Si un soneto mandó a Lope Violante, a mí Masako me mandó un sudoku...
Un sudoku me manda hacer Masako
y en mi vida me vi en tamaño lío.
Temerario, acepto el desafío,
y entre líneas y cuadros me armo un taco.
La sesera me estrujo y me machaco:
conjeturo, deduzco, apunto, amplío,
establezco parejas, monto un trío
(lo mandaría ya a tomar por saco)...
...cuando de pronto, plas, se hace la luz,
en premio a mi tesón, mi afán, mi ahínco,
emergen: uno, dos, tres cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve. ¡Oh plenituz!
¡Un éxtasis me invade de avestruz!
¡Delirium tremens, oh, de ornitorrinco!
18.4.2006





