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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
Acerca de
No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
Sindicación
 
(XXV) ¿CÓMO EXPLICAR ESO? (PARTE VI- Esto debe acabar de una vez)
Inopinadamente, ante el espectáculo que se ofrecía delante de mis ojos, solté una de esas frases que luego se recuerdan toda la vida:

- ¡Vaya, pues si que...!

Lo que yo veía casi cegado por la luz de los tubos fluorescentes era ni más ni menos que una cocina. Una cocina enorme, de restaurante, con diez o doce inmensos fogones, marmitas, calderos, sartenes colgando del techo, sacos de harina, de pan rallado, de pan duro, fuentes de vidrio, una inmensa pila de fregar, lavaplatos gigantescos y potentes, una radio, una sepia (cruda) a medio trinchar encima de una tabla, la tabla propiamente dicha, un soplete de cocina, unos platos sucios apilados al lado de la pila, unos libros de recetas, y muchas cosas más que no servía para nada citar.

Podéis imaginaros mi desconcierto. Yo ya estaba loco perdido. De modo que venía a una expedición aventurera para encontrar al escorpión albino de Luis, me pasaban dos o tres cosas, y acababa en una especie de cocina. ¿Quién entiende algo?
Abandoné a la sepia con cierto dolor . (La verdad que una pasadita por la sartén no costaba nada y de todas formas aun tenía algo de hambre.)

Volví sobre mis pasos, me parecía innecesario abandonar a la sepia a su suerte, y con tres diestros cortes aquí y allá, la dejé lista para la sartén. Descolgué la que me pareció más indicada, y con un hábil movimiento encendí un fogón y le di una pasadita a la sepia. No fue mi mejor fritura, porque estaba ansioso, pero encontré medio limón en una nevera (¡Coño, Coca cola!) y una Coca Cola. Y pidiéndome a mi mismo perdón por el ansia, me papeé la sepia en medio minuto, pegando luego un buen trago de Coca Cola. Insonoricé hábilmente el subsiguiente eructo, y al darme la vuelta encontré una puerta. La puerta por la que habían entrado aquellos dos que hablaban de Mijail.

Y la abrí, con un par.

Y lo que vi me dejó loco. Y ya estaba sorprendido por el hallazgo de la cocina. Es decir, que no venía virgen a la sorpresa.

Pero aquello era demasiado. (No le hubiera venido mal un toque de alioli...)

Lo que había allí era un restaurante. (¿Cómo?)

Un restaurante. Y un restaurante bullicioso.

En la inmensa sala, había mesas redondas aquí y allá, con manteles verdes, y, unos estampados en mil colores, pero sobre todo, había gente, gente sentada en las mesas hablando, comiendo, bebiendo, limpiándose los hocicos, pidiendo vino a los camareros, había camareros propiamente dichos, incluso un maître todo empiringotado, pingüinístico, diría, sacando pecho, y caminando de prisa desde las mesas hasta soporte de las partituras, donde recogía a una incauta pareja, volvía con ellos a las mesas. Y vuelta a la partitura. Y vuelta a recoger a otra pareja. Parecía el curioso acertijo de la barca, el pastor, la oveja, el lobo, y el caníbal que siempre decía la verdad. Reconozco que fue una sorpresa para mí al descubrir que el Maître era ni más ni menos que el Náufrago.

Y bullicio, insisto.

Sé que a nadie le importan las lámparas, pero eran o muy horteras o preciosas. No sé.


Pero, todo esto con ser inesperado no lo fue tanto como el hecho de ver a Luis, a Pruden y a Irvin sentados tranquilamente en una de las mesas. Charlaban animadamente, y, lo que era peor, se reían. Traté de salir de allí, aunque fuera sin entender nada, porque mi curiosidad era limitada, pero mi orgullo no, pero pasó lo peor; Pruden me divisó y levantó su mano, gritando de modo que todo el retaurante clavó su mirada en mi. Recuerdo que pensé, al ver su boca pintada tan abierta: ¿pero se ha traído pintalabios, ésta?. Quise escabullirme, pero no hubo caso, los otros dos (Luis e Irvin) se dieron la vuelta, me miraron y me invitaron a sentarme con ellos , con grandes fiestas. Finalmente, presionado por cientos de ojos, accedí:

En cuanto me senté me di cuenta de que el ambiente era de cierta relajación, y que no estaban nerviosos en absoluto porque nuestra misión de encontrar al escorpión albino se hubiese convertido en un asunto de lo más surrealista. También me dí cuenta, aunque esto no es interesante para la historia, de que aun no habían comenzado a cenar.

- Bien. ¿Me explicáis algo?- dije yo con dignidad.
Pruden me alargó una carta del restaurante.

- Anda, lee.


Pensé que, de acuerdo, que tal vez deberíamos comer primero, aunque yo estaba un poco indigesto de la sepia que me tuve que comer medio cruda, y de la coca cola que la impulsaba de nuevo a mi gaznate, en forma de gas.

Estuve leyendo en silencio la interesante carta durante un momento, aunque desde el principio me había enamorado del arroz con langostinos. Y tras un rato de hacerme el interesante comuniqué:

- Tomaré arroz con langostinos.

Se hizo un silencio absoluto. Bueno, a lo mejor en las otras mesas seguían hablando. Irvin habló esta vez:

- Os dije que este tío era tonto, y no me creíais.

Pruden en un tono maternal que me dio por ahí dijo:

- A ver, Buch, lee el encabezamiento de la carta.
- Ah.

Y fue de esas veces que una luz cegadora te ilumina en el punto exacto. Leí.

- Resturante “El Escorpión albino”. Siga la leyenda y nos encontrará.

Y todo cuadró de una manera muy tonta, la verdad.


FIN
 
Comentario:
¿RECTO? ¡Ups! era reto.
 
Comentario:
Princesa: Leer la carta del restaurante, y que no se me note la gusa que me devora, ha sido y es mi principal recto intelectual desde hace mucho tiempo. Con respecto a las lámparas, tienes desde luego toda la razón, en este caso "Precioso" es una salida para abandonar un escenario incómodo. y si lo piensas no hay muchas cosas preciosas. Tu y yo.
Azzu: Insisto en que este relato está construido, sobre todo, a base de horas de documentación y estudio. Yo soy buenín y timidín. ¿qué significará eso de "morro"?
 
Comentario:
Es verdad!! estoy de acuerdo; morro y talento jejee,, exactamente;;)) bueno y una bis cómica increíble etc etc
....Mencanta;)
 
Comentario:
Si encontraste un soplete de cocina, la cocina era moderna, de cocinero mediático y eso, porque ahora hacen con soplete lo que antes hacían con una plancha bien caliente.
Las lámparas eran sin duda horteras, no hay una lámpara preciosa desde tiempos de aladino.
Y de tonto, nada. Sólo un tonto puede entretenerse leyendo el nombre del restaurante cuando tiene hambre y todavía no ha encargado su comida. Para leer el nombre del restaurante, lo del iva no incluido y los postres, siempre hay tiempo.
Además, me alegra muchísimo que el final sea en un restaurante rodeado de bichos debidamente cocinados, y no en un zoo rodeado de bichos descolocados o en lo que viene a ser el aire libre, rodeado de bichos salvajes.
 
Comentario:
GILDA: ¡¡Necesito ese comentario para vivir! Y, si, a pesar de lo que diga Wolffo, mi físico tiene gran interés. Entre tu y yo, despierta pasiones.
WOLFFO: ¿Morro? ¿Talento? A ver si te crees que esto me ha salido por las buenas. ¡Años de investigación y de documentación, chaval! Y bibliotecas, muchas bibliotecas, hombre.
 
Comentario:
Es evidente que los responsables de El Escorpión Blanco tienen su punto flaco en el Marketing. La frase es de las que parecen buenas, pero créeme, Buch, amigo: no lo es.
El relato me ha dejado los cojoncillos como en relajo absoluto y no sé qué es lo que tienes de manera sobrada: morro o talento.
Bueno, sí que lo sé. ambos.

Gildix: vale la pena leerle, pero su físico no es tan abiertamente sexual como el mío, de verdad.
 
Comentario:
ale venga va... como me queda un rato de trabajo que me voy a tocar los pies hoy, me fumo un cigarro y me leo el relato entero.. y luego si eso y si tu fisico sigue siendo tan interesante te hago el comentario de texto :P
 
Comentario:
Binche:Gracias por ese 10, no lo merezco, pero lo guardaré para compensar posibles 0. Hasta pronto, pásalo de lujo. Besos.
 
Comentario:
Pffffffffffffffffjajajajjajaja, muy bueno Buch!!!!!!!!!!!! Me he reído de lo lindo, es deliciosamente absurdo y surrealista. Te mereces un 10!

Besoss

p.d. Me alegra que hayas terminado el relato hoy; mañana me voy de vacaciones y no vuelvo hasta bien entrado septiembre! ;) Hasta entonces!
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