La cola del Paro
Hasta hace un par de semanas mi futuro laboral estaba un poco complicado y empezaba a imaginarme tipo Full Monty en las colas de la oficina de empleo.
Gracias a dios, una vez más, mi suerte me acompañó el pasado día 7.
Lunes por la mañana, mega madrugón (para mi lo fue teniendo en cuenta que llevo meses sin hacerlo) para preparar mi escapada a Sevilla que más tarde os contaré.

Antes de irme, decido echarle un vistazo al correo y a mis webs habituales lo que hace que casualmente tropiece con mi suerte: "El hospital Gregorio Marañón contrata enfermeras para suplir las vacaciones de Navidad".
Así le propongo a mis padres, que de salida pasemos por allí. Grata fue mi sorpresa al llegar, obviamente no había sido la única que me había enterado y al entrar me encuentro con una cola de unas 50 personas. Al verlo tiro la toalla y me doy la vuelta, no puedo retrasar el viaje, no voy sola.
A la salida, hablo con mis padres y el destino decide que tengo que volver y que de allí saldré con un contrato bajo el brazo.

Respiro hondo y a dentro. La suerte vuelve a estar de mi lado, hacen una primera criba, me quedo dentro y puedo elegir lo que quiero: Urgencias.
Pasada la primera cola, llega la segunda parte donde el destino decide que no me puedo marchar: otras 50 personas esperando, auxiliares y enfermeras a firmar el ansiado contrato. Esta vez la criba no esta de mi parte y nos dicen que las DUES volvamos mañana. Me niego a aceptarlo y utilizando mi poder de persuasión consigo quedarme.
Al final, tras una mañana de nervios, empujones, “verduleras” y edificio para allá, edificio para acá a las 14:30h consigo salir de allí con un contrato bajo el brazo.
Hasta luego, nos vemos el 13.

Gracias a dios, una vez más, mi suerte me acompañó el pasado día 7.
Lunes por la mañana, mega madrugón (para mi lo fue teniendo en cuenta que llevo meses sin hacerlo) para preparar mi escapada a Sevilla que más tarde os contaré.

Antes de irme, decido echarle un vistazo al correo y a mis webs habituales lo que hace que casualmente tropiece con mi suerte: "El hospital Gregorio Marañón contrata enfermeras para suplir las vacaciones de Navidad".
Así le propongo a mis padres, que de salida pasemos por allí. Grata fue mi sorpresa al llegar, obviamente no había sido la única que me había enterado y al entrar me encuentro con una cola de unas 50 personas. Al verlo tiro la toalla y me doy la vuelta, no puedo retrasar el viaje, no voy sola.
A la salida, hablo con mis padres y el destino decide que tengo que volver y que de allí saldré con un contrato bajo el brazo.

Respiro hondo y a dentro. La suerte vuelve a estar de mi lado, hacen una primera criba, me quedo dentro y puedo elegir lo que quiero: Urgencias.
Pasada la primera cola, llega la segunda parte donde el destino decide que no me puedo marchar: otras 50 personas esperando, auxiliares y enfermeras a firmar el ansiado contrato. Esta vez la criba no esta de mi parte y nos dicen que las DUES volvamos mañana. Me niego a aceptarlo y utilizando mi poder de persuasión consigo quedarme.
Al final, tras una mañana de nervios, empujones, “verduleras” y edificio para allá, edificio para acá a las 14:30h consigo salir de allí con un contrato bajo el brazo.
Hasta luego, nos vemos el 13.
Mil disculpas.
Ya se que os prometí que esta vez no lo iba a dejar, pero he vuelto a caer y os tengo abandonados y no será porque me falten temas de los que hablar, es más bien por el esfuerzo que a mi personalmente me supone (supongo que será por la falta de entrenamiento).

Mil cosas que contar, que compartir y no se por donde empezar.
Todas las noches, al acostarme, me vienen a la cabeza muchas sensaciones que poder expresar con palabras pero que a la hora de ponerme delante del ordenador no salen, supongo que será por lo de siempre me cuesta arrancar al igual que a un coche viejo.

Si tengo que reconocer que una vez empiezas ya va solo y con la práctica todo resulta más fácil, pero eso es exactamente lo que a mi me ocurre, FALTA DE PRÁCTICA.

En definitiva, GRACIAS por vuestra paciencia.
Besitos a todos.





