Según la policía, los incidentes de las protestas callejeras en Francia son cosa de “los cinco mil de siempre”
Son cinco mil amantes del jaleo,
de la bulla, el follón y el alboroto.
No respetan comercio, coche o moto.
Destrozan, rompen, queman a voleo.
Les pone la algarada, el cachondeo,
el cóctel molotov, el cristal roto.
Ya nos tienen más bien hasta el escroto,
hasta las bolas, hasta el perineo.
Igual les da la causa y el motivo.
Es como un videojuego, pero en vivo,
mucho mejor que fiestas y saraos.
¡Poder sentir lo que Nerón sintiera
cuando a su vista ardía Roma entera!
¡Poder sembrar en la ciudad el caos!
6.4.2006





