Una bandada de pájaros borrachos provoca una alarma de gripe aviar en Viena
Viena. Danubio azul. Llega una banda
de pájaros. Se dan contra el cristal
de un rascacielos alto, colosal
de la urbe imperial y veneranda.
¿Es que el pájaro que en la banda manda
los guía rematadamente mal?
¿Tendrán la gripe aviar, pérfido mal
que los güevos nos pone por bufanda?
Nada de eso. Sólo es, al parecer,
que en su viaje paráronse a comer
y equivocaron mosto por garnacha.
Una curda han pillao de aquí te espero.
¿Por qué es molón su vuelo, y sandunguero?
Será porque el banda está borracha.
18.2.2006





