En busca de mi estrella.

Se hace largo el camino, y me paro a tomar aliento, a reposar. No debo perder mucho tiempo, me apremia su encuentro. Aún recuerdo su luz en mi. El reflejo que nunca me dejaba. Un pétalo en el alma.
Fallé quizá en mi inocencia, y partió. Lo supe en el instante que todo esfuerzo mío se hacía vano. Ahora todo cuesta, hasta posar mis pies en este camino azul; pero tengo que alcanzarla. Maestra de sueños, quía con lazos de seda, poesía en presencia del aire, brisa.
Una cuerda de lágrimas me trajo su ausencia. Hoy se hace cristal tallado en mis manos para acudir a su encuentro. Voy a trenzar un hilo de oro y conseguiré la ayuda del príncipe de la belleza.
La alcanzaré en tierno abrazo, y apoyada en mi costado, soñar y realizar andarán siempre de la mano.
Sakkarah





