(XIX) ALIMAÑAS, ALIMAÑAS, ALIMAÑAS (Ahí seguimos)
El sentimiento de desolación y la sensación de ardor de estómago, tienen en común que no necesitan explicación. Se sabe lo que son nada más nombrarlos. De hecho la desolación es muy concreta, y se siente nada más que por tres causas en la vida, a saber:
- Perder una buena suma en el juego, sin haber jugado nunca hasta ese día.
- Equivocarte de autobús y no ir a la entrevista de trabajo que habías preparado durante un mes.
- Llegar a una fiesta cuando ya se ha acabado.
De las dos anteriores no tenía experiencia, pero de la tercera causa supe en cuanto llegamos a la calle donde se suponía que estaba la Federación Canadiense. El portero estaba delante de la puerta:
- ¿Puedo preguntarles donde van?
- Puede usted. Adelante pregúntenos.
- En ese caso ¿Dónde van?
- ¿Aquí no hay un acto...?
- No señor.
- No me diga más esto no es la Federación Canadiense, sino el consulado de Jamaica.
- Esto es la Federación Canadiense de lo que ya saben, pero el acto ya ha tenido lugar, y ha terminado hace un rato.
- ¡ Caramba! Pues este es el campeón de Castilla de eso. Y estamos invitados...
- ¿Este chico es el campeón de Castilla?
- Sí señor.-dije, interviniendo en la conversación entre mi manager y el portero
- Enhorabuena chaval. Esto es para ti.
El portero me acercó un bulto cuadrado tapado con una mantita de cuadros de algún clan. (¿Mc Gregor?)
- Ajajá...¿Qué es?
- Es un obsequio, chaval. De la Federación Canadiense.
Levanté la manta para ver lo que había dentro, del mismo modo que un estudiante de 8º levanta la tapa del bocata para ver si su madre de verdad se lo ha puesto de foiegrass, como le ha dicho, o le ha dado por probar de nuevo el fracasado experimento de queso con membrillo de los cojones....
Y lo que había bajo la manta era una jaula, y, dentro de la jaula un,.... no sé. Gris, y peludo y con la pancita un poco blanca, al contrario que el ratoncillo del piso de Lambert, el imbécil, que tenía la tripita gris. Pero tampoco es seguro para mi que gris sea lo contrario de blanco.
- Esta vivo esto..¿no?
- En efecto, campeón.
- ¿Es...un mustélido o algo?
- En realidad es un mapache, si quiere usted saberlo.
- Un mapache- comentó mi manager, y después susurró-los golfos apandadores.
- ¿Por qué los golfos apandadores?
- No sé, me lo ha recordado.
La mayoría de la gente que hace regalos no tiene en cuenta que luego hay que cargar con ellos.
- ¿Si lo tiro al río...vivirá, manager?
- Y yo que sé..... si fuera un castor, pues sí...pero una nutria, no sé...
- Esto es un mapache, no una nutria.
- Pues menos aun.
- ¿Tu lo quieres manager?
- Por los cojones. Chaval.
Aquella noche entré en el hotel poniendo cara de que no llevaba en absoluto un mapache metido en una jaula tapada con una mantita a cuadros escoceses, y dentro de la jaula un mapache con la tripita blanca, no como el ratoncito que vivió en casa de Lambert, el imbécil, que la tenía gris.
Me despedí de mi manager hasta la mañana siguiente, y volé a mi habitación.
Solté al animal porque me daba agobio tenerlo enjaulado, y pensé que en el fondo yo era un amante de la libertad. Me sentí un poco orgulloso de eso, y también un poco orgullosos de que se me ocurriera llenar el bidé para que el pobre bicho pudiera beber. El orgullo crecía dentro de mi, y llegó a su máximo esplendor cuando se me ocurrió encerrar al mapache en el baño, y pedir dos sandwiches mixtos con huevo, uno para mi y otro para el bicho. Lo del huevo fue un detalle culto, porque yo sabía de haber leído libros y cosas así, que los mapaches comían huevos crudos de aves guarrindongas, así que con cuanta mas ansia se comería un huevo frito de gallina...
Cuando se fue el humilde empleado que trajo la cena, el mapache y yop, cenamos juntos, (aunque el se comió mi huevo y el suyo, y yo rechupeteé su pan con mayonesa y el mío) y nos dormimos juntos, como dos compañeros inseparables, que entregan sus vidas el uno al otro, con fe total.
Sin que fuera óbvice para que yo estuviera pensando en abandonarle en Canadá a la mañana siguiente.
(Pronto más, está todo pensado)
- Perder una buena suma en el juego, sin haber jugado nunca hasta ese día.
- Equivocarte de autobús y no ir a la entrevista de trabajo que habías preparado durante un mes.
- Llegar a una fiesta cuando ya se ha acabado.
De las dos anteriores no tenía experiencia, pero de la tercera causa supe en cuanto llegamos a la calle donde se suponía que estaba la Federación Canadiense. El portero estaba delante de la puerta:
- ¿Puedo preguntarles donde van?
- Puede usted. Adelante pregúntenos.
- En ese caso ¿Dónde van?
- ¿Aquí no hay un acto...?
- No señor.
- No me diga más esto no es la Federación Canadiense, sino el consulado de Jamaica.
- Esto es la Federación Canadiense de lo que ya saben, pero el acto ya ha tenido lugar, y ha terminado hace un rato.
- ¡ Caramba! Pues este es el campeón de Castilla de eso. Y estamos invitados...
- ¿Este chico es el campeón de Castilla?
- Sí señor.-dije, interviniendo en la conversación entre mi manager y el portero
- Enhorabuena chaval. Esto es para ti.
El portero me acercó un bulto cuadrado tapado con una mantita de cuadros de algún clan. (¿Mc Gregor?)
- Ajajá...¿Qué es?
- Es un obsequio, chaval. De la Federación Canadiense.
Levanté la manta para ver lo que había dentro, del mismo modo que un estudiante de 8º levanta la tapa del bocata para ver si su madre de verdad se lo ha puesto de foiegrass, como le ha dicho, o le ha dado por probar de nuevo el fracasado experimento de queso con membrillo de los cojones....
Y lo que había bajo la manta era una jaula, y, dentro de la jaula un,.... no sé. Gris, y peludo y con la pancita un poco blanca, al contrario que el ratoncillo del piso de Lambert, el imbécil, que tenía la tripita gris. Pero tampoco es seguro para mi que gris sea lo contrario de blanco.
- Esta vivo esto..¿no?
- En efecto, campeón.
- ¿Es...un mustélido o algo?
- En realidad es un mapache, si quiere usted saberlo.
- Un mapache- comentó mi manager, y después susurró-los golfos apandadores.
- ¿Por qué los golfos apandadores?
- No sé, me lo ha recordado.
La mayoría de la gente que hace regalos no tiene en cuenta que luego hay que cargar con ellos.
- ¿Si lo tiro al río...vivirá, manager?
- Y yo que sé..... si fuera un castor, pues sí...pero una nutria, no sé...
- Esto es un mapache, no una nutria.
- Pues menos aun.
- ¿Tu lo quieres manager?
- Por los cojones. Chaval.
Aquella noche entré en el hotel poniendo cara de que no llevaba en absoluto un mapache metido en una jaula tapada con una mantita a cuadros escoceses, y dentro de la jaula un mapache con la tripita blanca, no como el ratoncito que vivió en casa de Lambert, el imbécil, que la tenía gris.
Me despedí de mi manager hasta la mañana siguiente, y volé a mi habitación.
Solté al animal porque me daba agobio tenerlo enjaulado, y pensé que en el fondo yo era un amante de la libertad. Me sentí un poco orgulloso de eso, y también un poco orgullosos de que se me ocurriera llenar el bidé para que el pobre bicho pudiera beber. El orgullo crecía dentro de mi, y llegó a su máximo esplendor cuando se me ocurrió encerrar al mapache en el baño, y pedir dos sandwiches mixtos con huevo, uno para mi y otro para el bicho. Lo del huevo fue un detalle culto, porque yo sabía de haber leído libros y cosas así, que los mapaches comían huevos crudos de aves guarrindongas, así que con cuanta mas ansia se comería un huevo frito de gallina...
Cuando se fue el humilde empleado que trajo la cena, el mapache y yop, cenamos juntos, (aunque el se comió mi huevo y el suyo, y yo rechupeteé su pan con mayonesa y el mío) y nos dormimos juntos, como dos compañeros inseparables, que entregan sus vidas el uno al otro, con fe total.
Sin que fuera óbvice para que yo estuviera pensando en abandonarle en Canadá a la mañana siguiente.
(Pronto más, está todo pensado)
Comentario:
Lo peor de las madres de los setenta es cuando les dio por probar una cosa a la que llamaban "quesitos de fresa" o de melocotón, o de cualquier cosa de esas y que era como una mermelada coagulada en forma de porciones de quesito. Francamente repugnante en bocadillo. Y eso que yo soy golosa. El queso con membrillo está bien, por aquí es que hay mucho membrillo, en ambos sentidos.
Pero Buch, a mí me da la impresión de que tú no quieres confesar que eres quien ha escrito el imprescindible libro de cabecera "Etiología del sentimiento de desolación combinado con el ardor de estómago", y no entiendo porqué. Tiene tanto mérito como ser de las pocas personas, pilinguis y franceses aparte, si incluimos a estos últimos en la categoría, que le han encontrado uso al bidé.
El obsequio de la Federación Canadiense me parece un detalle de un gusto exquisito, seguro que allí obtenían becas universitarias los campeones de este deporte y con la mascota podían entretenerse mientras había clase de materias serias y no tenían que estar entrenando, que luego en esas horas muertas, si no tienes una mascota o una plantita que dependan de tus cuidados, puedes caer en malos hábitos como dicen que le ha ocurrido a Paquirrín, que yo estoy en un sinvivir desde que lo sospecho.
La frase con la que más de acuerdo estoy de todas las que has escrito jamás (que yo haya leído, y que recuerde ahora mismo, recién levantada) es: "La mayoría de la gente que hace regalos no tiene en cuenta que luego hay que cargar con ellos." Es una verdad como un templo. Tenía que estar penada esa falta de consideración.
te dejo besos en éste, aunque voy al siguiente ;)
Pero Buch, a mí me da la impresión de que tú no quieres confesar que eres quien ha escrito el imprescindible libro de cabecera "Etiología del sentimiento de desolación combinado con el ardor de estómago", y no entiendo porqué. Tiene tanto mérito como ser de las pocas personas, pilinguis y franceses aparte, si incluimos a estos últimos en la categoría, que le han encontrado uso al bidé.
El obsequio de la Federación Canadiense me parece un detalle de un gusto exquisito, seguro que allí obtenían becas universitarias los campeones de este deporte y con la mascota podían entretenerse mientras había clase de materias serias y no tenían que estar entrenando, que luego en esas horas muertas, si no tienes una mascota o una plantita que dependan de tus cuidados, puedes caer en malos hábitos como dicen que le ha ocurrido a Paquirrín, que yo estoy en un sinvivir desde que lo sospecho.
La frase con la que más de acuerdo estoy de todas las que has escrito jamás (que yo haya leído, y que recuerde ahora mismo, recién levantada) es: "La mayoría de la gente que hace regalos no tiene en cuenta que luego hay que cargar con ellos." Es una verdad como un templo. Tenía que estar penada esa falta de consideración.
te dejo besos en éste, aunque voy al siguiente ;)
Comentario:
Lostie: ¿Que va a ser pestoso el Mapache? Binche lo describe perfectamente, es único. Pero estoy ahí.
Wolffo: Si claro, tus comentarios inexistentes, un clásico.
Un besito para ti.
Wolffo: Si claro, tus comentarios inexistentes, un clásico.
Un besito para ti.
Comentario:
En mi anterior comentario, el que has censurado, buch, para que tus lectores no se den cuenta de que soy más brillante que tú, hacía unas graciosas y cariñosas referencias al ratoncillo del piso de Lambert, el imbécil. Que conste.
Y el queso con membrillo es asqueroso.
Y el queso con membrillo es asqueroso.
Comentario:
El queso con membrillo está bueno, doy fe.
Y lo del mapache... Creo que es un bicho pestoso, ¿no?
Y lo del mapache... Creo que es un bicho pestoso, ¿no?
Comentario:
Yo ya había comentado este post, no entiendo dónde está mi seguramente brillante comentario.
En fin, Buchito, que yo también leí Pillastre, mi tremendo mapache... bueno, no. Mi primo Fernando el Asquerso, a quien a lo mejor recuerdas, me regaló, en un cumppleaños, dos libros: ése y Orzowei (antes de la serie, of course) y yo catalogué ése como el peor regalo que jamás nadie me había hecho. No leí ninguno de los dos.
Bueno, menos entreguitas y más contarnos cómo se desanuda todo.
En fin, Buchito, que yo también leí Pillastre, mi tremendo mapache... bueno, no. Mi primo Fernando el Asquerso, a quien a lo mejor recuerdas, me regaló, en un cumppleaños, dos libros: ése y Orzowei (antes de la serie, of course) y yo catalogué ése como el peor regalo que jamás nadie me había hecho. No leí ninguno de los dos.
Bueno, menos entreguitas y más contarnos cómo se desanuda todo.
Comentario:
Binche: ¿Qué hacer sin ti? La novela "Pillastre Mi Tremendo Mapache" aparte de ser una historia que te descubre las emociones, añade el dato de que además es pariente del oso, y no de las nutrias o hurones, como pudoera parecer.
Comentario:
Un mapache! Mola! Me he ido a la Wikipedia para informarme adecuadamente del bicho, y advierten lo siguiente:
"Mascota no adecuada.
De un aspecto que resulta simpático incluso tierno para los humanos, y de mirada curiosa, podría parecer que sería una buena mascota, pero nunca llega a ser un verdadero animal doméstico, puede morder a humanos, ser sucio en espacios no muy grandes (como defecar en su área de comida), y puede desarrollar obesidad si no es cuidadosamente alimentado o no hace el ejercicio que haría en su estado natural."
"Mascota no adecuada.
De un aspecto que resulta simpático incluso tierno para los humanos, y de mirada curiosa, podría parecer que sería una buena mascota, pero nunca llega a ser un verdadero animal doméstico, puede morder a humanos, ser sucio en espacios no muy grandes (como defecar en su área de comida), y puede desarrollar obesidad si no es cuidadosamente alimentado o no hace el ejercicio que haría en su estado natural."
Comentario:
Mons: ¿Crees que yo sé todo eso? ¿Crees que acaso controlo estas historias? El queso con membrillo es un invento de las madres de los setenta, por influencia de las abuelas de lña misma época. Yo una vez vi un membrillo, árbol, de verdad. El fruto es duro como mi vientre liso...
Ararat: Paciencia hombre. El mapache, de momento es un estorbo, pero esperemos que aporte algo...
Azzu: TEn cuidado, si lo lees todo de un tirón te puedes volver majara, mira lo que me pasó a mi. Atractivo, pero loco perdido...
Ararat: Paciencia hombre. El mapache, de momento es un estorbo, pero esperemos que aporte algo...
Azzu: TEn cuidado, si lo lees todo de un tirón te puedes volver majara, mira lo que me pasó a mi. Atractivo, pero loco perdido...
Comentario:
Qué bueno Buch;)) los voy a empezar a guardar para leerlo todo de un tirón al final.
Oye..El queso de membrillo tiene que estar de muerte no? ah y una cosita; el mapache y la mofeta tienen algo que ver??
FEliz semana! santa o no santa
besitos Buchhhh
Oye..El queso de membrillo tiene que estar de muerte no? ah y una cosita; el mapache y la mofeta tienen algo que ver??
FEliz semana! santa o no santa
besitos Buchhhh
Comentario:
Vaya! esto de ir por entregas es un rollo, ¿qué pasó con el mapache? ¡lo quiero saber ya!
Comentario:
Me tienes en ascuas... ¿Qué pasó con el mapache? ¿Dónde te llevó aquel autobús? y sobre todo... ¿a qué sabe el queso con membrillo? ;-p
Besos con una sonrisa
Besos con una sonrisa





