Muere John Profumo, el playboy de la guerra fría: su relación con Christine Keeler acabó con el gobierno de MacMillan
Aquel Profumo de la guerra fría
fue el que tuvo la cama más caliente.
No hubo moza a quien no le hincara el diente,
y digo diente abusando de ironía.
A Christine Keeler vio salir un día
en pelota picada, refulgente,
de una piscina. Allí picó, imprudente,
el cebo tentador: era una espía.
Largaba John a chorro, por los codos,
y le contaba los secretos, todos,
a aquella rubia agente traicionera.
Vendíaselos luego ella a los rusos.
Los más sabios acaban siendo obtusos
delante de una hembra de bandera.
22.3.2006





