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sonetodiario
Un soneto te canto cada día: pon tú los churros y el café con leche...
Acerca de
Jesús Royo Arpón es un profesor de Secundaria. Quien esté al loro de cómo están las aulas hoy en día, comprenderá perfectamente que el personal se dé a los vicios más depravados en su lucha por sobrevivir a toda costa. Componer sonetos es una terapia como cualquier otra, y no de las peores; hay quien le da por ir al psiquiatra, o comprar compulsivamente en el todoacién, o ligar desaforadamente, o castigarse en un gimnasio hasta la extenuación. Pretende componer un soneto al día, cinco a la semana, sobre temas actuales o no, dependiendo de la musa y de la integridad de su neurona. El lector puede copiarlos libremente, colgarlos en dazibaos o en las paredes de los váteres, o mejor aún, enviarlos a su lista de contactos, cuantos más mejor, sin embozo, sinvergüenza. Si alguien de los media se decide a publicarlos, debería hablar antes con su mánager, o sea yo mismo, para servirle a usté en lo que guste usté mandar. Contácteme en mi correo: jesusroyo@gmail.com
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Sindicación
 
Elogio de las raciones de comida de las compañías aéreas




En un ínfimo espacio ponen todo
pulcramente, en cuadrículas de nada,
minúsculas porciones para cada
comida, y al lilíputiense modo.

En tal condumio encuentran acomodo,
mas en microversión jibarizada,
tajada y guarnición, postre, ensalada,
medio cuarto de vino pal beodo...

Me enamora el menú de los aviones
con sus bolsitas, cajas, divisiones,
minimalista, exacto, japonés.
Como las infantiles cocinillas
para un banquete de mentirijillas,
un banquete virtual, gentil, cortés.

12.01.06

 
Un científico descifra la sonrisa de la Gioconda



Felicidad: ochenta y tres por ciento,
más nueve de desdén; de miedo, seis,
dos de ira. Juntáis y removéis
y os da, de resultado, el sentimiento

que embargó a la Gioconda en el momento
que pintó Leonardo. Ya lo veis:
con tan fácil receta la podréis
repetir una vez, dos, veinte, ciento.

Lo publicó un científico chiflado
en un estudio pormenorizado,
célebre y celebrado. Y digo yo:
¿No se carcajeara Mona Lisa
viendo así analizada su sonrisa?
Ya dijo el Guerra que “hay gente pa tó”.

12.01.06
 
La tramitación del Estatuto de Cataluña está resultando un auténtico Calvario para el Gobierno de Zapatero
(La idea y el último verso son de Francesc de Carreras)


¡En qué día, Señor me metí en esto!
-quizás esté diciendo Zapatero-
Maragall me sedujo, lisonjero
como un galán donoso y peripuesto.

En qué hora prometí aprobar el texto
que el Parlament votara, ¡oh desafuero!
El texto es de los de aquí te espero,
con más lecturas que hay en palimpsesto.

Este cáliz, apártalo de mí,
-dirá, en su personal Getsemaní-
cáliz de hiel, amargo, envenenado.
¡Qué Calvario me espera, Dios, qué cruz!
Voy a ser, en olor de multituz,
crucificado, muerto y sepultado.


4.1.2006

 
Los americanos utilizan música a todo volumen para quebrar la moral de los presos islamistas



Se acabó la bañera o la picana,
se acabó el potro, el aspa y el tornillo,
se acabó hacer al reo picadillo
y en su cuerpo con dardos hacer diana.

La aguda inteligencia americana
ha encontrado un tormento más sencillo,
limpio, sin sangre, porra ni cuchillo,
ni electrodo, cal viva o droga insana:

música a toda caña es el tormento
ideal, por lo cruel y lo incruento,
que no hay integridad que lo resista.
Antes que soportar horas del Fari,
aunque estuviera en plácido safari,
¿quién no cantara “yo soy terrorista”?