La absenta..
La absenta es un licor cuya esencia está en la Artemisa Absinthium. Esta planta es conocida tambien como absintio, artemisa, ajorizo, doncell, absenta, asentsio-belar, asenxo, absinthe, o wormwood; y crece en Europa, Siberia y los Estados Unidos.
Haciendo un poco de historia, el nombre primitivo de la absenta fue el de Parthenis absinthium, pero la diosa griega de la castidad recibió tantos favores suyos que le dio su nombre, conviertiéndose así en Artemisia Absinthium. De sabor amargo, absinthium significa "desprovisto de placer". El ajenjo se utilizaba para curar anginas, para prevenir la embriaguez y sanar las mordeduras de ratas y ratones. Se le atribuyeron propiedades aperitivas, es decir: abre el apetito, y se utilizaba como tónico estomacal. Se dice que regula el ciclo menstrual y que combate las lombrices intestinales.
Como cualidad mágica, el ajenjo se colgaba en las puertas para mantener alejado al diablo y a los espíritus malignos. En la Edad Media, las brujas empleaban la artemisa en sus pócimas, encantamientos y hechizos para ahuyentar a los seres malignos y a los demonios.
La absenta era consumida por artistas y bohemios de los siglos XIX y XX.Rimbaud, Verlaine, Van Gogh, Baudelaire, Lautrec, Manet, Victor Hugo , Oscar Wilde... Defendían su consumo alegando que el licor estimulaba su creatividad.
Y eso cierto en parte, puesto que provoca reacciones similares a las que producen el consumo de otras sustancias psicotrópicas.
A partir de 1850 comenzó a cundir la alarma sobre las consecuencias derivadas del consumo abusivo de la absenta.
El licor fue inventado en Suiza, en 1792, por el doctor francés Pierre Ordinaire. La destilación de las hojas y los tallos del ajenjo hace que se desprendan las betatuyonas, cuya intoxicación produce el síndrome denominado absintismo, el cual se caracteriza por la correspondiente adicción, hiperexcitabilidad, convulsiones, alucinaciones, deterioro del sistema nervioso, demencia y, finalmente, la muerte.
Al parecer, la producción de licor fue prohibida -y aún hoy se mantiene- en toda Europa, salvo en España y Portugal, donde es legal y relativamente sencillo adquirirla y consumirla.
Sobre como tomarla, hay dos formas básicas.
En primer lugar, la "Palomita". Consiste en añadir agua muy fría que hace que la bebida adquiera color lechoso. Se puede añadir azúcar a gusto (o no). Para añadir el azúcar hay un "ritual" consistente en echar el licor dentro de una copa grande, colocar una cucharilla especial -agujereada en su base - encima del vaso con un terrón de azúcar sobre la misma, y verter el agua muy despacio sobre el terrón de azúcar, de modo que el agua disolverá el azúcar y éste irá goteando a través de los agujeros de la cucharilla. Una vez disuelto se remueve y se puede tomar.
Las proporciones de agua y absenta variarán según el gusto entre 1/3 y 1/7.
En segundo lugar, la "Antorcha". Consiste en poner el terrón de azúcar sobre la cucharilla y esta sobre la copa, y vertir la absenta por encima. El azúcar se carameliza y se disuelve. Entonces se le prende fuego con un mechero y esperamos a que se consuma la llama. Apagada ésta, se le puede añadir agua, pero también una bebida isotónica, refresco de limón o de naranja, etc.
¿Adictiva? Obviamente. Pero por tomar una copa no te vas a morir. Eso seguro.

-Sandry
Haciendo un poco de historia, el nombre primitivo de la absenta fue el de Parthenis absinthium, pero la diosa griega de la castidad recibió tantos favores suyos que le dio su nombre, conviertiéndose así en Artemisia Absinthium. De sabor amargo, absinthium significa "desprovisto de placer". El ajenjo se utilizaba para curar anginas, para prevenir la embriaguez y sanar las mordeduras de ratas y ratones. Se le atribuyeron propiedades aperitivas, es decir: abre el apetito, y se utilizaba como tónico estomacal. Se dice que regula el ciclo menstrual y que combate las lombrices intestinales.
Como cualidad mágica, el ajenjo se colgaba en las puertas para mantener alejado al diablo y a los espíritus malignos. En la Edad Media, las brujas empleaban la artemisa en sus pócimas, encantamientos y hechizos para ahuyentar a los seres malignos y a los demonios.
La absenta era consumida por artistas y bohemios de los siglos XIX y XX.Rimbaud, Verlaine, Van Gogh, Baudelaire, Lautrec, Manet, Victor Hugo , Oscar Wilde... Defendían su consumo alegando que el licor estimulaba su creatividad.
Y eso cierto en parte, puesto que provoca reacciones similares a las que producen el consumo de otras sustancias psicotrópicas.
A partir de 1850 comenzó a cundir la alarma sobre las consecuencias derivadas del consumo abusivo de la absenta.
El licor fue inventado en Suiza, en 1792, por el doctor francés Pierre Ordinaire. La destilación de las hojas y los tallos del ajenjo hace que se desprendan las betatuyonas, cuya intoxicación produce el síndrome denominado absintismo, el cual se caracteriza por la correspondiente adicción, hiperexcitabilidad, convulsiones, alucinaciones, deterioro del sistema nervioso, demencia y, finalmente, la muerte.
Al parecer, la producción de licor fue prohibida -y aún hoy se mantiene- en toda Europa, salvo en España y Portugal, donde es legal y relativamente sencillo adquirirla y consumirla.
Sobre como tomarla, hay dos formas básicas.
En primer lugar, la "Palomita". Consiste en añadir agua muy fría que hace que la bebida adquiera color lechoso. Se puede añadir azúcar a gusto (o no). Para añadir el azúcar hay un "ritual" consistente en echar el licor dentro de una copa grande, colocar una cucharilla especial -agujereada en su base - encima del vaso con un terrón de azúcar sobre la misma, y verter el agua muy despacio sobre el terrón de azúcar, de modo que el agua disolverá el azúcar y éste irá goteando a través de los agujeros de la cucharilla. Una vez disuelto se remueve y se puede tomar.
Las proporciones de agua y absenta variarán según el gusto entre 1/3 y 1/7.
En segundo lugar, la "Antorcha". Consiste en poner el terrón de azúcar sobre la cucharilla y esta sobre la copa, y vertir la absenta por encima. El azúcar se carameliza y se disuelve. Entonces se le prende fuego con un mechero y esperamos a que se consuma la llama. Apagada ésta, se le puede añadir agua, pero también una bebida isotónica, refresco de limón o de naranja, etc.
¿Adictiva? Obviamente. Pero por tomar una copa no te vas a morir. Eso seguro.

-Sandry





