Soneto a Eluana
Perdónanos, Eluana, donde estés,
por tus dieciséis años de agonía,
por irte inflando de aire noche y día,
detenida entre el antes y el después.
Presos de nuestros dogmas, sin porqués,
te entregamos a la doctrina fría,
a la ley muerta, a la moral vacía.
…Somos seres miedosos, ya lo ves.
No sé si hay un derecho o no a la muerte,
pero ¿cómo pudimos retenerte
suspendida en la nada, en el abismo?
¿Tiene derecho el río al ancho mar,
la noche al alba, el sueño al despertar,
y no a la paz Eluana? ¡Si es lo mismo!
Mariona cumple treinta
Mariona, no estés triste, mira afuera,
que no hay mujer, en guapa, que te iguale.
Ya habrá quien los oídos te regale,
ya habrá quien te regale y quien te quiera.
Vive la vida a tu aire, a tu manera,
que cuando un sol se pone, otro sol sale.
Todo lo que te pida, al cuerpo dale,
y el mundo, te lo pones por montera.
A los treinta años todo está en su punto,
y tal como tú eres, me barrunto
-pues tanta pasión tienes por la vida-,
por tu raíz, tu tronco y por tus flores,
que tus frutos serán de los mejores.
Esto es la vida adulta. Bienvenida.
13.02.2009
Al principio fue la avaricia. Luego llegó la crisis, una crisis de caballo, y a la población ya no le toca la camisa al cuerpo. Pero tranquilos, que contamos con el poder imbatible de la sonrisa de Zapatero
Dicen que la avaricia rompe el saco,
y el saco se rompió por avaricia,
al sucumbir la banca a la codicia
de ganar más y más. A eso lo achaco.
Se hizo una bola, una burbuja, un taco,
toda la pasta resultó ficticia,
y se esfumó, como el país de Alicia.
Es la crónica, amigos, de un atraco.
Y en casa se nos ha colado el miedo.
¿Quién va a desenredar todo este enredo?
De estos gigantes, ¿quién va a ser Quijote?
Y en esto Zapatero sale al quite:
se batirá en descomunal envite,
y la crisis, seguro, está en el bote.





