sonetodiario martes 24 mayo
Una viuda desconsolada quiso dar su último homenaje a su marido metiendo sus cenizas en cohetes pirotécnicos
***
“Ya se ha muerto mi pobre maridito.
La espichó, por decirlo llanamente.
¡Él que era tan atento, tan ardiente,
más tierno y bonachón que el pan bendito!
¿Quién más podrá llenar, pienso y medito,
el vacío que él deja, estando ausente?
Mi alma, de amor sedienta, ¿en qué otra fuente
podrá saciar su ansia y su apetito?”
Una dama que así se lamentaba
a su hombre quiso dar digno homenaje,
jardinero que su jardín regaba
llenándolo de flores y follaje.
"Tus cenizas convertiré en centellas:
polvo serás, mi amor, polvo de estrellas”
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“Ya se ha muerto mi pobre maridito.
La espichó, por decirlo llanamente.
¡Él que era tan atento, tan ardiente,
más tierno y bonachón que el pan bendito!
¿Quién más podrá llenar, pienso y medito,
el vacío que él deja, estando ausente?
Mi alma, de amor sedienta, ¿en qué otra fuente
podrá saciar su ansia y su apetito?”
Una dama que así se lamentaba
a su hombre quiso dar digno homenaje,
jardinero que su jardín regaba
llenándolo de flores y follaje.
"Tus cenizas convertiré en centellas:
polvo serás, mi amor, polvo de estrellas”





