Josep Maria Castellet, editor de 81 años, en La Contra de La Vanguardia se declara desesperanzado: la vida es un sinsentido, es una peripecia extraña que no funciona, aunque intentemos disimular.
“La vida es toda ella un sinsentido,
un esfuerzo caído en saco roto,
una nave sin norte ni piloto,
un trabajo en el que el patrón se ha ido.
Broma cruel de algún dios quizá aburrido,
absurda ceremonia, errónea foto,
fiesta en que no tenemos voz ni voto,
vano afán que será pasto de olvido.”
Así se despachaba Castellet
como el que que da un salto mortal, sin red,
en un amargo y lúcido balance.
Quizá todo consista, le diría,
en mantener el tipo y la alegría
antes que la tristeza nos dé alcance...
18.1.2008





