Marisol Yagüe, alcaldesa de Marbella, encarcelada por dirigir una red mafiosa con base en el Ayuntamiento
La alcaldesa, y sus fieles concejales
de la muy ilustre villa de Marbella,
van al trullo. Tendrán una querella
por ser facinerosos y frescales.
Saqueaban los públicos caudales
sin descanso, respiro, pausa o mella,
con la meticulosidad aquella
de los auténticos profesionales.
Era, en ingeniería financiera,
esa alcaldesa, un monstruo, una fiera,
una máquina audaz de hacer dinero.
Tasas y arbitrios, todo era una trampa;
la alcaldía, un boliche para el hampa,
un infecto garito, un basurero.
3.4.2006





