Mentira, y de las gordas. Parte de la "mala fama" de este género se deriva de afirmaciones como esta, que consiguen que se extienda una percepción así de errónea. Claro que en cierto modo resulta comprensible. Decir lo contrario supondría demostrar un conocimiento profundo de este tipo de cine, y ya sabemos que en España, nadie ve porno A lo sumo, alguna película de vez en cuando, ¿no?
The Gift, porno con argumento |
ya de esa hipocresía. Damos por sentado que si estás
leyendo esto, el tema te interesa, al menos lo suficiente, como
para dedicar unos minutos de tu tiempo a conocer algo más
de la realidad del porno. Si eres un entusiasta, está claro
que mucho de lo que aquí se explique te resultará
familiar o te parecerá una obviedad, pero no está
de más arrojar un poco de luz sobre el tipo de productos
que se realizan dentro del cine porno, porque, contra lo que se
dice, no todos son iguales. Hay una amplia variedad, dentro de
la cual, cada uno puede elegir aquellos que sean más acordes
con sus preferencias.
En realidad
el orígen de esta creencia proviene de la falta de información.
Mientras se considera normal mirar críticas cinematográficas
o literarias, el consumidor ocasional de porno, casi nunca se
molesta en indagar lo más mínimo. Su acercamiento
a la estantería del videoclub o del sex-shop es, en muchas
ocasiones, furtivo, como movido únicamente por la curiosidad,
aunque en su interior tiene bastante claro lo que le excita.
Un vistazo general en busca de aquellas carátulas más
llamativas, una lectura de los nombres principales -a ver si alguno
resulta familiar-
y poco más. En resúmen, el
proceso suele ser bastante similar a esto cuando de aficionados
ocasionales se trata.
Los, llamémosle
"avanzados", ya suelen tener criterios mucho más
definidos. Conocen el nombre de muchos actores, actrices e incluso
directores. Tienen marcadas unas preferencias, como cualquiera,
con respecto a lo que les gusta o les disgusta, pero el método
de ensayo y error -muchos euros gastados en vano- les ha aleccionado
y les permite acertar en bastantes más ocasiones.
El "experto"
es un espécimen escaso. Posee un vasto conocimiento, domina
la jerga y distingue tecnicismos. Tan sólo se equivoca
en contadas ocasiones, porque conoce en profundidad el tipo de
producto que hace cada compañía o cada director.
Sus muchos años como consumidor y su vivo interés
por el mundo del porno le hace devorar todo tipo de información
y esto le resulta de gran ayuda. Interviene en foros, comparte
experiencias con otros como él
Lamentablemente, no
abunda, porque entre este reducido grupo se encuentra la mayor
cantidad de compradores. Precisamente es su conocimiento lo que
les ofrece la suficiente garantía para adquirir un título
sin temor a sorpresas desagradables.
Es, por
tanto, un incremento del nivel de información lo que puede
contribuír a que los consumidores sean menos reacios al
desembolso económico que supone comprar una copia. Nadie
se gasta 24 o 30 € a no ser que esté muy seguro de
lo que compra. En caso de duda, el alquiler es mucho más
socorrido.
Para que
todo el mundo tenga las cosas mucho más claras cuando llega
el - ¿terrible?-momento de enfrentarse a la estantería
de la sección porno, trataremos de explicar aquí
los distintos tipos de producto que hoy en día pueden adquirirse,
aderezándolo con consejos y recomendaciones que puedan
resultar útiles.
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| Michael Ninn o la belleza de la imagen |
Comencemos
con las llamadas películas con argumento o "features",
como se conocen en la jerga americana. Si el follar por follar
te aburre, y te gusta que el sexo tenga un porqué y esté
integrado dentro de una historia, tus mejores elecciones -y erecciones-
se producirán con este tipo de películas. El problema,
principalmente, viene dado porque algunos directores mediocres
tratan de desarrollar este tipo de historias, y en demasiadas
ocasiones, el resultado termina siendo patético, bien por
la ineptitud de estos o por abordar historias que se les quedan
grandes en todos los sentidos. Dentro de este apartado merecen
mención especial los llamados "remakes" o adaptaciones
de películas. Es aquí donde este fenómeno
se da más frecuentemente. Pretender adaptar una gran película
y obtener un resultado decente con un presupuesto 100 veces inferior,
es, en muchos casos, una ingenuidad. En los mejores casos, se
obtiene la sonrisa. En los peores, el "damnificado",
reniega del porno una buena temporada.
De cualquier
manera, no siempre es así. Los productos de buen nivel
no abundan dentro de esta categoría, pero hay compañías
y directores que realizan un notable esfuerzo por sacar adelante
producciones de calidad. Dentro de la diversidad, cabe señalar
que directores como Mario Salieri, Paul Thomas, o Brad Armstrong
tratan siempre de mantener un status. Compañías
como Wicked, Vivid o Digital Playground en Estados Unidos, o Marc
Dorcel en Francia suelen satisfacer al aficionado más exigente,
gracias a producciones de alto presupuesto. Sin embargo, este
factor no siempre es determinante. Private, una de las compañías
con mayor implantación a nivel mundial, es bastante irregular
en este sentido. Alterna trabajos interesantes con verdaderos
desperdicios.
Quizá
resulta excesivo calificarlo como una categoría, pero no
podemos dejar de mencionar el que llamaremos porno visual.
Se trata de películas donde todo parece subordinado a la
estética. Cabe mencionar que, aunque se trata de productos
técnicamente muy elaborados y de alta calidad, resultan
un tanto cansinos una vez superado el "factor sorpresa".
La pujanza del videoclip ha empujado a que se experimente en esta
dirección, y nombres como los de Andrew Blake o Michael
Ninn son los máximos exponentes de esta tendencia.
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| Red Light ofrece algunos de los mejores gonzos que pueden disfrutarse actualmente |
Las llamadas
"vignettes" son escenas de sexo en las que se
ha filmado una breve introducción a modo de historia. Es
decir, no se trata de sexo porque sí, sino que, habitualmente
se plantea una situación -más bien una justificación-
que da lugar al acto sexual. La frontera con el gonzo queda aquí
un tanto diluída en ocasiones, pero para establecer cierta
diferenciación, señalaremos como característica
que las vignettes suelen estar grabadas más al modo de
una película, es decir, con la cámara en posiciones
fijas predeterminadas. Aquí cabe realizar una encarecida
recomendación. La serie triple X de Private nos regaló
durante los 90 algunas de las más memorables viñetas
que puedan recordarse, muchas de ellas de mano del maestro Pierre
Woodman. Difícil será errar apuntando en esta dirección.
El gonzo
es la tendencia que supuso la mayor revolución en el mercado
del porno desde la aparición del video por varias razones.
En primer lugar, porque se trataba de un concepto nuevo, la realidad.
Ya no se interpretaba un papel, eran, abiertamente, actores y
actrices haciendo sexo sin necesidad de un porqué. En una
sociedad de consumo como la nuestra, donde triunfa el fast food
y todo va cada vez más rápido, era evidente que
esta forma de hacer porno estaba destinada a triunfar.
En segundo lugar, aportaba elementos nuevos, como el movimiento
de la cámara, que ofrecía un mayor dinamismo. En
tercer lugar, era barato, mucho más barato que una gran
producción. Y en cuarto, permitía segmentar muchísimo
mejor el mercado, es decir, los trabajos se lanzaban en función
de un público concreto, amante de una serie de características
físicas o de determinadas prácticas.
El gonzo
ha adquirido tal preponderancia que hoy en día supone un
porcentaje importantísimo de la producción mundial.
Hasta tal punto es así que ha comenzado a convertirse incluso
en una amenaza para el propio sector, puesto que ha causado tal
saturación en los mercados que ha hecho perder valor a
otros productos.
Sin embargo,
la propia naturaleza de este tipo de películas, tan especializadas,
deja poco margen para el error, puesto que se contemplan todas
las posibilidades que la mente humana sea capaz de albergar. Películas
de blancos con negras y de negros con blancas, de asiáticas,
de latinas, de pechos naturales, culos grandes, de mamadas, mamadas
subjetivas, especializadas en anal, así hasta el infinito
y
más allá.
Eso sí,
que el gonzo sea un producto de menor coste no significa ni que
todo el gonzo sea igual ni que todo sea bueno o malo. Incluso
en esto cabe significar que hay quien cree que coger una cámara
y ponerse a rodar le pone al nivel de cualquiera. No es así.
¿Cómo distinguir el buen gonzo de la bazofia? Sencillo.
Chicas guapas, maquillaje y estilismo, localizaciones y actores
potentes marcan la diferencia. La habilidad en el manejo de la
cámara también es un factor muy a tener en cuenta,
pero si este conjunto de factores no está al máximo
nivel, muy probablemente nos encontraremos frente a un producto
mediocre. ¿La creatividad? Si existe, estupendo. Si no,
con seguir el manual, se cubrirán las expectativas. Nadie
espera arte de un gonzo.
Aquí
el abanico de posibilidades es inmenso. Como hay cientos de directores
grabando gonzos como quien hace churros, daremos como referencia
algunas compañías que tienen bajo su sello a los
mejores. Red Light District, Zero Tolerance, Evil Angel y Platinum
X realizan material de primera. Sumergirse en su catálogo
es una especie de paraíso para el buen "gonzero".
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| Gia Paloma, una todo terreno | ...capaz de llegar a donde le pidan |
A pesar
de que, incluso dentro del gonzo, la tendencia es a ir siempre
un paso más allá, hay que establecer una línea
divisoria con lo que llamaremos porno extremo. Dentro de éste
hay temáticas especiales y porno, llamémosle "tradicional",
pero en general se caracteriza por ir bastante más lejos
de lo que se considera "normal"
Y si en
el porno "normal" es difícil encontrar quien
admita abiertamente su consumo, en el porno extremo sería
un milagro. Muchas de las consideradas "aberraciones",
tienen un público fiel y entusiasta, y de hecho, muchos
dependientes de sex shops afirman que es el tipo de producto que
más se vende. Ataduras, coprofagía, zoofilia, sadomasoquismo
son
temáticas que concitan muchos más aficionados de
los que pudiera imaginarse. Alemania es el país donde este
tipo de producciones tienen un mayor predicamento, y de hecho,
series como las de "GGG", de producción germana,
han triunfado a nivel mundial. Entre el gonzo "un paso más
allá" y el porno extremo, la línea es algo
más difícil de delimitar. Personajes como Max Hardcore
o Rob Black, de Extreme Associates, gustan de llevar el sexo a
unos niveles próximos a la humillación, y son los
exponentes más claros de cómo vivir en esa frontera.
Resulta
difícil creer que una persona que viera títulos
como " El perfume de Mathilda", junto a "Forced
Entry", "Latex", y cualquier entrega de "Weapons
of Ass destruction" pudiera seguir afirmando que todas las
porno son iguales, sin embargo, esa coletilla resonará
por muchos años, mientras el porno siga ofreciéndose
desde una visión, no ya marginal, pero sí superficial
a través de los medios. Lo importante es que se siga trabajando
en todos y cada uno de estos estilos, para que cada público
tenga lo que demanda.









