La próxima peli que me ape ver ;-)

Hola, Sandry, esta peli me ape muxiiiisimo verla, con permiso de los Increibles, claro xD, no me la quiero perder!!! jejejeje
te pongo la critica que ha aparecido en la Guia del Ocio:
NUEVA LECCIÓN DE CINE DE WONG KAR-WAI, POEMA DE AMOR HUIDO, DE RECUERDOS EVANESCENTES, Y OBRA MAGNA DEL CINE ASIÁTICO CONTEMPORÁNEO
En la última ceremonia de entrega de los Oscar, Sofía Coppola, al recoger el galardón a Mejor Guión Original por Lost in translation, dejó escapar, entre agradecimientos, una deuda ineludible con Wong Kar-wai, influencia y espejo, referencia y ejemplo. Y es que el cineasta hongkongés se yergue entre contemporáneos y generaciones venideras como faro y punta de lanza, como maestro del romanticismo contemporáneo, como cronista oficial de los vaivenes del amor-desamor, de la naturaleza última y la psicología del desencuentro. Lamentablemente la inmensa mayoría desconoce la obra de Wong en su totalidad, la percepción es fragmentaria porque en España sólo se han estrenado hasta la fecha Chungking Express, Happy together y sobre todo, la hipnótica In the mood for love, obra cumbre de este malabarista del tiempo, y puerta directa con un reconocimiento reticente que comienza a descubrir para Occidente uno de los instintos cinematográficos más puros y genuinos del cine contemporáneo.
2046 sólo es el último episodio expresivo de un pintor cinematográfico, un poeta del instante, un bardo de la fugacidad irreversible, un nostálgico incurable del amor huido, que a tientas aspira, cual alquimista del cine, atrapar el tiempo en los márgenes de sus extraordinarios pedazos de celuloide. A Wong le llueven etiquetas: esteta, posmoderno, perfeccionista enfermizo... y sin embargo es uno de esos directores inabarcables, reacios al catálogo, ajenos a convenciones. Su fama de huidizo y de artista total dispara rumorologías y leyendas urbanas. Así acaeció con 2046, cinta de rodaje interminable (cuatro años), que se estrenó incompleta en el último Festival de Cannes. La expectación era máxima considerando que los medios la vendieron como una suerte de secuela de ciencia-ficción de In the mood for love. Lo cierto es que no es ni una ni otra cosa. A lo sumo, puestos a enlatar lo inaprensible, se trata de una variación sobre personajes y obsesiones que ya daban forma a aquella película. Por otra parte Wong se ha hartado de recalcar que 2046 no es una cinta futurista, sino sobre el ahora, sobre el ingrato presente.
Vuelve el cineasta de Shanghai a los claroscuros, los sepias, el blanco y negro, para indagar en la añoranza, en la trascendencia del recuerdo como clavo ardiendo, en la vigencia de los secretos. Un laberinto, un rompecabezas de pasiones y renuncias con estructura sinfónica. Un prodigio visual, una lección de puesta en escena, una sesión de hipnosis cinematográfica con la presencia del imprescindible Tony Leung rodeado de un reparto femenino de auténtico lujo, irrepetible: Zhang Ziyi, Gong Li, Faye Wong, Carina Lau, y en un breve cameo Maggie Cheung. Un firmamento pleno de luz, bellezas equidistantes, rostros de mujer inalcanzables, etéreos y atemporales.
Nueva lección de encuadres y luces (con el impagable concurso del director de fotografía Christopher Doyle), de texturas físicas y emocionales, 2046 es una experiencia sensorial única, a caballo entre el presente, el del escritor que proyecta una novela ambientada en 2046, destino de viajeros en busca de recuerdos y de memorias comatosas, el pasado (la omnipresente presencia de un amor imposible e irrepetible), y, sobre todo, un presente de lujurias y azoteas, de errante búsqueda de espacio sentimental. Wong Kar-wai es un genio, y 2046 su última obra de arte, un lujo, una experiencia irrenunciable para todo cinéfilo que se precie de serlo.
Roberto Piorno
Lo mejor:La fascinante poesía que rezuman sus imágenes.
Lo peor:El sambenito de la ciencia-ficción, absolutamente inapropiado





