A un amante para quien enrollarse nada tiene que ver con hablar
“No por decir “amor” se es más amante
ni más se quiere por decir “te quiero”,
ni es algo, por jurarlo, verdadero,
ni por decir “me importa” es importante.
No por mudo es mi amor menos galante,
ni por elíptico, menos sincero.
No sé decirte que te amo, pero
somos tú y yo una mano para un guante”
Así hablaba un lacónico amador
para quien era ocioso, en el amor,
el palique, la plática y el trato.
"Eso son ganas de pasar el rato.
¿Hablan acaso presa y cazador?
Yo soy de aquí-te-pillo-aquí-te-mato"
16.11.2006





