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GRANDES DOCUMENTALES
Que frío, que desprovisto de visión parcial. Tan solo hechos.
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No diré nada más acerca de mi. No soy interesante.
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(XXVIII) IRREMISIBLEMENTE MULA. (Nos vamos parando)


Y la mula, obediente, se paraba.

- Quédate ahí que ahora vuelvo.

Entonces Marco, el lechero, se bajaba del carro, cogía una tinaja metálica de leche, y se metía en un portal. Al rato salía y se volvía a subir al carro, esta vez con una tinaja de leche vacía. Y decía:

- Cuando quieras.

Y la mula, Nieves, sin hacerse de rogar, pero sin apurarse tampoco, reanudaba la marcha.

Así pues, nada de “arre” ni “so”, un simple “nos vamos parando”, un “quédate ahí que ahora vuelvo” y un “cuando quieras” eran suficientes, para que el lechero y su mula cumplieran su misión.

A él le apodaban Finolis. Y a ella Sualteza.

Ya habían adelantado los tiempos lo suficiente como para que Finolis tuviese una furgoneta de reparto, como Dios manda, pero el siempre decía que mientras Sualteza pudiera hacer el trabajo, el no iba a comprar ninguna furgoneta de mierda sic. Bueno, el decía:”...ninguna furgoneta de mierda sic”, pero era porque había leído lo de sic en un periódico, a continuación de una frase de un político: No vamos a permitir que nos construyan una estación de autobuses de mierda (sic). Y el creía que el sic formaba parte de la frase. Que era como para realzar, que la mierda sic era más mierda.

La gente del pueblo quería a Sualteza, y sentía cierto aprecio por Finolis, de modo que el reparto de leche, no era sólo un negocio, sino también una especie de recolección de amor, un amor que todos los clientes de Finolis le daban en pequeñas dosis cada día:

- ¿Qué, Sualteza esperando al Finolis? Dígale que le trate bien ¿eh?

Y le daban a lo mejor una reineta o una granny smith.

En realidad la estrella del lugar era Sualteza. Así que resultó muy raro lo que pasó a la entrada del pueblo aquella madrugada de otoño, cuando el Finolis y su alteza bajaban al reparto diario.

Había mucha niebla, y era una madrugada muy oscura. No se veía un carajo, vamos. Al doblar la última curva antes de entrar en el pueblo pueblo, ante Finolis y Sualteza, en mitad del camino, se alzaba la figura de un...(es que yo sé que no os lo vais a creer) de un...

De un cow-boy.

Instintivamente, Finolis, le dijo a Sualteza

- Nos vamos parando.

Hizo bien porque aquel cowboy tenía un aspecto terrible. Plantado en mitad del camino, no se distinguía bien ningún color de su indumentaria, excepto para el narrador, un enorme sombrero beige le tapaba la mayor parte de su expresión, llevaba un chaleco color plata de fuerte brillo plata también, unos sobrepantalones (¿Cómo se llamará esa cosa?), clásicos de vaquero, sobre unos vaqueros, y dos enormes fundas de revólver vacías colgaban de su cinturón. ¿Por qué vacías? Porque llevaba dos grandes revólveres plateados en sus manos, apuntando a Finolis.

- Hazte a un lado.
- ¿Es un atraco?
- ¡Que te apartes, coño!
- Si, si.

Finolis se hizo a un lado, y dejó sitio a Elyoni, que enseguida se ocupó de mirar arriba y abajo, mientras Finolis no daba crédito.

- Perdón ¿Qué busca?
- ¡Que te calles, coño!
Elyoni saltó al cajetín (No se llama así. ¿no?) del carro, se guardó uno de los revólveres y se puso a buscar entre las tinajas de leche. Durante un buen rato desarrolló una gran actividad, hasta que se cansado, se bajó del carro de un ágil salto. Luego se acercó a la mula, y dándole un buen palmeo dijo:

- Excelente animal. Puedes irte hijo. ¡¡Arre!!.

- Cuando quieras.

Y con paso cansino Sualteza siguió su camino, con su leche, y su Finolis.

( Pero lo que quiero decir, es que en la segunda parte empiezan a suceder unas cosas tan inverosímiles)







 
Comentario:
PRINCESA GUISS: Y quería dejar para el final a la princesa. NO porque en absoluto me olvidase de ella, sino porque no se me ocurrían palabras que fuesesn suficientemente dignas. Jamás aprenderé a borrar comentarios, tu lo sabes y yo lo sé. Millones de besos. (Había contestado algo así como que quería tener mogollón de comentarios, pero se borró,...o algo)
 
Comentario:
Azzu: Te perdono, anda y no peques más. Jo, ya decía yo tantos comentarios...Muchos besos
 
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perdon perdon Buch!! pero si no iba bien..seguro que ha sido el garrulo de mi jefe que me putea!
borra alguno por favor y lo siento lo siento muchisimo
 
Comentario:
La pregunta es tramposa: todas las respuestas son válidas y en mi opinión buenas.
Borre eso! (la pregunta, digo)
Un beso
 
Comentario:
Buch, creo que algún día tendrás que aprender a borrar los comentarios, visto que ya.com no se modera solo :P
Ahora, eso de que llames a la mula sualteza, que es mi tratamiento lógico, no sé cómo tomármelo... snif.
 
Comentario:
Jajajjaaja, veo doble???!!!!!
 
Comentario:
¿Achu? No sé si te entendido bien. ¿me puedes repetir?
 
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;;))ese SIC me suena ligeramente...
Buchhh.. bueno nada ya te lo diré al final!
muakisssss
 
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Binche:Pues han parecido 6 meses. La ausencia...
 
Comentario:
Mari: Si respondo bien a esa pregunta,..¿Cuantos puntos ganará?
 
Comentario:
Hala, exagerao! Seis meses de vacaciones, ya las quisiera!!! Pero dos semanitas no han estado nada mal, y lo hemos pasado de cine, que es lo importante! ;

 
Comentario:
Rara, sí.
El raro es este mundo.
A veces me siento marciana, y no es broma eso.
El poste ese que escribí sobre la televisión habla un poco de cómo siento que el mundo es raro. Y bello.

Estás contento con vos, Buch?
 
Comentario:
Mari: Ya. También es rara la primera parte ¿eh?. Besos.
Binche: Seis meses de vacaciones, ya te vale. También besos para ti.
Wolffo: Si, ella ha nacido para ser querida.Elsa es nacida libre, y Sualteza nacida amada. A ver por donde nos lleva...
 
Comentario:
Por un momento creí que una de las tinajas iba a ir escondido algo que Elyoni quería y que raptaban a la pobre Nieves, o sualteza o como ella (¡qué mula tan simpática, Buch!) prefiera que la llamemos.
A ver, a ver por dónde nos llevas, chaval.
 
Comentario:
Me encanta el comienzo del relato, promete!

Besos

(ya he vuelto de mis vacaciones)
 
Comentario:
Qué buen título.
En la segunda parte pasan cosas raras, claro. La parte esta es de lo más normal...
No