SONETODIARIO 7
El príncipe Harry de Inglaterra se disfrazó de soldado nazi, y en castigo deberá visitar Auschwitz
Este Harry no es el Principito
de Saint Exupéry, sencillo y tierno;
más se parece a un ángel del infierno
que a un celestial y cándido angelito.
Fue a la party de un joven amiguito
una noche de un día de este invierno;
faltando a la Corona y al Gobierno,
la esvástica lució, signo maldito.
Harry el nazi, lo llamarán ahora.
Su augusto padre, por su cara dura,
dijo “hay que ir metiéndolo en cintura”.
Le manda que visite sin demora
los campos, ay dolor que ves agora,
que del Reich fueron campos de tortura.
Este Harry no es el Principito
de Saint Exupéry, sencillo y tierno;
más se parece a un ángel del infierno
que a un celestial y cándido angelito.
Fue a la party de un joven amiguito
una noche de un día de este invierno;
faltando a la Corona y al Gobierno,
la esvástica lució, signo maldito.
Harry el nazi, lo llamarán ahora.
Su augusto padre, por su cara dura,
dijo “hay que ir metiéndolo en cintura”.
Le manda que visite sin demora
los campos, ay dolor que ves agora,
que del Reich fueron campos de tortura.