El pantalón...

El pantalón que se ciñe y ese polo descolocado. Su peculiar manera de caminar...Recuerdos que en mi mente danzan a mi pesar. Cambiar mi vista de lugar no puede borrar el recuerdo.
Luz y calor que terminó en brisa. Siempre nuestro Sol compañero, y a mi cadera ceñido el naranja.
Esa oscura fuerza que separa no tiene color. Sombra que aparece, amenaza; pero el amanecer llega tras cada noche, tras cada tramo oscuro.
Hoy la bruma me envuelve, su frío roza mi piel; pero mis pies cansados van tomando fuerza a cada paso hacia delante, para desatarme de ella.
El perfil de unos labios me da fuerza; por su roce, aún no acabaré de soñar.
Sakkarah