Iñigo Urkullu proclamó en el Aberri Eguna que la gobernación de Euskadi le corresponde, por naturaleza, al PNV
“Será peneuvista o no será
Euskadi”, dijo en el Aberri Eguna
Iñigo Urkullu, sin vergüenza alguna,
sin embozo, modestia ni humildá.
“Porque es que al PNV Dios le da,
por ser gente cristiana y euskalduna,
peña más vasca y santa que ninguna,
el gobierno de la Comunidá.
¿Cómo van a mandarnos, caracoles,
esos sobrevenidos españoles,
insolventes y pícaros maketos,
gente sin errehache y sin escuela
que, privados del gen de la txapela,
ignoran de la patria los secretos?”
El autor nunca ha visto claro el tema okupa. No acaba de entender la relación entre combatir la especulación y no pagar un alquiler. Tampoco entiende por qué en cuanto okupan una casa lo primero que hacen es llenarla de cerraduras, llaves, candados y
Es el okupa un ser extraordinario.
Su fórmula es un chollo, es un chanchullo:
“lo mío es mío, y para mí es lo tuyo”.
¡Hay que ver, maravilla de ideario!
Y como él es tan revolucionario
-lo dice y lo proclama con orgullo-,
según la lógica de Perogrullo,
se siente de su “kasa” propietario.
Así, pone cadenas y candados
en los pisos que él llama “liberados”,
porque nadie más haga lo que él hizo.
Esa es la ley que llaman del embudo:
ancho y fácil pa mí, para ti crudo.
… Tiene la jeta de hormigón macizo.
José Bono, presidente del Congreso, en su visita al Parlament de Cataluña saludó a unos escolares. A un pecoso le dijo que él también lo era de pequeño, y que ya se le iría con la edad
Fue Bono, presidente del Congreso
de visita oficial al Parlament.
Saludos, protocolos, todo bien,
ceremonias, discursos y todo eso.
Y en un aparte, en un tiempo de receso
-no va a ser todo “aleluya, amén”-
vio a unos críos. Querían saber quién
hace las leyes, verlo en carne y hueso.
Y Bono se acercó a un chaval pecoso,
le dijo “yo también, siendo un mocoso,
tuve la piel llenita de lunares.
‘Toma con colador el sol’, decían
mis amigos, que de mí se reían.
Ya se te irán: no sufras ni te azares.





