Para el doctor Ignacio Morgado, la vasopresina acabaría con la infidelidad de la pareja: y así con el resto de emociones, porque “todo es química”
Todo en el hombre es química: el amor,
el odio, la alegría, la tristeza,
la soledad, la duda, la certeza,
la desazón, el miedo y el dolor.
Lo es el arte, el poema, el esplendor
del cenit, y el temblor de lo que empieza,
lo es el heroísmo y la vileza,
y la virtud, y el precio y el valor.
Químicas son todas nuestras emociones:
todo está escrito en esas reacciones
de óxidos, bases, ácidos y sales
“Polvo seré, mas polvo enamorado”,
dijo Quevedo. Hoy diría, osado,
“sólo iones seré, mas inmortales”





