Sonidos en el parque
Un árbol alto se lamenta al viento:
fí-uuu, fí-uuu, desgarra su lamento.
Carrás, carrás, a pares, las pisadas
sobre la arena van, apresuradas.
Lariro, va anunciando su importancia
y su urgencia la voz de la ambulancia.
Enguéngué, pertinaz, llora un chiquillo
y un chaval grita a otro “¡que te pillo!”.
Ñiquiñaque, el columpio que chirría
bajo las risas y la algarabía.
Bisbís, susurra él, en amorío,
y se acurruca en él ella, de frío.
...Cierro los ojos para oír colores,
ver ausencias, sentir los resplandores.
10.11.2006





