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sonetodiario
Un soneto te canto cada día: pon tú los churros y el café con leche...
Acerca de
Jesús Royo Arpón es un profesor de Secundaria. Quien esté al loro de cómo están las aulas hoy en día, comprenderá perfectamente que el personal se dé a los vicios más depravados en su lucha por sobrevivir a toda costa. Componer sonetos es una terapia como cualquier otra, y no de las peores; hay quien le da por ir al psiquiatra, o comprar compulsivamente en el todoacién, o ligar desaforadamente, o castigarse en un gimnasio hasta la extenuación. Pretende componer un soneto al día, cinco a la semana, sobre temas actuales o no, dependiendo de la musa y de la integridad de su neurona. El lector puede copiarlos libremente, colgarlos en dazibaos o en las paredes de los váteres, o mejor aún, enviarlos a su lista de contactos, cuantos más mejor, sin embozo, sinvergüenza. Si alguien de los media se decide a publicarlos, debería hablar antes con su mánager, o sea yo mismo, para servirle a usté en lo que guste usté mandar. Contácteme en mi correo: jesusroyo@gmail.com
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Sindicación
 
250 millones de niños trabajan en el mundo, la mayoría en condiciones infrahumanas. De ellos, 73 millones son menores de 10 años. A esos héroes minúsculos, y a los niños-soldado, dedico este soneto


¿A qué mundo de locos os trajimos,
a qué tormento cruel os destinamos,
a qué noria obsesiva os amarramos,
a qué dios y a qué patria os ofrecimos?

¿Qué juguetes –un arma, un casco- os dimos,
con qué leyendas de odio os acunamos?
A lo oscuro en la mina os destinamos,
y al espanto en la guerra os condujimos.

Y encima, vais contentos al trabajo.
Y encima, sonreís en la trinchera.
Como brota la flor en la escombrera,
nos pagáis con sonrisas el destajo.
¿Quién podrá compensar tantas afrentas
cuando, en el más allá, pasemos cuentas?

12.09.2006


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