Mariano Rajoy, pensando que tenía el micro apagado, dijo que el desfile del 12 de octubre era un coñazo. Lo oyeron los de la prensa, y lo airearon. El PSOE aprovechó para afearle la conducta. Rajoy se excusó. Pero ¿no es eso lo que pensamos todos?
Hay que ver cómo se han puesto las cosas:
nacionaliza América la banca,
y el capital en China se apalanca:
“ser rico es de las cosas más hermosas”
Y Rajoy califica de tediosas
-“un coñazo”, en castizo y con retranca-
las maniobras de la milicia franca
en el Madriz feliz de vino y rosas.
Le espeta el núcleo duro socialista
que en público se excuse, y se revista,
contrito pecador, de nazareno.
Todo al revés: un PP desmadrado,
y un pesoe en arrobo, emocionado
por la patria. No digan que no es bueno.





