En remolino.

En remolino las hojas se recogen,
se cuelgan de la vida
para hacer nacer la primavera.
Los perros quedan confundidos
por el aroma tras su olfateo.
El aire retoma la calma
convirtiéndose en brisa.
El tiempo se siente desgastado
al ver cómo el hombre le araña.
Ya los pájaros no permiten
que el silencio azote con su látigo.
La guitarra tensa sus cuerdas
presintiéndose en breve acariciada.
Sus notas enredándose
en la sinuosidad de las caderas.
Lucen los colores
sobre la tez de las mujeres.
Tímidos intentan asomar sus senos,
y el vientre reclama una ventana
para asomarse a las flores.
Ya los senderos no lloran
sintiéndose abandonados.
A cada tronco acuden los brotes
para vestir su seriedad.
El sol deja de economizar su energía,
y en un gran estallido primaveral
dispersa el color..
Sakkarah





