Se aleja la caricia.

Se aleja la caricia al evocar recuerdos perdidos. Hoy cierro mi maleta de sentimiento que aun no estaba deshecha.
La palabra ha ejercido todo su poder sobre mi, como espada ha rozado mis heridas que aun no habían sanado. Y este líquido viscoso de tristeza que supura, alerta mis alarmas.
Ya sólo palabras huecas que darte. Mi boca se cierra para no herir más. La razón pone cancela a esa ventana que se abría a un nuevo día. Aire frío que no roza el calor de la llama, que no quiere convertirse en brisa.
Cada letra en mi memoria me acompaña llenándome de rubor por mi inocencia. Al ir a saltar la comba, temo que se enreden mis pies y vuelvo a casa a preparar una sábana para cubrir esta noche el cielo. Cada amanecer una lágrima de cristal borrará tu recuerdo.
Sakkarah





