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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
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(XI) Y MÁS RARO TODAVÍA: EL CARACOL ZOMBI
Los caracoles zombies no nacen zombies, igual que los ingenieros de caminos no nacen de caminos. El caracol zombi es, en el momento de su nacimiento, problemática adolescencia, y pubertad un caracol a secas, con su color membrillo, su cáscara tan práctica (Ay, llevo mi casita a cuestas, ..) y sus cuernos.

Pero existe una especie de pájaro, que no es el Johnny Ruk, ni otros muchos, que se dedica básicamente a tragar larvas de oruga que encuentra luego diré donde. Este pájaro va bastante bien de vientre, y entre paseo y paseo deja bastantes plastas todas llenas de larvas de oruga, digamos que el círculo comienza aquí.

El incauto caracol pasea, como es sabido, arrastrándose con aire grave, pensando en por qué ha decidido la naturaleza, que él no pueda decirle a su chati:

- Eh, nena vente a vivir conmigo.

Y va tan abstraído en sus peculiaridades, que no se da cuenta de que pisa una caca de pájaro. Y quiero que tengáis claro que el Caracol cuando pisa una caca la pisa de verdad, con todo su ser, y puede que pasen largas temporadas hasta que se la quite de debajo. Cuando en vez de una caca en general, lo que pisa es la caca de cierto pájaro, que no es un Johnny Ruk, ni un Carricerín Cejudo, que es otro que no me sé, coño, que hasta que no lo confiese no vais a estar tranquilos (¡No, no sé cual es el puñetero pájaro!) ocurre una cosa terrible: Las larvas de oruga que habitan en la mierda se meten por algún agujero del caracol ( boca o ano) y se lo empiezan a comer desde dentro a fuera. Ya hemos visto este detalle en otras especies. La diferencia es que aquí las orugas comienzan a crecer y el caracol no revienta, sino que se muere. Se muere ¡pero no se queda quieto!. Porque las orugas utilizan el envoltorio carnoso del pobre cornúpeta para moverse. Por eso le llaman zombi, porque está muerto, pero se mueve. Y no sólo eso, sino que a través de su fina piel (la del caracol, bueno piel o lo que coño sea eso) se vé perfectamente el movimiento de las orugas, y se vé porque las orugas de ésta especie que no me sé, están decoradas con aros de diversos colores, por lo que el caracol, al final tiene pinta de calcetín de bruja moviéndose.

Y ahí va el pobre bicho, o su envoltura carnal rellena de orugas escalando árboles con sus aros decorativos internos. Pero claro, un caracol tan llamativo no iba a pasar desapercibido para un viejo conocido nuestro: El pájaro ese. Así que el pájaro se abalanza sobre un bicho tan gordezuelo, cuco y llamativo, y se lo zampa. Y lo digiere, y lo convierte en caca con orugas, y vuelta a empezar, con otro caracol pisando la caca, y......¡que asco!
 
Comentario:
yo e visto este reportage por la tele i mola muxo parece como una peli d ciencia fixion jajaj

pasame fotos d esos karacoles ke molavan muxo kuando lo vi en la tele
adewwwwwwwww
 
Comentario:
Jenny: Perdón ni idea. Pero gracias por venir
 
Comentario:
me gustaria poder ver fotos de los caracoles zombies ¿¿donde podria encontrarlas??
 
 
Comentario:
Jejeje, pregúntale a Wolffo por qué me llama "tulipana" ;)
 
Comentario:
BInche: Comida para perros, comida para perros..¿que tierra es esa, Binche?
 
Comentario:
Yo no puedo con los callos. Ni los de comer (en mi tierra eso es comida para perros, lo huro), ni los de los pies, que como mucho es el marrón que se come el callista.
Donde esté un buen plato de lentejas (ya sabes, Wolffo los hace muy ricos) que se quite todo lo demás! ;)
 
Comentario:
Princesa: Se hace comino al andar...
Wolffo: Es como siempre; Ni se lo inventa uno del todo, ni es la verdad del todo
 
Comentario:
Ostrás... es verdad, esa forma de pissar mierdas de los caracoles...

Una cosa, Buch. Si esto te lo has inventado, eres un genio. Si no te lo has inventado, sólo por la forma de contarlo, eres más genial todavía.

Buenísimo, de verdad, e inquietante. Yo no soy ni caracolista ni callista, es bastante asqueroso lo de callista, no digo comerlos, digo la profesión. Como los limpiasudores de baloncesto.

Mierda.
 
Comentario:
Me parece perfecto que te gusten los callos, a mí también si no tienen mucho comino, y mejor si no tienen nada de comino ;))
 
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Binche, que buen camino es ése, pero no te preocupes por la gastronomía, me parece que estos caracoles zombi son de Brasil o de Haití. Muchas gracias por venir, pronto iré a verte.
 
Comentario:
Hola Buch, he llegado aquí por el blog de Wolffo.
He disfrutado mucho con la historia del caracol zombie, que asquito, con lo que me gustaban los caracoles en salsa. Va a ser que voy a pasar una temporada sin probarlas, por si las orugas...

Saludos ;)
 
Comentario:
Hola Buch, he llegado aquí por el blog de Wolffo.
He disfrutado mucho con la historia del caracol zombie, que asquito, con lo que me gustaban los caracoles en salsa. Va a ser que voy a pasar una temporada sin probarlas, por si las orugas...

Saludos ;)
 
Comentario:
Princesa: Sí, no es un pisar propiamente dicho, es un pasar por encima, ahí no he estado muy propio, que digamos. Babear lo respeto, a todos nos pasa. Y con respecto a los caracoles como placer gastronómico, confieso que no soy caracolista, pero sí que me gustan los callos. ¿que te parece?
 
Comentario:
Jajajajaaaaaaaaaaaa, va a parecer un peloteo indecente, pero de verdad que me parto con tu confesión y con lo del calcetín de bruja.
Aunque Buch, me parece a mí, sin saber mucho (a lo mejor por eso me lo parece, la ignorancia es muy atrevida y la mía más), que el caracol más que pisar una caca lo que hace es medio rebozarse en ella, por lo menos la pancita o lo que debería ser la pancita.
Nunca había pensado yo que la naturaleza en realidad había velado por el caracol impidiéndole compartir intimidad con nadie, pero me parece una medida muy sabia, más en un animal que babea porque sí, sin motivo alguno, no como otros, que al menos cuando babean hay predisposición para encontrarlos sexis.
Sospecho que no te gustan mucho los caracoles, a mí en salsa me encantan, claro que supongo que los lavarán bien, nunca me había parado a pensarlo y espero no pararme ahora.
Verdaderamente, que artículo más acertado para estos días de difuntos...
No