Los “podcast” han hecho posible que cualquiera que tenga algo que contar al mundo y disponga de un ordenador, una conexión a Internet y un micrófono, pueda ser un monstruo de la comunicación
Llegó el podcast. Con este nombre feo
se conocen las nuevas emisoras.
Podrás radiarlo todo, a todas horas,
no hay tope que se oponga a tu deseo.
Será el planeta entero un Ateneo,
ágora universal de ondas sonoras,
donde todos sabrán si ríes, lloras
o te lo tomas todo a pitorreo.
Con un micro, y un mínimo jarvare,
háblale al mundo y dile –Dios te ampare-
tus ocurrencias, tu ilusión, tus sueños.
Cualquier lugar, sin límites, es centro.
nadie está fuera: todos estáis dentro.
Sois todos grandes, y a la vez, pequeños.
2.10.2006





