Quiero que me hagas el amor.
Adoro el sol.

Adoro el sol, estoy tan enamorada de el, que no hay nada más bonito que dejar que me acaricie la piel con sus rayos. Por esta razón siempre voy al contrario del resto, me gusta pasear cuando el pega más fuerte
En un pueblo muy chiquito, cuando todo el mundo descansa, yo he salido a pasear. Preciosa sensación la de encontrarse con el silencio. Sólo se escuchaba el sonido de las hojas mecidas por el viento y los cantos de diferentes pájaros.
En momentos así, me inunda una serenidad llena de armonía, que me encanta.
En el camino me encontré con una bolita de jugar al bingo y…para no perder mis costumbres, no resistí la tentación de jugar al futbol con ella. Al primer toque que la di ella salió rodando, pero lo más precioso fue que un gorrión decidió jugar conmigo. Volaba tras ella hasta que paraba y cuando yo volvía a darla, el la perseguía. Me he pasado todo el camino así. Podía pensar, pero no quería, fue más bonito ocuparme de la belleza que se presentaba ante mis ojos…..
Quizá pueda parecer una tontería, pero un instante así, a mi me llena de felicidad
Sakkarah
El que vale, vale.
One Man's Dream
De nada valen.

Iba a hablar y sólo salió el silencio.
De nada me valen las palabras
si tampoco vale el sentimiento.
Tengo que estar, arrullar....
pero la ausencia se hace visible
al arrastrar los consuelos del que no los tiene
Ya todo da igual, la nada se apoderó.
No entiendo ni procuro ya hacerlo.
Mi alma se fue asida a el vuelo
de una hoja caída en otoño
Sakkarah
Il silenzio.
Con el iris...

Con el iris trasparente por la ausencia, y los labios que se posan, sobre las gotas del cristal, viendo cómo resbala el tiempo, cómo al vida huye.
El eco sordo de tu voz se atenúa en el espacio. La hélice de mis palabras no te alcanza.
Pichón que cae del nido, estampando su cuerpo en el olvido. Aire envuelto en silencio que presiona al oído.
Anochecido eclipse, profundo océano en calma. Ausencia, privación, y penuria de esta lapa soledad.
Sakkarah
Miedo tiene...

Miedo tiene la pobreza al desamor, y se mantiene alejada. No quiere asfixiar el dolor. Como agua que cae de un vaso, se derrama la vida, y yo espero el vacío. Humo que se eleva son las palabras sin peso, sin actos.
Mi sombra me pone la mano, tiende su manto en mis caídas, y despacio salgo. Mi mente me invita a hacer la seda, a reposar como una oruga para poder renacer, pero yo estoy inquieta como un vencejo.
Hoy ya me planteo mi paso sobre la nieve, y mi vuelta al calor del fuego, del sol, de la luz. Mis pisadas quedan empozadas de agua, y allí voy dejando todo aquello que no tuvo luz, que nació entre las sombras, que se tenía oculto, que no era sano. No pierde el engañado, pues aunque tarde llega a la claridad. Reina la oscuridad en la mentira.
Sakkarah
El vacío de su amor.

El vacío de su amor
empieza a correr por mis entrañas,
y se apodera de mi el desasosiego.
El tiempo pasa y no vuelve,
él no viene, no habla.
Una época que podía ser la más hermosa,
se que se perderá
y con ella me perderé yo también
en los abismos de la oscuridad,
de las sombras, de las brumas...
Promesas y palabras al aire,
que no caen en tierra
para que las flores nazcan.
La brisa quiere abrazarlas
y traerlas a mi alma,
pero el viento es fuerte
y silba con prisa de silencio,
de vacío.
No puedo correr, ya no puedo.
Tú vuelas más alto y más rápido
cuando ves que me acerco,
no te importa verme pequeña, abajo,
con la mirada llena de sueños,
no te importa
Bordo esperanzas en la sábana del tiempo,
con la que quiero cubrir a mi amor,
pero este hilo lo rompe el viento de tu silencio
Las fuerzas ya me abandonan,
estoy intentando ser fuerte,
pero el corazón llora
Sakkarah
Pájaro abatido.

Sus pasos ágiles y lentos apartaban el pasado. Lo momentos felices a su lado quedaban atrás. Las palabras de neón le habían cegado haciéndole aventurarse en una noche anodina, sin salida posible.
Los destellos de ella llenaban sus ojos y le vaciaban el alma. Se agarraba a algo extinguido sin poder reafirmarse en ello, una roca fingida. Pensó sentirse grande a su lado y terminó siendo un eco apagado siempre a su espalda.
Sus alas de pájaro estaban abatidas. Cambió cielos azules en brumas negras, mientras mi mirada ausente reflejaba su desvío. Sólo un sentimiento de compasión rozaba mi corazón indiferente.
Sakkarah
Ave alada.

Ave alada que resurge cuando ya no quedaban rescoldos. La brisa roza un negro corazón, tan tenuemente que insufla vida. El cráter se abre con su pisada llenándolo todo de lava encendida. Tierno amanecer en el vacío cuando del fuego brotan flores.
Este espectro se siente vivo.
Sakkarah
Te amo.
¿Dónde estás?

Dónde estás amor...
Mi corazón te espera
No descansa
si no se apoya en tu pecho
Mi alma es aire
Y vive a tu alrededor
Pero me hago agua,
Río caudaloso y libre
Para pasar a tu lado.
No permitas que llegue
a un mar de soledad.
Haz que llegue a nuestro mar,
el mar, que mi mirada llena de amor,
algún día soñará a tu lado
Sakkarah
Atmósfera incolora.

Atmósfera incolora y silenciosa donde no te encuentro.
Deseo impregnado de desesperanza, desteñido, sin interponerse la luna. Ella sigue creando quimeras, a lo suyo. Se olvidó de mi mirada nocturna.
Los muebles se apilan desencajados por no tener la vista que en ellos se pose, ni tu mano apoyada que todo lo acaricia. Desvestida la ventana que da a un patio cerrado como el alma sin dueño.
Las paredes cubiertas de cuadros olvidados que se tuercen, y la persiana cierra el paso a la luz opacada por las nubes.
Sin fragancias, ya que estas sólo están en el recuerdo del último día. Tu aroma que beben los vientos, que me abraza.
El signo de la lluvia en el suelo, y ya no importa. El día oscuro no entorpece nada, donde quedó todo vacío. La magia del jarrero queda escondida a mi pensamiento que ya nada alcanza, o que ya nada hilvana.
Una mirada desprovista de vida ya no se pasea, quieta ante las letras. Ante el aburrimiento que da este letargo que se eterniza.
Sakkarah
No sé.

No sé como la tristeza ha llegado a mi, con esta fuerza; como si fuera el mar cuando golpea las rocas. Saldré de esta actitud, pero su vuelo es libre y llega a mi cuando tu palabra no me sostiene
Llora la piel, que no mis ojos que ya quedaron secos. Y cuando llora se eriza como si la invadiera un frío intenso de soledad.
Mil vestidos no sirven para encontrarte y desgasto mi fuerza en conquistar para quedarme exhausta, como ahora que ya no importa nada, ya que, aunque mi sombra pasee por tus dedos, nunca seré la razón de tu canto
Sakkarah
Como duele perderte.
El silencio.

El silencio agudiza este dolor perdido que no halla sitio en que posarse.
En la garganta mil palabras, atropelladas y reprimidas, se empujan para poder salir.
Un escozor de lágrimas secas en los ojos. Una oscuridad sin luz que se atisbe.
Andar hacia tu paso atrás.
Y en la lluvia el recuerdo empapado se torna río que fluye para no desembocar.
Sakkarah
Eres
Tu soledad.

Tu soledad acompañada de voces y risas, de imágenes preparadas para la batalla. Mi soledad sólo tiene la compañía del rumor de tus recuerdos.
Tu amor, de palabra y despego. Mi amor un sentimiento que te hace compañía, una caricia profunda del alma
Sakkarah
No.
Unas horas expectante

Unas horas expectante deseando que llegara el veredicto, algo se hizo esperar, pero llegó. Mi mirada paseaba por bellos sitios que no le pertenecían, sólo poseía unas cuantas ruinas reflejo de un pago por haberme quejado. La desilusión fue tanta que llegó la ira, esa que no encuentra trabas en el camino, que no se detiene a pensar.
Ahora, ya tranquila, pienso en su felicidad. La vida está llena de caminos en los que te encuentras alguna señal de prohibido, y solo tienes que dar un giro para encontrar la vía en que te permiten pasear.
Se aprende, y yo aprenderé a no esperar ni desear. La pasión no siempre es un valor, la puedo desechar. No sé si volveré a sentirla, pero no es preocupante, ya que es como subirte a una gran torre para que después te empujen. Y las caídas duelen tanto?
Sakkarah
En la montaña.

Cuando estés en la montaña, el viento te susurrará al oido que te quiero, y mi mano será la brisa que acaricie tu cabello
Sakkarah
La pared.
Si nos dejan.
Si nos dejan
nos vamos a querer
toda la vida.
Si nos dejan
nos vamos a vivir
a un mundo nuevo.
Yo creo podemos ver
el nuevo amanecer
de un nuevo día.
Yo pienso que tú y yo
podemos ser felices
todavía.
Si nos dejan
buscamos un rincón
cerca del cielo.
Si nos dejan
hacemos con las nubes
terciopelo.
Y ahí, juntitos los dos,
cerquita de Dios,
será lo que soñamos.
Si nos dejan
buscamos un rincón
cerca del cielo.
Si nos dejan
hacemos con las nubes
terciopelo.
Y ahí, juntitos los dos,
cerquita de Dios,
será lo que soñamos.
Si nos dejan
Te llevo de la mano corazón
y ahí nos vamos.
Si nos dejan
de todo lo demás
nos olvidamos.
Si nos dejan, sin nos dejan.
Este letargo.

Atmósfera incolora y silenciosa donde no te encuentro.
Deseo impregnado de desesperanza, desteñido, sin interponerse la luna. Ella sigue creando quimeras, a lo suyo. Se olvidó de mi mirada nocturna.
Los muebles se apilan desencajados por no tener la vista que en ellos se pose, ni tu mano apoyada que todo lo acaricia. Desvestida la ventana que da a un patio cerrado como el alma sin dueño.
Las paredes cubiertas de cuadros olvidados que se tuercen, y la persiana cierra el paso a la luz opacada por las nubes.
Sin fragancias, ya que estas sólo están en el recuerdo del último día. Tu aroma que beben los vientos, que me abraza.
El signo de la lluvia en el suelo, y ya no importa. El día oscuro no entorpece nada, donde quedó todo vacío. La magia del jarrero queda escondida a mi pensamiento que ya nada alcanza, o que ya nada hilvana.
Una mirada desprovista de vida ya no se pasea, quieta ante las letras. Ante el aburrimiento que da este letargo que se eterniza.
Sakkarah
Oju, lo que la quiero.
Odiame
Tu soledad.

Tu soledad acompañada de voces y risas, de imágenes preparadas para la batalla. Mi soledad sólo tiene la compañía del rumor de tus recuerdos.
Tu amor, de palabra y despego. Mi amor un sentimiento que te hace compañía, una caricia profunda del alma
Sakkarah
A estas alturas.

A estas alturas no sé quien eres,
La atmósfera se hacía impermeable para respirarte
y mi corazón no supo enviar reflejos irisados.
Tu nombre,
acompañado de espectros en una gran fiesta,
danzaba siempre para mi;
y mis manos no lograban apartarle.
Por eso hoy no puedo llamarte,
y al intentarlo te arrastran con ellos,
perdiéndose el eco de mi voz
Pesadilla que entra en la mirada
y que no da respiro.
Tu piel fue árbol al cual
mi lluvia no logró empapar sus hojas.
Nuestro amor, un bosque amarillo en el estío.
Los remolinos del río no permitían el nado
Hoy en el suelo
se esparce el purpúreo polvo de una estrella
que no supo asirse al universo.
Sakkarah
Penunbra de tu recuerdo.

No sabía del amor, o al menos, del gran amor.
Amarte brotó de mi alma con demasiada fuerza.
Un huracán no arrastra tanto sentimiento
como ha arrastrado este amor en mi.
Hubiera sido muy fácil unir
dos sentimientos que se buscan,
que se encuentran,
pero fue difícil para mi.
Sólo yo buscaba,
y yo sola encontré el amor.
Palabras de amor, caricias, y dulces besos?
después la nostalgia
y este recuerdo, lleno de vida y luz,
hasta que mi corazón
iba sintiendo la lejanía y el silencio.
Cada dolor del alma iba fundiendo estrellas
y el manto de la noche se tornaba oscuro, vacío.
Sin ilusiones a las que sujetarse,
sin los rayos de plata de luna.
Este recuerdo quedaba en penumbra.
Penumbra, donde aparecían las sombras del miedo,
de la pérdida del amor.
Penumbra del recuerdo que hace sangrar el alma.
Donde las lágrimas se convierten en ríos de impotencia,
donde al corazón le ahoga el desamor
Sakkarah
Dos corazones.
Las gotas.

Las gotas de agua, que tras el baño,
resbalan por tu piel, hablan de ausencia.
Semejantes a la lágrima
que en mis ojos pujaba por salir en cada despedida.
Tras de ti las olas murmuran sobre nuestro amor.
El cielo va vistiendo su velo tormentoso,
afligido en nuestro adiós.
Al abrirse tus labios
dejan morir la siniestra palabra
mientras los míos rozan.
Y un eterno beso desvanece el entorno,
descoloca la vida.
Sakkarah
Los pensamientos.

Los pensamientos se presentan incoherentes haciéndome llegar a la soledad. Ahora, escondida en mi caparazón de piedra, quiero ver pasar la vida como algo ajeno en lo que no me implico.
La lluvia será como un velo tupido que cubra mis sentimientos. El inexorable destino me conduce a bandazos donde aun no me encuentro. Mi verdad sale de manera estrepitosa en todas las direcciones. Quiero que quede el alma limpia, sin nubes que oculten lo que soy, lo que tengo.
No dejo que el calor del fuego se extienda. Ahora quiero cauterizar las heridas con el hielo.
Sakkarah
Un paso atrás.

Entre la vegetación de la felicidad se encuentra la ruina fantasmal que hace dar un paso atrás en retirada. Entré por el camino equivocado y sólo debo retroceder y vegetar. El sol, la alegría de la mañana y el bello colorido de las flores son para mi un cuadro colgado en la pared de enfrente
Sakkarah





