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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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(XXVII) ASCENSO AL MONTE NITAKKA (Parte II-Nitakka? O shamé Nitakka)
Klohedas quedó prendado al pasar frente al escaparate de aquel peculiar corredor de la muerte, y ver al inocente cachorro dormir dulcemente. El necesitaba a un perro para cuidar su jardín (Sobre todo por culpa de ciertos gamberros que se dedican a pisotear sus nenúfares ), y había pedido consejo a un veterinario, amigo suyo, y especialista en “Lonesome Town”, que le dijo sin dudar:

- Amigo mío, fíjate bien en que sea vivaracho, juguetón y que tenga la mirada brillante.

Pero una vez frente al escaparate, y viendo al perro roncar a todo trapo se dijo:

- Hombre, muy vivaracho no parece, muy juguetón tampoco, y con repecto a la mirada brillante, vaya usted a saber. Aunque ninguna mirada me parecerá tan brillante como la de mi dulce Mykoto.

Un aviso. Klohedas era soltero profesional y jamás había tenido nada parecido a una novia. Ésta Mykoto era una actriz muy conocida del teatro este, er...¿Yakuzza? ¿Kimono?..¡¡Kabuki!!. Kabuki, Kabuki, Kabuki. Una actriz del Kabuki, a la que Klohedas jamás conoció de cerca. Y sean dadas gracias a dios por ello, ya que, como se sabe, en el Kabuki, solo actúan hombres, de modo que esta Mykoto era un tío. Concretamente el timonel del cuatro con timonel del equipo de remo local. Mucho mas real, además que el timonel del cuatro sin timonel, que era un fantasma de cuidado. En fin, el lamentable desconocimiento de las normas del Kabuki por parte del señor Klohedas, no había tenido mayores consecuencias, afortunadamente.

Nos estamos perdiendo ¿no?

- Vale, no es vivaracho. Es más bien tipo dormilón. Pero sé que tiene que ser él. Yo le enseñaré a vigilar. Me llevo a éste.
- Si me dice el nombre se lo grabamos gratis en la correa.
- ¿El nombre de el perro?
- El nombre del perro, a no ser que usted tenga algún motivo para que el perro lleve grabado en el collar el nombre de cualquier otro. Por ejemplo el nombre del perro de un vecino, o el nombre de un cantante de rock argentino, el nombre del próximo tifón, o el nombre de su honorable prima...
- Yo creo que lo más práctico será que el perro lleve su propio nombre.
- Eso pienso yo también. Y había pensado que el perro se llamara...
- Es que yo pensaba que ya tenía nombre.
- No, aquí a los perros no les ponemos nombre. Tiene que ser usted.
- De acuerdo.

Y las cosas sucedieron de tal modo, que el pobre perro llevó toda su vida un collar con una brillante placa de metal en la que decía:

- “De acuerdo”.

Pero el autor sabe que el perro se llamó Sato Grün. Lo que no sabe es como fue que acabó llamándose así. Esto no pretende ser una explicación. Se trata de un axioma o verdad indudable a partir de la cual se demuestran las demás verdades.

El perro era listo. Pronto aprendió que su misión era cuidar del jardín y mear fuera. No le hizo falta al señor Klohedas regañar mucho al can. Y , por otro lado Sato Grün llegó a querer tanto al señor Klohedas que pronto pasaron de ser dueño y perro a socios iguales. Sato Grün cumplía con su parte del trabajo , asustando a los gamberros a base de ladridos, gruñidos y ronquidos, y el señor Klohedas mantenía un jardín colorista y hermoso en verano y recogido y compacto en invierno. Los Domingos por la tarde el señor Klohedas se sentaba en su pequeño jardín, y ensayaba “Ask me Why”, que interpretaba los Jueves en el karaoke, en voz muy bajita, a capela, mientras Sato llevaba a cabo, frenéticamente, su actividad preferida: Echar un sueñecico.

¿Qué dura menos que la felicidad? ¿Quién puede describir un relámpago?

Aquella noche Sato Grün estaba haciendo su labor de vigilancia y, os lo digo tal cual, no me adorno lo más mínimo, escuchó la llamada. ¿Qué llamada? La auténtica llamada, la de la libertad. Y, dios mío, el asunto fue de lo más sencillo. Cogió carrerilla y saltó la vallita del jardín.

Y corrió calle arriba.

Y, nosotros no podemos, pero los perros que, que tienen un olfato más sensible, el tío olió la libertad. Le pareció al principio que la libertad olía a una mezcla de pan duro y cartera vieja marrón clarito que no cierra bien. Pero luego, cuando llegó a la calle Tormes y cogió la desviación a la derecha por la plaza Sagunto, le pareció que la libertad olía a fogata encogida de invierno en la que se queman ejemplares correspondientes a ediciones agotadas de “Los intocables de Elliot Ness”.

Seguía corriendo.

(sabremos muchas más cosas en la Parte III, perdonad que os diga)

 
Comentario:
Algo de la Mona Jiménez.
(es que ya me desperté, ahora un poco pienso)
 
Comentario:
Achu: ¡Tiempo sin verte! ¿Te gusto la frase? Espera a oir esta otra: "Es mejor viajar lleno de esperanza, que llegar" Proverbio japonés. Si lees la próxima entrega te regalo otro. Estoy en promoción. Unbeso.
Mari: Esta es de las cosas más asombrosas para los que escribimos. dan ganas de decir..eh, eh, que aquí mando yo. Aunque luego, a decir verdad el resultado es mejor del que se esperaba. Dime algo de La Mona Jiménez.
Wolffo: Si, pero fueron tus dedos, fue tu olivetti. Fue tuyo. Klohedas es tu hijo.
 
Comentario:
JoerBuch,(Sonando: Devil in her heart - Beatls) ¿A qué huele la libertad? Me parece que el pobre Klohedas va de derrota en derrota hacia el desastre final. Se enamora de un travestido sin saber que es travestido, quiere un perro vivaracho y se lleva un muermo que, además, le traiciona...
Me parece que la vida es imjusta con Klohedas cuyo, nombre, por cierto, Gilada (como te llama el autor de esta gloriosa página), no lo inventé yo, sino que salió enuna especie de Ouija con una Olivetti Lettera 36. Dedos inocentes, ojos ciegos, buena voluntad a la hora de recomponer el resultado de la casualidad. Esa es la verdad.
 
Comentario:
Sí, Buch, ¿viste? Uno empieza con una idea y la historia toma vida y se va donde se le antoja...

El Batman ese era el gordo y de gris, sí. Entrañable y poco confiable, es cierto.
Ay...
Letras. Légamos. Listones. Locuras.

Lotos. Labios. Luminarias. Llanuras.

A ver cuándo sigue la historia...
Besos
 
Comentario:
jajajaaaa pués esperamos la parte III perdona que te diga!!!
ehhh la frase sobre la felicidad sin desperdicio... y todo lo demás también que c narices;;)))
besitos Buch muchosss
 
Comentario:
¿Gilada? lo dicho...
 
Comentario:
DGilada: Se ve que no acierto ni pa dios...
 
Comentario:
ihn? la frase me encanto. aunque ahora hayas puesto OFATO
 
Comentario:
Mari: Yo también pero esta historia es anarquista y te aseguro que hace lo que le da la gana. ¿Era aquel Batman que estaba gordo e iba de gris? Era muy entrañable, aunque no muy de fiar...Mas besos para ti.
DivinaGilda: Sato Grün lo ha fabricado mi cerebro, o como se llame. El nombre de Klohedas no es básicamente mío, es una cosa que invento Wolffo hace...(¡Dios! ¿Tanto?) pero estoy seguro de que cuando lo inventó lo hizo por efecto de mi influencia. Perdona por la gramática dudosa de la frase, en realidad debería haber escrito: "Y nosotros, no podemos, pero los perros que tienen un ofato más sensible...el tío olió la libertad" es como si el narrador se cansase de dar explicaciones, ¿sabes? Muchos besos.
 
Comentario:
y yo me pregunto de donde sacas tu semajantes nombres en tus historias...

eso si...

"Y, nosotros no podemos, pero los perros que, que tienen un olfato más sensible, el tío olió la libertad. "

sublime frase!

besos!
 
Comentario:
intrigante...
odio esto, como odiaba cuando era chica ver Batman y que me dijeran: continuará...
grrrrrr
(también gruño)
Besitos!
No