Se celebra el primer centenario del sujetador
Movíanse, traviesas, a su antojo
antes de que el sostén las contuviera:
arriba, abajo, en medio, adentro, afuera,
y dejando al mirón bizco y bisojo,
pues son flanes de bamboleo flojo,
y tiembla a su temblor la tierra entera
cuando su dueña pasa por la acera
observándolas todos de reojo...
Para poner compás al movimiento,
pauta fija a la errante trayectoria
y al penduleo dar momento justo,
alguien acertó a dar con el invento:
dos copas que pondrán coto a la gloria,
como dos lunas orbitando el busto.
7.5.2007