptease, de sexo en vivo, los tradicionales Fetish Café o Lucha de barro…y así, hasta el infinito. Cada uno vive el Festival a su manera, y quizá ahí reside parte de su encanto. Todos buscan diferentes aspectos en esta cita, y, normalmente, todos salen satisfechos.
Por eso resulta complicado abordar un artículo que hable del Ficeb. ¿por donde empezar? ¿Qué destacar? Lo único que es seguro es que en esta cita es dificil quedar defraudado sean cuales sean tus expectativas.
El que asiste por primera vez se verá desbordado por un mundo de estímulos a los que su vista no está acostumbrada. Bellezas impactantes, música, espectáculos de lo más caliente…Es, sin duda, toda una experiencia.
Sin embargo, aunque ese efecto se diluya en posteriores ocasiones, no deja de tener su encanto, porque, mientras por un lado hay novedades, por otro se mantienen una serie de elementos que han pasado a convertirse ya casi en una tradición. Lo novedoso y lo familiar se dan la mano cada año, y por eso no podemos dejar de asistir a esta cita.
Sin embargo, la organización, a sabiendas de que son muchos los que repiten, busca fórmulas para que el Festival no caiga en la rutina. Una de ellas es no mantener constante la ubicación de los stands. Excepción hecha del de IFG, que suele ser el mayor y que tiene el mismo lugar asignado de forma permanente, se busca que el decorado varíe de un año a otro.
Además, durante los últimos años se han ido instaurando novedades en diferentes ámbitos: el festival de cortos-al que, por desgracia no se le ha terminado de dar el impulso que necesitaba-, la integración del colectivo gay , los stripteases masculinos, el congreso de webmasters -que el entusiasmo de Natalia Kim ha convertido en un éxito- y como novedad más reciente, los premios Tacón de aguja, que serán el galardón al que optarán las producciones de temática fetichista.
Por otro lado, el Ficeb, no hay que olvidarlo, no está enfocado solamente para el público. Los premios ninfa gozan cada vez de un mayor prestigio, aunque en muchas ocasiones se haya puesto en tela de juicio lo acertado de sus concesiones.
Pero no hay que olvidar que tras esos premios hay un jurado que está compuesto, habitualmente, por personas que nada tienen que ganar con maniobras extrañas. Difícil es pensar que cineastas de la talla de Luis García Berlanga o Juanma Bajo Ulloa vayan a poner en entredicho su nombre por cualquier politiqueo en el nombramiento de tal o cual ganador, y más, si tenemos en cuenta que al no desarrollar su actividad profesional en el sector de la pornografía, poco margen de influencia tienen los interesados sobre sus decisiones.
A decir verdad, todas las críticas al Festival a las que hacemos referencia quedan luego en agua de borrajas, porque el crecimiento de este evento es incuestionable. Mientras otros, como el de Berlín, están experimentando un evidente retroceso, Barcelona bate records en todos los apartados, habiéndose convertido en todo un referente por su pujanza que, de momento, parece imparable.
Excepción hecha de los celebrados en Estados Unidos, ningún acontecimiento de estas características puede presumir en el resto del mundo de un mayor número de asistentes o de una conjunción tan numerosa de estrellas de gran calibre por metro cuadrado.
Este XII Festival de cine erótico de Barcelona se dispone a reunir a algunas de las más importantes de toda la historia, como es el caso de Ron Jeremy - nombrado por AVN como el personaje más conocido de todos los tiempos-, Rocco Siffredi o Silvia Saint.
La representación española, será como siempre la mejor que puede presentarse, con Nacho Vidal al frente, y en lo referente a futuras estrellas, como es habitual, tendrán presencia rostros y cuerpos que a día de hoy aún son poco familiares para el aficionado, pero que el Ficeb impulsa hacia las más altas cotas, ya sea por el conocimiento que los fans comienzan a tener de ellos/as, como por la red de relaciones que entre los profesionales se teje, y que permite a ilustres desconocidas iniciar un meteórico ascenso al participar en las producciones de los más importantes.
Pero si hemos hablado de todo lo que hace del Ficeb un acontecimiento de alto nivel al que pocos pueden compararse -cualquier visitante que haya estado en Barcelona y asista a uno similar siempre se queda con la sensación de que le sabe a poco-, también hay que mencionar sus puntos débiles.
Por un lado, las características de la instalación hacen que el ambiente sea algo frío en los momentos en los que no rebosa de publico. Una nave de tan grandes dimensiones y techos altos diluye un tanto la atmósfera que puede crearse con los espectáculos, aunque por fortuna, esta sensación sólo se vive en algunas horas de la mañana. La llegada en masa de los aficionados encubre este aspecto y las callejuelas se llenan de vida ante la riada humana que invade las entrañas de La Farga a partír de las 4 de la tarde.
Y, sobre todo, lo que siempre se ha achacado al Ficeb, es que no permite a los profesionales el aprovechar esta reunión para cerrar negocios o mejorar las perspectivas comerciales de las empresas con la puesta en marcha de proyectos conjuntos. El Ficeb ha sido siempre, una feria del entretenimiento, y las relaciones que no fueran puramente lúdicas parecían no estar contempladas por la organización.
Afortunadamente, el espíritu con el que Juli y Ferrán Simón, máximos responsables del evento, afrontan cada nueva edición de este Festival, es el de mejorar en todos aquellos aspectos en que sea posible, y por suerte, las referencias que se han realizado en años anteriores a esta cuestión han hecho que los organizadores hayan puesto en marcha un horario especial para profesionales. Quizá no es el mejor, pero es un primer paso. Lo importante es seguir en esta linea.
Porque una realidad indiscutible es que el Festival de Barcelona tiene cada vez mayor resonancia en todo el mundo. Y si sus responsables, en lugar de caer en la autocomplacencia, mantienen elevado ese espíritu de superación y la mente abierta ante nuevas sugerencias y proyectos, tenemos diversión asegurada para muchos años.
Que así sea.
Este Festival tiene magia.
Aunque quizá más que el Festival en sí, la magia la aporten sus estrellas. Porque si hay un aliciente que arrastra a las masas hasta las instalaciones de La Farga en L´Hospitalet es el de tener a nuestro alcance la posibilidad de hablar y relacionarnos con aquellos y aquellas que son los protagonistas de nuestras fantasías eróticas. Para el verdadero aficionado, para el apasionado del porno, la sensación de tener por primera vez ante sí a cualquiera de estas mujeres y hombres en carne y hueso es inolvidable. Es una sensación que queda grabada con fuerza en nuestra mente y que al evocar durante los meses siguientes, aún nos produce la misma felicidad.
Una edición tras otra, Barcelona acoge a nombres legendarios, estrellas rutilantes que lo han sido, lo son, y que están camino de serlo. Directores, actores y actrices que dan lustre a un Festival, que, a pesar de los premios ninfa, ha alcanzado más notoriedad por su carácter de Feria que por el certámen cinematográfico en sí.
A decir verdad, del Ficeb pueden hacerse incontables lecturas. Una, la ya citada de punto de encuentro de los fans con sus ídolos. Otra, el carácter lúdico festivo, con los espectáculos de striptease, de sexo en vivo, los tradicionales Fetish Café o Lucha de barro…y así, hasta el infinito. Cada uno vive el Festival a su manera, y quizá ahí reside parte de su encanto. Todos buscan diferentes aspectos en esta cita, y, normalmente, todos salen satisfechos.
Por eso resulta complicado abordar un artículo que hable del Ficeb. ¿por donde empezar? ¿Qué destacar? Lo único que es seguro es que en esta cita es dificil quedar defraudado sean cuales sean tus expectativas.
El que asiste por primera vez se verá desbordado por un mundo de estímulos a los que su vista no está acostumbrada. Bellezas impactantes, música, espectáculos de lo más caliente…Es, sin duda, toda una experiencia.
Sin embargo, aunque ese efecto se diluya en posteriores ocasiones, no deja de tener su encanto, porque, mientras por un lado hay novedades, por otro se mantienen una serie de elementos que han pasado a convertirse ya casi en una tradición. Lo novedoso y lo familiar se dan la mano cada año, y por eso no podemos dejar de asistir a esta cita.
Sin embargo, la organización, a sabiendas de que son muchos los que repiten, busca fórmulas para que el Festival no caiga en la rutina. Una de ellas es no mantener constante la ubicación de los stands. Excepción hecha del de IFG, que suele ser el mayor y que tiene el mismo lugar asignado de forma permanente, se busca que el decorado varíe de un año a otro.
Además, durante los últimos años se han ido instaurando novedades en diferentes ámbitos: el festival de cortos-al que, por desgracia no se le ha terminado de dar el impulso que necesitaba-, la integración del colectivo gay , los stripteases masculinos, el congreso de webmasters -que el entusiasmo de Natalia Kim ha convertido en un éxito- y como novedad más reciente, los premios Tacón de aguja, que serán el galardón al que optarán las producciones de temática fetichista.
Por otro lado, el Ficeb, no hay que olvidarlo, no está enfocado solamente para el público. Los premios ninfa gozan cada vez de un mayor prestigio, aunque en muchas ocasiones se haya puesto en tela de juicio lo acertado de sus concesiones.
Pero no hay que olvidar que tras esos premios hay un jurado que está compuesto, habitualmente, por personas que nada tienen que ganar con maniobras extrañas. Difícil es pensar que cineastas de la talla de Luis García Berlanga o Juanma Bajo Ulloa vayan a poner en entredicho su nombre por cualquier politiqueo en el nombramiento de tal o cual ganador, y más, si tenemos en cuenta que al no desarrollar su actividad profesional en el sector de la pornografía, poco margen de influencia tienen los interesados sobre sus decisiones.
A decir verdad, todas las críticas al Festival a las que hacemos referencia quedan luego en agua de borrajas, porque el crecimiento de este evento es incuestionable. Mientras otros, como el de Berlín, están experimentando un evidente retroceso, Barcelona bate records en todos los apartados, habiéndose convertido en todo un referente por su pujanza que, de momento, parece imparable.
Excepción hecha de los celebrados en Estados Unidos, ningún acontecimiento de estas características puede presumir en el resto del mundo de un mayor número de asistentes o de una conjunción tan numerosa de estrellas de gran calibre por metro cuadrado.
Este XII Festival de cine erótico de Barcelona se dispone a reunir a algunas de las más importantes de toda la historia, como es el caso de Ron Jeremy - nombrado por AVN como el personaje más conocido de todos los tiempos-, Rocco Siffredi o Silvia Saint.
La representación española, será como siempre la mejor que puede presentarse, con Nacho Vidal al frente, y en lo referente a futuras estrellas, como es habitual, tendrán presencia rostros y cuerpos que a día de hoy aún son poco familiares para el aficionado, pero que el Ficeb impulsa hacia las más altas cotas, ya sea por el conocimiento que los fans comienzan a tener de ellos/as, como por la red de relaciones que entre los profesionales se teje, y que permite a ilustres desconocidas iniciar un meteórico ascenso al participar en las producciones de los más importantes.
Pero si hemos hablado de todo lo que hace del Ficeb un acontecimiento de alto nivel al que pocos pueden compararse -cualquier visitante que haya estado en Barcelona y asista a uno similar siempre se queda con la sensación de que le sabe a poco-, también hay que mencionar sus puntos débiles.
Por un lado, las características de la instalación hacen que el ambiente sea algo frío en los momentos en los que no rebosa de publico. Una nave de tan grandes dimensiones y techos altos diluye un tanto la atmósfera que puede crearse con los espectáculos, aunque por fortuna, esta sensación sólo se vive en algunas horas de la mañana. La llegada en masa de los aficionados encubre este aspecto y las callejuelas se llenan de vida ante la riada humana que invade las entrañas de La Farga a partír de las 4 de la tarde.
Y, sobre todo, lo que siempre se ha achacado al Ficeb, es que no permite a los profesionales el aprovechar esta reunión para cerrar negocios o mejorar las perspectivas comerciales de las empresas con la puesta en marcha de proyectos conjuntos. El Ficeb ha sido siempre, una feria del entretenimiento, y las relaciones que no fueran puramente lúdicas parecían no estar contempladas por la organización.
Afortunadamente, el espíritu con el que Juli y Ferrán Simón, máximos responsables del evento, afrontan cada nueva edición de este Festival, es el de mejorar en todos aquellos aspectos en que sea posible, y por suerte, las referencias que se han realizado en años anteriores a esta cuestión han hecho que los organizadores hayan puesto en marcha un horario especial para profesionales. Quizá no es el mejor, pero es un primer paso. Lo importante es seguir en esta linea.
Porque una realidad indiscutible es que el Festival de Barcelona tiene cada vez mayor resonancia en todo el mundo. Y si sus responsables, en lugar de caer en la autocomplacencia, mantienen elevado ese espíritu de superación y la mente abierta ante nuevas sugerencias y proyectos, tenemos diversión asegurada para muchos años.
Que así sea.





