(XXIX) LA CONOCIDA HISTORIA DE ARN (¡Castigo! ¿Castigo? IV)
Yo no sé ya ni cuantas veces ni en cuantos idiomas he dicho que el frío de aquel invierno era intensísimo. ¿Cuántas veces lo puedo haber dicho? ¿Quince, veinte veces? Por favor, a ver si nos enteramos ya...
Esto es muy importante en la historia. Muchísimo más importante que el hecho de que Arn hiciese un ruido asqueroso al masticar o como se llame eso (Slurpear, quizá) las sopas de pan y café. Y que por eso, Adito y Trini, la de los besos dulces, estuviesen callados esperando a que Arn terminase de una vez su desayuno, y se fuera a perrear al solar de al lado.
Ocurrió al fin, Arn por fin pasó su jamón york por el fondo del cacharro, y cuando quedó limpio del todo, y sin esperar a ver si le caía una colleja de propina salió por la puerta que, previsoramente le abrió Trini. Después de todo, Trini no sólo daba besos dulces, sino que también abría la puerta a perros buenos en apuros. Después de todo una patada de Adito hubiera sido irreparable. Demasiado humillante como para perdonar.
Pero no hubo. Arn salió flexionando las piernas, como hacen los perros cuando saben que han hecho algo malo. (Hay otros que, aunque en aquel momento no hayan hecho nada malo, también se sienten culpables todo el tiempo, quizá por un pasado tormentoso, y basta con que les digas ¿Qué has hecho?, para que huyan flexionados y cabizbajos. Si conocéis a la linda Sam, sabéis de lo que hablo)
- ¿Qué hacemos con él?
Por la mente de Trini, creo que del sabor de sus besos ya os he hablado, cruzó por un momento la idea de “es tu perro, a mi que me cuentas”. Pero esa idea no se paró. En realidad la idea salió disparada, atravesó la ventana sin romperla y se chocó con una farola, que no nos habíamos fijado en ella, pero que estaba muy currada con unos relieves tremendamente decorativos y una forma especial. (Forma de pera invertida, a su vez invertida.)
- Ya bastante ha tenido, el pobre, déjale tranquilo, Adito.
Que Adito recordara Trini jamás había pronunciado su nombre...Y esto le sonó más cálido de lo que esperaba. Así que intentó que lo dijese otra vez. Bueno, mejor dicho intentó pensar una estrategia para que lo dijese otra vez. Sin embargo todas las que pensaba eran estúpidas: “Como me llamo...er...¿Cómo me llamo?” o “Si fuese yo muy pequeño y estuviese apurado en realidad estaría apur....”
Como todo esto eran tonterías pensó que lo mejor era...
- Adito...
Se sorprendió de que Trini, la de los besos dulces dijese su nombre por segunda vez en quince segundos, en los últimos años. Pero, claro, no era cuestión de dejarse llevar, además nunca se había planteado que se pudiese amar a Trini, la de los besos dulces,...Pero sobre todo, ella lo único que había hecho era pronunciar su nombre, no había que hacerse ilusiones. Además que él supiese el no había pensado que esto, si fuera así, le tuviese que hacer ilusión.
- Adito...
Y pensó que ¡tres!. Algo le quería decir, claro. Y eso en pura lógica no tendría que inquietarle, además podía echar el freno perfectamente.
- ¡Adito, coño!
- ¡Qué!
Y, fue entonces cuando Trini, la de los besos dulces, le besó.
La tía jodía.
Al mismo tiempo Arn perseguía un gato. Pero ni siquiera él pretendía ostentar el protagonismo por ahora.
(En la siguiente parte la lujuria y la movida se desatan, eso os lo digo desde ya)
Esto es muy importante en la historia. Muchísimo más importante que el hecho de que Arn hiciese un ruido asqueroso al masticar o como se llame eso (Slurpear, quizá) las sopas de pan y café. Y que por eso, Adito y Trini, la de los besos dulces, estuviesen callados esperando a que Arn terminase de una vez su desayuno, y se fuera a perrear al solar de al lado.
Ocurrió al fin, Arn por fin pasó su jamón york por el fondo del cacharro, y cuando quedó limpio del todo, y sin esperar a ver si le caía una colleja de propina salió por la puerta que, previsoramente le abrió Trini. Después de todo, Trini no sólo daba besos dulces, sino que también abría la puerta a perros buenos en apuros. Después de todo una patada de Adito hubiera sido irreparable. Demasiado humillante como para perdonar.
Pero no hubo. Arn salió flexionando las piernas, como hacen los perros cuando saben que han hecho algo malo. (Hay otros que, aunque en aquel momento no hayan hecho nada malo, también se sienten culpables todo el tiempo, quizá por un pasado tormentoso, y basta con que les digas ¿Qué has hecho?, para que huyan flexionados y cabizbajos. Si conocéis a la linda Sam, sabéis de lo que hablo)
- ¿Qué hacemos con él?
Por la mente de Trini, creo que del sabor de sus besos ya os he hablado, cruzó por un momento la idea de “es tu perro, a mi que me cuentas”. Pero esa idea no se paró. En realidad la idea salió disparada, atravesó la ventana sin romperla y se chocó con una farola, que no nos habíamos fijado en ella, pero que estaba muy currada con unos relieves tremendamente decorativos y una forma especial. (Forma de pera invertida, a su vez invertida.)
- Ya bastante ha tenido, el pobre, déjale tranquilo, Adito.
Que Adito recordara Trini jamás había pronunciado su nombre...Y esto le sonó más cálido de lo que esperaba. Así que intentó que lo dijese otra vez. Bueno, mejor dicho intentó pensar una estrategia para que lo dijese otra vez. Sin embargo todas las que pensaba eran estúpidas: “Como me llamo...er...¿Cómo me llamo?” o “Si fuese yo muy pequeño y estuviese apurado en realidad estaría apur....”
Como todo esto eran tonterías pensó que lo mejor era...
- Adito...
Se sorprendió de que Trini, la de los besos dulces dijese su nombre por segunda vez en quince segundos, en los últimos años. Pero, claro, no era cuestión de dejarse llevar, además nunca se había planteado que se pudiese amar a Trini, la de los besos dulces,...Pero sobre todo, ella lo único que había hecho era pronunciar su nombre, no había que hacerse ilusiones. Además que él supiese el no había pensado que esto, si fuera así, le tuviese que hacer ilusión.
- Adito...
Y pensó que ¡tres!. Algo le quería decir, claro. Y eso en pura lógica no tendría que inquietarle, además podía echar el freno perfectamente.
- ¡Adito, coño!
- ¡Qué!
Y, fue entonces cuando Trini, la de los besos dulces, le besó.
La tía jodía.
Al mismo tiempo Arn perseguía un gato. Pero ni siquiera él pretendía ostentar el protagonismo por ahora.
(En la siguiente parte la lujuria y la movida se desatan, eso os lo digo desde ya)
Comentario:
cagoentó, el invitado soy yo
Comentario:
La profesión es un detalle que no importa, hombre.
¿Sabe volar? (en avión no digo, que ya te veo venir...)
¿Sabe volar? (en avión no digo, que ya te veo venir...)
Comentario:
Mari: Yo también te hego publicidad, aunque en mi caso es más fácil, yo no tengo que mentir. Te saqué un novio informático. ¿te interesa?
Comentario:
Yo te hago publicidad, eh?
Voy a pensar en amigas de allá de las Uropas que te va a resultar más práctica la cosa.
Voy a pensar en amigas de allá de las Uropas que te va a resultar más práctica la cosa.
Comentario:
Mari: ¿verdad? ´También díselo a toooodas tus amigas...
Comentario:
Me voy a callar las interpretaciones psicológicas de tus textos porque si vos hacés lo mismo con los míos estoy jodida.
XD
Sos un seductor, che pibe...
XD
Sos un seductor, che pibe...
Comentario:
Mari: O no. Tal vez no quiero que lo sepas y que asumas la posibilidad de que Arn continúe solo por la vida.
Mons:En fin, tal vez debamos separa lo que son besos y lo que es lujuria. En este caso el beso de Trini no fue lujurioso, pero fue muy dulce. Como este que te mando: ¡SÑORG!
Wolffo: El bestialismo solo lo he tratado como hipótesis de trabajo. Aunque claro, ya me gustaría a mi saber como va a acabar todo.Sam es adorable. Me encantan los perros cariñosos que saben finjirn que se alegran un montón de verte.
Binche: Es lo normal ¿no? ¿Acaso tu no te has acabado fijando en aqul conserje pequñín, canoso y mal afeitado, que le faltan 3 piños, y que siempre te dice algo cuando pasas? ¿no? Confiesa, confiesa...
Mari: Es que he perdido la apuesta. El seducido soy yo.
Mons:En fin, tal vez debamos separa lo que son besos y lo que es lujuria. En este caso el beso de Trini no fue lujurioso, pero fue muy dulce. Como este que te mando: ¡SÑORG!
Wolffo: El bestialismo solo lo he tratado como hipótesis de trabajo. Aunque claro, ya me gustaría a mi saber como va a acabar todo.Sam es adorable. Me encantan los perros cariñosos que saben finjirn que se alegran un montón de verte.
Binche: Es lo normal ¿no? ¿Acaso tu no te has acabado fijando en aqul conserje pequñín, canoso y mal afeitado, que le faltan 3 piños, y que siempre te dice algo cuando pasas? ¿no? Confiesa, confiesa...
Mari: Es que he perdido la apuesta. El seducido soy yo.
Comentario:
Necesitás una declaración pública para la apuesta? Vos dirás.
Te vendés caro, eh?
Te vendés caro, eh?
Comentario:
Necesitás una declaración pública para la apuesta? Vos dirás.
Te vendés caro, eh?
Te vendés caro, eh?
Comentario:
Mmm, ¿lujuria y desenfreno entre Trini y Adito después de tantos años trabajando juntos?
A que esperas, publica la siguiente entrega YA!!!!
Jjaja ;)
Besos
A que esperas, publica la siguiente entrega YA!!!!
Jjaja ;)
Besos
Comentario:
Ya estamos todos aquí listos para lo sensual. Pero no me esperaba ese giro de guión, Buch, me has sorprendido. siempre pensé que se trataba de una historia de bestialismo, entre Trini y Arn. Incluso cuando has dicho el jamón york no sabía si hablabas de la lengua o del perrito caliente...
(Sam te agradece la mención y mueve el rabo sin terminaciones nerviosas ese que tiene, tan duro e indoloro)
(Sam te agradece la mención y mueve el rabo sin terminaciones nerviosas ese que tiene, tan duro e indoloro)
Comentario:
bueno, bueno, esto se pone más interesante aún de lo que estaba...También me pregunto si los besos dulces son los buenos y no otros, como por ejemplo, (se me ocurren muchos pero como la lujuria viene en el siguiente post, me lo reservo) ;-pp
Besos, estoy pendiente oches.
Besos, estoy pendiente oches.
Comentario:
Se ha puesto romántico.
Es el frío, sin duda.
Adoptarán a Arn?
Es el frío, sin duda.
Adoptarán a Arn?





