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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
Acerca de
No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
Sindicación
 
(XXV) ¿CÓMO EXPLICAR ESO? (PARTE V- Promesa rota)
Pensándolo bien, si yo permanecía acurrucado en mi esquinita de la oscuridad, no tenía por qué ser a causa de la cobardía, porque a todo esto. ¿Tenemos todos claro cual es la línea de tiza rosa que separa la cobardía de la prudencia? Porque a lo mejor lo que sucedía es que yo era de lo más prudente, prudentísimo.

En esas andaba cuando, y lo digo sin rodeos, me olió a pan. No a pan recién horneado, claro, sino a pan ya un poco rancio, pero aun era mejor que las galletas de tocino. Decidí usar la táctica de los nobles perros sabuesos: Olfatear y olfatear hasta dar con el objetivo. Lástima la puñetera oscuridad, claro. Me incorporé como pude, con un poco de miedo a darme un coscorrón con algún saliente de la boca, y empecé a caminar detrás del olor. No fue fácil, pero tras tropezar con formas rocosas sospechosamente regulares (¿Seguro que sois rocas? ¡Hum! Ya hablaremos) tropecé con un saco que estaba sentado en el suelo arremangado, como los sacos de nueces de navidad. Y dentro tenía unos deliciosos chuscos de pan duro. Y no duro incomestible, sino duro de recio, de que aun tenía dos bocados.

Hicimos el amor (¡Ah, no perdón esto es de otro relato!). Quiero decir que me senté al ladito del saco, saqué las galletas de tocino y las empecé a frotar sobre cachos de pan recio, y ¡dios mío! Eso estaba buenísimo. Y disfrutando de lo bueno, pensé: ¡Te jodes, Irvin, cucaracha!. ¡Y los demás, mierdecillas sin personalidad, también os jodéis.! Se vé que ahí me dio la euforia de empezar a estar correctamente alimentado. Y me vi poderoso, como que cogía al náufrago, le quitaba la garcilla, y le estampaba contra la pared, y le daba así y le daba por allá y el tío me suplicaba perdón perdón y yo le cogía por la solapa y levantaba mi puño omnipotente y se lo ponía en la nariz como diciendo que lo iba a dejar ko, pero luego me quedaba como quieto, y despacito depacito bajaba el puño, y le soltaba de las solapas y se caía al suelo el notas, y se pegaba un buen coscorrón humillante.

El saco ya estaba vacío. De repente (bueno, estoy seguro de que no os lo vais a creer, pero oí como una puerta que se abría), y, bueno, como un interruptor. Así que con una agilidad desconocida en mi, me metí dentro del saco y lo cerré sobre mi, echándome a rodar hacia una especie de rincón que yo ni veía ni nada, pero que intuía desde lo más hondo de mi ser.

Bueno esto sí que no os lo creeis ni de coña. Sentí a través de la tela del saco, como una potente luz de fluorescentes. Y unas inquietantes voces.

- ¿Quién apagó la luz? esto parece una cueva.
- Habrá sido Mijail, está cabreadísimo.
- ¿Por lo del Dinamo Misk?
- No, por lo del Escorpión Albino.

Un brutal estremecimiento recorrió mi espina dorsal, como el 27 recorre la castellana. ¿Dijo Escorpión Albino? Si no hubiera estado tan acojonado probablemente aquél pensamiento me habría llevado a investigar inmediatamente y , de paso, a llevarme toda la gloria. Y lo que es más importante, dejar sin ella a los ...

- Bueno, vámonos. Luego tenemos que venir a hacer la preparación. Sobre todo Mijail.
- Si, Mijail, ji, ji.

No entendí el chiste ni nada, pero si que oí una puerta abrirse y cerrarse. Pasando por alto que había una puerta en una gruta perdida, lo que si que sentí perfectamente fue el ruido de cómo se cerraba.

Estaba solo.

Salí del saco...

Y flipé de cojones.

(Continuará...)
 
Comentario:
Wolffo: NO. Quede constancia aquí de lo obsesionado que estás con la perfección.
 
Comentario:
Princesa. Dicide y vencerás. Pero no es división es que nacen así.¿Que puedo hacer yo? Me alegro de verte por aquí.
 
Comentario:
joé... ¿cinco veces?

lo siento. Bórralos, hijo.
 
Comentario:
La interferencia no ha estado mal, puedes continuar con ella en otro momento :P

La verdad es que es el relato de expedición más interesante que he visto nunca, pero tengo que reconocer que ya lo del escorpión albino no me importa nada.

Eso sí, voy a dar un poco la razón a Wolffo, ni Dumas dividía tanto los relatos :P
 
Comentario:
Este peo está ya demasiado dividido. Estoy dispuesto a creerme lo del saco y lo otro, pero... ¡termina de una puta vez, joder!
 
Comentario:
Este peo está ya demasiado dividido. Estoy dispuesto a creerme lo del saco y lo otro, pero... ¡termina de una puta vez, joder!
 
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Este peo está ya demasiado dividido. Estoy dispuesto a creerme lo del saco y lo otro, pero... ¡termina de una puta vez, joder!
 
Comentario:
Este peo está ya demasiado dividido. Estoy dispuesto a creerme lo del saco y lo otro, pero... ¡termina de una puta vez, joder!
 
Comentario:
Este peo está ya demasiado dividido. Estoy dispuesto a creerme lo del saco y lo otro, pero... ¡termina de una puta vez, joder!
 
Comentario:
eso de que te guste tu fisico me ha dejado sin habla :)
 
Comentario:
Binche: Yo es lo que creo, que si no se tiene talento para hacer regalos pues es mejor no hacerlos. ¿50 kg de castañas? ¿Que será lo próximo, una tonelada de arenques?
Besos.
Mons: Pega que sea con tiza rosa ¿eh?. Intentaré llegar al final, antes de que te vayas de vacaciones. Me caes muy bien.
Mari: No nos preguntemos ahora por qué lo buscan. Lo buscan. ¿A piedrazos? Hubiera jurado que tu no lanzabas piedrazos...besos.
Divina Gilda: A mi si me dices cariño de esa manera ya me dejas sin argumentos.Pero,mujer, léeme alguna vez, por caridad. Me gusta tu sinceridad (y mi físico). Muchos besos.
 
Comentario:
buch cariño yo es que no puedo contigo... amos que yo me pierdo entre tus historias y mira que no soy rubia ni natural ni de bote pero q no tengo yo capacidad pa leerte asi y q me jode ver el bloglines con 5 post tuyos q yo quiero leer y dejo pa mas adelante y luego se acumulan y oye luego digo mira casi mejor q le digo q no los he leido pero que le saludo no=???
 
Comentario:
Esta historia está más que intrigante.
¿Para qué buscan al escorpión albino?

Por cierto, ¿me emprestarías el escorpión albino? Para ver si congenio con él. Tuve uno rojo una vez, pero terminamos a los piedrazos...

pd: Haber mandado las castañas para acá...
 
Comentario:
Me he quedado de piedra! espero ansiosa la continuación. (Me encanta que la línea que separa la cobardía de la prudencia, se pinte con tiza rosa... siempre me río contigo).

Binche jaaaaaaaaaaaaaajajjajaja me encanta tu historia del saco de castañas!

Besos y rebaños a repartir
 
Comentario:
Yo también soy prudentísima, vamos, que en mi casa me llaman cobardica.

Lo del saco de nueces en Navidad: hace unos años, un conocido nos obsequió con un saco de yute de esos de 50 kg lleno de castañas que había traido de una finca. ¿Y qué hacemos con esto? le dije a mi Churri. Nada, pues comérnoslas. ¡¿Cincuenta kilos de castañas?! ¡tu estás loco! le dije. Tostamos como 5 kg de castañas, y ya estábamos hasta las narices de tanta castaña. El saco cobró vida y las castañas se llenaron de gusanitos. Un asco. Nunca regales tanta castaña a nadie.

Espero flipada el final!!

Besos
No