La causa por la libertad de Tíbet se interpone a la antorcha olímpica: en París fue interceptada, y un manifestante llegó a apagarla
Salió la antorcha olímpica en París
camino de Pekín, Ciudad Prohibida.
Interceptóla gente enfurecida.
El cielo estaba destemplado y gris.
Gritaban por el Tíbet, un país
donde el clero pretenden que decida
el gobierno, la ley, toda la vida:
“Chinese Empire Go Home”, “Free Tibet, Please”
Uno de los furiosos, mala jeta,
arrebató la antorcha al pobre atleta
y apagósela in situ y allá mismo.
Pasarán estos Juegos a la historia
por los monjes color de zanahoria
en lucha, por la gloria del budismo.
22.4.2008