Después de vivir casi veinte años entre animales, una joven de 27 años vuelve a la casa de sus padres, en Camboya.
Rochom es una niña asilvestrada;
hace veinte años se la dio por muerta.
En la selva llevó una vida incierta.
¿Cómo vivía? No sabemos nada.
En alguna alquería retirada
adonde fue a comer, fue descubierta.
Todo para ella es nuevo: puerta,
ventana, techo, mesa, silla, almohada.
¿Por qué una niña Mowgli, me pregunto,
nos interpela tanto? Yo barrunto
que es un retrato de nosotros mismos:
de nuestra axial y edénica natura,
sin la intoxicación de la cultura,
sin “mío”, “tuyo”, luchas ni egoismos.
8.2.2007





